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Los ecosistemas marinos vulnerables por lo general poseen gran riqueza biológica y, ya sea por sus condiciones físicas o por las funciones e interacciones de los organismos que lo habitan, son particularmente vulnerables a intervenciones de las actividades humanas -como la pesca de arrastre de fondo-, o a las fluctuaciones del ambiente que los circunda. Hay ciertos hábitats marinos vulnerables muy resistentes, capaces de recuperarse rápidamente de los impactos negativos, mientras que otros, más frágiles, colapsan ante ligeras o reiteradas perturbaciones.

Ejemplos e indicadores de ecosistemas marinos vulnerables son los corales de aguas frías y corales de aguas tropicales, las praderas de algas, las lagunas costeras, los manglares, vertientes marinas, estuarios, pequeñas islas, plataformas continentales, hábitats de especies en peligro, zonas de desove y crianza, zonas de alimentación, montes submarinos y ventanas hidrotermales, entre muchos otros.

El nivel de vulnerabilidad de cada uno de ellos depende, sin duda, de sus características particulares, sin embargo, los montes submarinos y los corales de aguas frías han recibido especial atención debido a su alto nivel de fragilidad física, gran endemismo asociado, incipiente nivel de conocimiento existente, y deficiente  protección o administración en aguas internacionales.

La Zona Económica Exclusiva de Chile (ZEE) alberga variados ecosistemas marinos vulnerables, dentro de los que destacan más de 100 montes submarinos y diversas formaciones milenarias de corales de aguas frías. La riqueza biológica de ambos tipos de ecosistemas los hace muy atractivos para la pesca industrial, pues en ellos suelen abundar especies de peces de alto valor comercial unitario, tales como el orange roughy, el alfonsino y la langosta enana.

Ante la amenaza que constituye la pesca para la conservación de estos ecosistemas marinos vulnerables, Oceana llama a generar y aprobar una legislación que obligue a identificar este tipo de ecosistemas y a cerrarlos a los métodos de pesca que impactan negativamente al fondo marino y a las funciones del ecosistema, antes de que dichos métodos continúen expandiéndose. 


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La Tercera, 18 de noviembre. Columnan opinión de Alex Muñoz, director ejecutivo de Oceana.

La Ley de la Selva, Megavisión, 17 de octubre. Aleteo de tiburones.

El Mercurio, 2 de octubre. "Los peces podrían extinguirse en las próximas décadas".

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