Oceana presenta pruebas del uso ilegal de redes de deriva por parte de Italia y Francia en una reunión internacional de países del Mediterráneo

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La organización internacional de conservación marina ha presentado en ACCOBAMS dos informes con listados, fotografías y fechas donde se documentan 71 rederos ilegales italianos y 37 franceses en plena actividad o preparándose para salir a faenar.


November 8, 2006
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




Oceana presenta pruebas de fraude en subsidios europeos, comercialización ilegal de atún y pez espada,  así como capturas accidentales de cetáceos, tortugas y tiburones.

Una científica de Oceana, Maria José Cornax, ha participado como experta en la reunión del Comité Científico de ACCOBAMS (Acuerdo para la Conservación de los Cetáceos en el Mar Negro, el Mediterráneo y la zona Atlántica contigua), invitada por la presidencia de este organismo para presentar las conclusiones de las investigaciones que Oceana ha realizado en relación al uso de las prohibidas redes de deriva (volantas de superficie) por parte de distintas flotas mediterráneas.

ACCOBAMS es el resultado de una confluencia de dos Convenciones de las Naciones Unidas: La de Bonn sobre especies migratorias y la de Barcelona sobre protección del Mediterráneo y una dependiente del Consejo de Europa, la de Berna sobre protección de especies y hábitats europeos. Se constituyó en 1991, su sede está en Mónaco y son firmantes de ese acuerdo internacional la mayor parte de países del Mediterráneo, incluidos todos los europeos.

La 4ª reunión del Comité Científico de ACCOBAMS se está celebrando del 5 al 8 de noviembre en Mónaco. En ese marco, es donde Oceana ha decidido  presentar los resultados  concernientes a la campaña de documentación de rederos ilegales en aguas mediterráneas durante junio y julio llevada a cabo por la Expedición 2006 a bordo del catamarán de investigación Oceana Ranger.

A través de dos informes diferenciados por países, Oceana ha aportado pruebas fotográficas, junto a listados de nombres de barcos, posiciones de los mismos en el mar y lugares de atraque en los puertos franceses e italianos. Los informes destapan  una flota de al menos 71 rederos ilegales en Italia y 37 en Francia, y ponen de manifiesto la presencia de grandes cantidades de redes ilegales almacenadas en los puertos de estos países.

Además, los investigadores de Oceana presentan pruebas de la existencia de una trama de comercialización ilegal de pez espada, atún y otros túnidos capturados por estas redes, prohibidas tanto por la Unión Europea como por el Consejo General de Pesca de Mediterráneo (CGPM-FAO), el organismo de las Naciones Unidas que regula la pesca en este mar, y por ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, otro organismo de la ONU, desde el 2002.

Los informes de Oceana destapan también el escándalo del fraude por parte de Italia en los subsidios de la Unión Europea. A los armadores italianos se les ha entregado una cantidad superior a 200 millones de euros para eliminar las redes de deriva ilegales y sustituirlas por métodos de pesca más selectivos y sostenibles. Sin embargo, un buen número de esos armadores se han embolsado la subvención y continúan pescando con los artes prohibidos. Oceana ha documentado y fotografiado a 21 de estos barcos.

En el caso de los rederos franceses, éstos reciben apoyo económico del Consejo Regional de Provenza-Alpes-Costa Azul, y la mayoría de los pesqueros utilizan como base lujosos puertos deportivos del Golfo de León.

En los trabajos presentados en ACCOBAMS, Oceana recoge además datos de diversos estudios que demuestran que la flota italiana captura accidentalmente al año alrededor de 8.000 delfines listados, además de decenas de cachalotes, zifios, calderones y hasta rorcuales comunes y aliblancos. Todas estas especies se encuentran protegidas por la legislación italiana, europea e internacional. Algo similar ocurre con los cerca de 350 delfines que reconoce capturar la propia flota francesa, sin mencionar otros cetáceos que también caen en las redes.

Las redes de deriva, un arte de pesca de unos 12 Km. de longitud (aunque puede llegar a medir el doble de la misma) y 30 metros de altura, es muy poco selectiva y captura no solamente peces espada, atunes y cetáceos, sino también tortugas marinas y numerosos tiburones y rayas de especies que se encuentran recogidas en el Libro Rojo de UICN (Unión Mundial para la Naturaleza).

“El uso de redes de deriva por Francia e Italia no es solamente una amenaza muy grave a la sostenibilidad de las pesquerías y al mantenimiento de la biodiversidad marina, sino una escandalosa burla a la legalidad internacional. Los gobiernos de estos países, europeos y desarrollados, deberían avergonzarse del espectáculo y el ejemplo que están dando al resto de la comunidad internacional. La prohibición de las redes de deriva debe hacerse efectiva inmediatamente”, ha manifestado el biólogo marino Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa.