Puesto que los tiburones carecen de vejiga natatoria, utilizan el hígado para controlar su flotabilidad. Los tiburones de aguas profundas (los que viven a más de 300 metros) poseen un gran hígado con mucho aceite para ajustarse a estas profundidades. Se capturan con redes de arrastre de fondo, redes de deriva y palangreros para obtener el escualeno, el aceite presente en su hígado. El escualeno, y su derivado el escualano, se utiliza en muchos productos de cosmética.