Silvia García

Científica marina, Ciencia

Madrid, Spain


Es nuestro modo de vida malgastar y derrochar los recursos naturales, como si fueran inagotables y, evidentemente, esto no es así y seguimos haciéndolo, incluso sabiendo que millones de personas están sufriendo las graves consecuencias de nuestro modo de vivir.

Tanto la tierra como los mares y océanos están siendo arrasados por nuestro derroche inútil, egoísta e ilimitado, muy por encima de lo que necesitamos realmente. Cambio climático, contaminación de ríos y mares, especies amenazadas, … son sólo algunas de las tristes consecuencias del saqueo al que tenemos sometido al planeta.

Aunque parezca mentira, seguimos tratando al mar como si fuera inagotable –ya casi no quedan grandes peces en el mar, las praderas marinas desaparecen a un ritmo aún mayor que las selvas tropicales- y como si pudiese asimilar toda la basura que le hacemos “tragar”, pues sólo hay que pasear por la playa o en barco para ver que la basura no desaparece, que está ahí y todos estamos sufriendo ya la consecuencias. La situación es grave y muy real, y no podemos ni debemos seguir permitiéndolo.

Oceana está llevando a cabo una potente labor para detener la pérdida de biodiversidad en mares y océanos, con graves consecuencias para la salud ambiental y por tanto la nuestra. Formar parte de esta organización me está permitiendo conocer en profundidad el enorme repertorio de amenazas que causan esta pérdida acelerada de biodiversidad y ser aún más consciente de lo mucho que podemos hacer para evitarlo.