La carabela portuguesa

Esta especie, más propia del océano Atlántico, en ocasiones ha llegado a aguas del Mediterráneo español a través del estrecho de Gibraltar impulsada por las corrientes de aire.

¿Qué es?

La carabela (Physalia physalis) es un sifonóforo (perteneciente a los cnidarios: corales, medusas, ascidias, etc.). Se trata de una colonia de medusas-pólipos modificados y especializados en diferentes funciones: movimiento, caza, alimentación y reproducción.

El neumatóforo o parte flotante de la carabela puede llegar a medir 30 centímetros, y sus tentáculos alcanzan varios metros de longitud (según algunas informaciones pueden llegar a los 30 metros, aunque, raramente superan los 10-20 metros).

Carabela Portuguesa
© OCEANA / Enrique Talledo

¿Dónde vive?

Su área principal de distribución son las aguas templadas del Atlántico, de ahí su nombre como “portuguesa”, aunque puede encontrarse ocasionalmente en otras latitudes más septentrionales. Tampoco es frecuente en el Mediterráneo, pero es habitual que algunos ejemplares atraviesen el estrecho de Gibraltar empujados por los vientos y llegue hasta el mar de Alborán.

¿De qué se alimenta?

Es una especie carnívora que se alimenta de pequeños crustáceos y larvas de peces.

¿Es tan peligrosa?

Las picaduras de la carabela portuguesa rara vez son mortales, aunque en individuos propensos a choques anafilácticos pueden producirse casos de coma o, incluso, muerte, pero esto es excepcional.

Síntomas habituales

  • Dolor abdominal, pectoral y de cabeza
  • Arritmias
  • Espasmos musculares
  • Entumecimiento y dolor de extremidades
  • Debilidad generalizada
  • Irritación en la zona afectada
  • Rinorrea y lagrimeo
  • Dificultad para deglutir
  • Sudoración

En caso de picadura de carabela portuguesa (Physalia physalis)

  • Se debe buscar atención médica de inmediato.
  • Aplicar frio, pero evitar contacto con agua dulce.
  • Lavar con agua salada
  • Proteger en lo posible el área afectada.
  • Se recomienda empapar el área con una solución hecha de mitad agua y mitad vinagre durante unos 30 minutos, para remover los tentáculos.
  • Enjuagar el área y luego volver a empapar con más vinagre diluido al 50%.
  • Asimismo, se debe aplicar una crema que contenga un analgésico, un antihistamínico o un corticosteroide.