El Patrimonio Marino de la Humanidad: la UNESCO podría hacerlo mejor


Fecha: Agosto 6, 2010



El pasado 3 de agosto finalizó en Brasil la 34ª reunión del Comité del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO con la inclusión de 21 nuevos lugares a la lista del Patrimonio de la Humanidad, con lo que ahora suman 911 puntos de interés. Dos de los nuevos emplazamientos son unas de las zonas marinas protegidas más grandes del mundo, las Islas Fénix en Kiribati y Papahānaumokuākea en Hawaii.

En las Islas Fénix se encuentra uno de los mayores ecosistemas de coral aún vírgenes y unas 800 especies de animales, entre las cuales están 200 especies de coral, 500 especies de peces, 18 especies de mamíferos marinos y 44 especies de aves marinas. Por su parte, en Papahānaumokuākea podemos encontrar unas 7.000 especies marinas con abundantes poblaciones de tiburones y ulua o lucio. Su inscripción aumenta el área marina protegida por la Convención del Patrimonio de la Humanidad en más de un 40%.

La finalidad de esta lista es determinar los puntos culturales, naturales o mixtos que la comunidad internacional debería considerar de interés y cuya protección debería ser de interés internacional. Los lugares incluidos en este listado pueden recibir ayuda de la Fundación para la Protección del Patrimonio de la Humanidad para actividades de formación, cooperación técnica, asistencia en caso de emergencia o actividades promocionales o educativas.

Tilman Jaeger, del Proyecto del Patrimonio de la Humanidad, mostró su satisfacción por este reconocimiento de “la necesidad de proteger las últimas zonas marinas casi prístinas que quedan de la extracción petrolífera, la contaminación y el exceso de pesca".

Por desgracia, en la sesión también se eliminaron las Islas Galápagos de la Lista de Patrimonio de la Humanidad en Peligro, con el fin de resaltar los esfuerzos de conservación realizados por Ecuador, a pesar de que dichos esfuerzos aún no han concluido.

De los 911 lugares que figuran en la lista, sólo 49 son zonas marinas, un claro ejemplo de la falta de representación de las zonas marinas dentro de los programas de conservación internacionales y regionales. En Europa, Oceana trabaja para proteger la biodiversidad de los océanos redactando propuestas y defendiendo la creación de nuevas Áreas Protegidas Marinas, así como proponiendo las zonas a incluir en la Red Natura 2000 por parte de los Estados Miembro de la UE.

Para más información sobre el trabajo de Oceana en las Áreas Marinas Protegidas, haga clic aquí.