Vecinos de Obama

© OCEANA / Eduardo Sorensen
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Autor: Xavier Pastor
Fecha: Agosto 17, 2010



Como habíamos previsto, y tras una noche de travesía, hemos llegado a primera hora de la mañana a la Bahía de Port Saint Joe, un pequeño puerto del extremo más occidental de Florida. En la marina de este puerto habían accedido amablemente a recibir los envíos de FeDex y UPS que nos remitían “overnight” desde un par de comercios en California y New Jersey, con piezas para reparar nuestro robot submarino. A veces, increíblemente, estas cosas salen bien. Compramos las piezas por teléfono, nos dijeron que al día siguiente por la mañana estarían en un puertecito en el otro extremo de un país enorme, y allí estuvieron. Además, al montarlas en el ROV, este volvió a funcionar sin problemas. El diagnóstico había sido correcto y todos los pasos intermedios tuvieron éxito. A veces, uno hasta tiene la tentación de reconciliarse con el sistema.

Aprovechamos la estancia en Port Saint Jo para llevar a cabo una inmersión en un pecio a unas 15 millas del fondeadero del Oceana Latitude. La barca auxiliar intermedia en tamaño, la Latlong, llevó al equipo hasta el punto de buceo, en una zona de 25 metros de profundidad. Alrededor del buque hundido, que actúa como un elemento de atracción de muchos organismos marinos, los buceadores pudieron filmar cangrejos flecha, peces mariposa, lenguados, peces ballesta, anémonas…

Esta zona es muy cercana a la que el presidente Obama seleccionó la semana pasada para pasar  unas vacaciones, meterse en  el agua y comer pescado de la zona para demostrar que no está contaminado. Así intentaba ayudar a la recuperación de la actividad económica ligada al turismo en esa zona.

Lo cierto es que los efectos del petróleo todavía no son muy evidentes en esta área, pero  los investigadores están ya detectando la llegada, a zonas del Golfo mucho más orientales de lo que se creía, de una importante proporción de partículas de petróleo que están teniendo un efecto tóxico sobre algunos microorganismos.

Una vez tuvimos los buceadores a bordo, nos dirigimos hacia nuestro nuevo objetivo, el Destin Dome, una zona en cuyo fondo se encuentran numerosas explotaciones petrolíferas abandonadas, y que pretendemos explorar con el robot submarino.