Una nueva edición de ICCAT

Peces espada (Xiphias gladius) en un camión en el puerto de Marsaxlokk, Malta. Oceana MarViva 2009 BFT. Junio 2009.
Descargando marrajos (Isurus spp.) desde un palangrero de superficie a la deriva en el puerto de Las Palmas, Islas Canarias, Esp

Autor: Angela Pauly
Fecha: Noviembre 11, 2011



Esta semana un equipo de expertos de Oceana se ha dirigido a Turquía para asistir a la 22 ª Reunión de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT por sus siglas en inglés) e intentar presionar a los países para que protejan distintas especies de tiburones y el pez espada, todos ellos sobreexplotados.

¿Te preguntas por qué una organización para la conservación de túnidos es el lugar adecuado para proteger a  los tiburones y el pez espada? En realidad, ICCAT gestiona la pesca de más de 30 especies, muchas de ellas de atún (como el atún rojo atlántico) pero también otras como el pez vela, la caballa, el pez espada y los tiburones.

¿Cuál es el problema, y qué medidas proponemos en ICCAT?

Sobre tiburones: los  tiburones altamente migratorios son particularmente vulnerables a la sobrepesca y la mayor parte se encuentran amenazados en zonas del Atlántico y el Mediterráneo. Sin embargo  seguimos sin establecer medidas de gestión a la pesca de estas especies ni límites a sus capturas. Oceana propone:


• Prohibir el almacenamiento de las especies de tiburones clasificadas como “en peligro de extinción” o “vulnerables”,  y en particular el marrajo sardinero y el jaquetón;
• Establecer límites precautorios con base científica para las capturas del tiburón azul y el marrajo;
• Exigir la presentación de los datos de capturas de tiburones como requisito previo para su descarga

• Mejorar las medidas de la ICCAT contra el finning o aleteo, exigiendo que los tiburones sean descargados con sus aletas total o parcialmente adheridas al cuerpo de forma natural

Sobre el pez espada: La gestión del sobreexplotado pez espada del Mediterráneo se ha dejado de lado en repetidas ocasiones. Oceana  propone:


• Un plan de gestión integral basado en datos científicos que incluya: límites de captura, el acceso restringido sólo a la flota de palangre de superficie, tallas mínimas de desembarque, así como otras medidas adicionales para garantizar la protección de esta especie.