Un modo de vida diferente: los balanos

© OCEANA / Carlos Minguell

Autor: Patricia Valdés (Voluntaria)
Fecha: Febrero 10, 2012



Algunas especies buscan la seguridad y el menor grado de riesgo y dispersión posible en las condiciones ambientales que les rodean. No obstante, hay otras que se asientan principalmente ahí, en esos lugares donde las condiciones no solo varían dependiendo de la estación, sino que varían varias veces al día. Un ejemplo de esto, son las zonas de rompiente, donde las variaciones de salinidad, temperatura y el grado de inmersión, son acusados y están a la orden del día.

En esta zona podemos encontrar a los Balanos o bellotas de mar, conocidos como crustáceos cirrípedos. Estos pequeños crustáceos, con forma similar a un volcán, se pueden encontrar en las superficies de ballenas, tortugas, y barcos (lo que supone una molestia para los marineros…).

Los balanos fueron por primera vez estudiados por Charles Darwin en la década de 1850. La mayoría son hermafroditas y su reproducción es difícil ya que no pueden salir de sus conchas. Debido a dicho impedimento, han desarrollado lo que es probablemente el mayor órgano copulador, proporcionalmente hablando, del reino animal.

La foto está tomada durante nuestra expedición en el Mar Bático en abril de 2011.