Cumbre Mundial de los océanos

© OCEANA / Cory Wilson

Autor: Patricia Valdés (Voluntaria)
Fecha: Marzo 2, 2012



Hace una semana que tuvo lugar en Singapur la Cumbre Mundial de los Océanos, organizada por The Economist y a la que asistieron más de 300 personas pertenecientes a distintos sectores tales como universidades, gobiernos, organismos internacionales, sector privado, ONG y prensa.

Y es que el estado de los océanos nos concierne a todos. Han sido los grandes olvidados desde que se inició la revolución industrial. No lo podemos negar, dependemos de ellos. Nuestra salud depende de la suya. Si ellos enferman, también lo haremos nosotros. Quizás porque somos terrestres no hemos sabido entender el entorno marino, pero esto está cambiando. Prueba de ello es que cada vez hay más gente consciente de ello, y de que la solución está en manos de todos, no solo de unos pocos.

Es importante ver cómo el sector privado empieza a entender que la sostenibilidad del generador de sus recursos, del que dependen sus negocios, les concierne también. La viabilidad de las empresas pesqueras dependen de la existencia de especies que poder pescar, la industria farmacéutica depende de la diversidad de especies, el sector turístico depende del estado y salud del entorno ambiental en el que operan. Muchas empresas estaban presentes y expusieron su buen hacer a favor de la sostenibilidad de los océanos, porque de ello depende la sostenibilidad de su negocio.

Tal y como Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, afirmó en la Cumbre: “El primer paso es dejar de hacer cosas inútiles”. Habló del redireccionamiento de las subvenciones otorgadas al sector pesquero, de la necesidad de una colaboración internacional en el desarrollo de una plataforma de conocimiento accesible para todos los grupos de interés, de la involucración y participación del sector privado, así como de la Alianza Mundial a favor de los Océanos, la cual Oceana ha firmado.

Esto no ha hecho más que empezar.