¿Merecen la pena las subvenciones?

© OCEANA / Juan Cuetos

Autor: Natividad Sánchez
Fecha: Octubre 29, 2012



Después de haberse presentado como una gran victoria el acuerdo sobre las subvenciones pesqueras que alcanzaron los ministros de pesca de la UE la semana pasada, llega el momento de hacerse un par de preguntas incómodas: ¿Es este el mejor modo de invertir el dinero del contribuyente para apoyar la pesca? Es más: ¿se gastarán de verdad estos fondos o se quedarán en un bonito titular de un periódico antiguo?

Veamos. Según una investigación de Oceana, el total de las subvenciones pesqueras de que dispone el sector equivale a la mitad del total de capturas (datos de 2009). Como resultado de esa gran inversión, la UE cuenta con una flota pesquera entre dos y tres veces mayor que lo que sería sostenible dados los recursos naturales existentes. La consecuencia es perversa: pesquerías sobreexplotadas, capturas en declive y pérdidas económicas. No parece una buena inversión, ¿verdad?

Analicemos ahora la segunda cuestión. La mayoría de las medidas del fondo que está ahora en vigor –el Fondo Europeo de Pesca, que abarca hasta 2013– deben ser cofinanciadas por los Estados Miembros. Por ejemplo, los programas de desguace suelen ser pagados al 50% por la UE. Hasta finales de 2010 (últimos datos disponibles), el conjunto de los Estados habían comprometido el 32,7% del presupuesto total proporcionado por la UE, pero solo habían abonado el 14,9%. Los beneficiarios estaban a la espera de recibir los fondos que se les habían concedido.

La Comisión Europea ha admitido que “los efectos de la crisis económica y financiera limitan los fondos disponibles”, por lo que es probable que muchos Estados no puedan ejecutar las subvenciones que acordaron la semana pasada. Sencillamente, no tienen dinero.

Parece lógico que cuando hay poco dinero este se invierta cuidadosamente y para el bien general. Así, sería de esperar que las subvenciones se dedicaran a recuperar las pesquerías mediante la protección de áreas marinas que actúen como lugares de puesta, evaluar el estado de los stocks para diseñar medidas de gestión adecuadas, asegurar el control y el cumplimiento de modo que pescadores poco sostenibles no se aprovechen de los que actúan con responsabilidad, mejorar la selectividad de las artes para evitar descartar capturas no deseadas… En resumen: invertir ahora para poder pescar más a medio plazo.

No merece la pena gastar el dinero del contribuyente en medidas que han demostrado su ineficacia. ¿Qué pensáis?