Empezando bien la semana

© OCEANA / Gorka Leclercq

Autor: Angela Pauly
Fecha: Diciembre 17, 2012



No hay nada como terminar el año con su buena traca final, y esta semana nos trae una serie de votaciones y decisiones que afectarán a la pesca en la UE.

Mañana, la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo vota sobre la reforma de la Política Pesquera Común, la última votación y la más importante del Parlamento antes de ir a plenario. Hay 3.000 enmiendas y Oceana, junto con un grupo de ONG de Bruselas, está trabajando duro para que esta reforma represente el cambio radical que necesita Europa para conseguir restaurar sus mares, adoptar prácticas pesqueras sostenibles y continuar alimentando a las próximas generaciones.

¿Qué está en juego, os preguntaréis? Como decía, hay miles de enmiendas, pero lo que más nos preocupa es que el texto final incluya el objetivo de restaurar los stocks por encima del Rendimiento Máximo Sostenible, la obligación de desembarcar todas las capturas y una prohibición efectiva de los descartes.

La Comisión de Prepuestos celebrará una votación sobre el mecanismo para financiar la pesca en la UE,  el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP). Tras el positivo resultado obtenido en la Comisión de Medio Ambiente, esperamos que sigan la misma línea y rechacen incluir subvenciones para construcción de nuevos buques y modernización.

Pero eso no es todo: el Consejo de Ministros de Pesca de la UE se reunirá los dos próximos días para acordar las oportunidades pesqueras de 2013, entre otros asuntos. Por decirlo en pocas palabras, van a decidir si 2013 será uno más en la larga lista de años en que deciden obviar las recomendaciones científicas (han ignorado el 41% en la última década) estableciendo cuotas más altas de lo que se puede capturar de forma sostenible, o bien si harán honor a su palabra cuando hablan de un futuro sostenible para la pesca en la UE y establecerán cuotas responsables que permitan situar a la UE en la senda de recuperar sus recursos marinos y levantar un sector pesquero en declive.

Y eso es todo:  ¿emitirán los europarlamentarios y los ministros una señal de esperanza para 2013 o caerán en intereses a corto plazo?

Estad atentos a las noticias.