Ley de pesca balear: sin cafeína, gracias

© OCEANA / Marta Carreras

Autor: Marta Carreras
Fecha: Marzo 13, 2013



El Govern balear acaba de aprobar una ley de pesca, una buena noticia teniendo en cuenta que Baleares era la única comunidad autónoma sin una ley propia. ¿Qué más ventajas tiene esa legislación? Principalmente dos: aglutinar toda la normativa dispersa y crear una red de áreas marinas protegidas, para así coordinar mejor los departamentos competentes en materia pesquera y medio ambiente. Esto puede implicar una mejor gestión de la pesca y la conservación de los ecosistemas marinos, lo que celebramos desde Oceana.

Sin embargo, la nueva ley nace descafeinada. Y con la cafeína hemos perdido otros componentes que hacían mucha falta: 

Pesca furtiva. La ley reduce prácticamente a la mitad el importe de las sanciones, tanto para la pesca profesional como para la recreativa, de modo que la normativa estatal es más restrictiva. En otras palabras, el Govern es más permisivo ante las infracciones.

Arrastre de fondo. Oceana proponía limitar el peso de las puertas a 600kg e impedir que arrastraran por el fondo, para así reducir los daños al fondo marino y el consumo de combustible. También sugería restringir este tipo de pesca para que no interfiriera con la artesanal y limitarla a zonas con el mínimo impacto posible (por ejemplo, haciendo cumplir la normativa existente de no pescar sobre coralígeno y rodolitos). Nada de esto se ha recogido en el texto.

Reservas marinas. La ley continúa permitiendo la pesca submarina en las reservas y la pesca de arrastre (como ocurre en la de Reserva Marina de Migjorn), a pesar de su alto impacto, y no asegura una vigilancia adecuada. Actualmente, la vigilancia se ha visto reducida casi a la mitad y hay reservas que se han quedado sin ella, como es el caso de El Toro, Malgrats y las aguas interiores de Llevant. También ha ocurrido que las reservas que cuentan con ella no tienen recursos suficientes para llevarla a cabo (combustible para las barcas de vigilancia, etc.).

Así que nos preguntamos si era necesario un texto legal que no aporta avances significativos y depende de cómo se vaya desarrollando en el futuro. Realmente, garantizar un futuro sostenible y rentable para la pesca en Baleares y unos ecosistemas marinos saludables necesita mucho más que esta nueva ley.