Al margen de la ley

© OCEANA / Carlos Minguell

Autor: Peter Pierrou
Fecha: Abril 23, 2013



Digamos que vas en coche por la autopista, escuchando a Credence a todo volumen  y con el viento revolviéndote el pelo. Todo el mundo corre un poquito de más y te dejas ir. Y entonces, aparece de repente un coche de policía y automáticamente la velocidad media cae 20 km/h.

¿Te has planteado con qué facilidad vulneramos la ley cuando nadie nos vigila? Ya se sabe: correr demasiado, cruzar la calle sin mirar, practicar un poco de arrastre de fondo en áreas marinas protegidas (AMP)…

Hace poco, la agencia sueca para la gestión marina y del agua presentó unas directrices para pescar en AMP. No hay nada malo en trazar directrices para el océano (de hecho, estamos muy a favor) y los políticos llevan años haciéndolo, pero el problema es la falta de gestión y control: no contar con nadie para hacer que se cumpla la legislación. Por desgracia, parece que si hay vacíos legales la gente se aprovechará de ellos. Y no son solo las expediciones de Oceana las que una y otra vez han demostrado que uno de los mayores problemas del Báltico es la falta de gestión en las AMP ya existentes; otras ONG han llegado a la misma conclusión.

Esperemos que las autoridades entren pronto en razón y dejen de tratar a las AMP como padres que se van de fin de semana y dejan la casa al cuidado de su hijo de catorce años.