Los riesgos de la repoblación pesquera: el caso del Báltico

© OCEANA / Carlos Suárez

Autor: Michael Michalitsis
Fecha: Abril 15, 2013



La pesca deportiva es, desde hace años, un modo de relajarse, huir de todo y estar en contacto con la naturaleza. Pero muchas asociaciones han empleado la llamada repoblación pesquera para mantener grandes las poblaciones de peces. Mucha gente cree que la pesca recreativa es un factor que no influye gran cosa en las poblaciones de peces, pero en realidad representa alrededor de un cuarto de la cantidad de salmón capturada en el mar Báltico y casi la mitad de las capturas procedentes de la orilla o de los ríos.

El procedimiento consiste en adquirir cierta cantidad de alevines de determinadas especies y criarlos en grandes tanques. Cuando alcanzan cierto tamaño, se liberan. Esto asegura a los pescadores deportivos poder capturarlos en los siguientes años, cuando hayan alcanzado un tamaño mayor.

Pero la repoblación pesquera puede tener también efectos negativos y antes de llevarse a cabo debe ser estudiada por los expertos. Hay muchos posibles factores de importancia. Por ejemplo, hay que ser capaces de prever el resultado que tendrá la repoblación en el ecosistema. ¿Afectarán esos peces a las otras poblaciones? ¿Las depredarán? ¿Cómo de grande debe ser la repoblación para que el stock no resulte excesivo y contraiga alguna enfermedad? ¿Causará problemas genéticos la repoblación?

En muchos países del Báltico ha habido largos debates sobre el restablecimiento de las poblaciones de salmón y trucha marina. En Suecia, por ejemplo, las poblaciones han sufrido un acusado declive, por lo que las autoridades se han planteado como objetivo que más de la mitad de las capturas anuales provengan de acuicultura. Se ha propuesto que el próximo 1 de junio entren en vigor nuevas normas para la pesca en el litoral.

Nunca se puede insistir demasiado en todos los factores que hay que considerar antes de pensar en una repoblación pesquera. Más peces supone más pesca, y ello puede tener la consecuencia de afectar a las poblaciones salvajes ya existentes. ¿Merece la pena el riesgo de destruir un ecosistema para que tengas un pez en el anzuelo?