Subvenciones pesqueras: ¿En qué se gastarán el dinero los Estados Miembros?

© OCEANA / Juan Cuetos

Autor: Sarah Todd
Fecha: Junio 14, 2013



En estos mismos momentos, los Estados Miembros de la UE están desarrollando planes a seis años sobre cómo emplear las subvenciones pesqueras (procedentes en su mayoría de dinero del contribuyente) que reciban cuando se concluya el nuevo Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP).

Como parte del proceso  de diseño de estos Programas Operativos, algunos países (lamentablemente, no todos) han celebrado consultas públicas y han aceptado aportaciones de una amplia variedad de agentes sociales. Los Estados Miembros analizan los objetivos que tienen a largo plazo para el sector pesquero y en función de ellos eligen entre las medidas que pondrá a su disposición el nuevo fondo pesquero. Estas van desde inversiones en acuicultura y protección medioambiental a seguridad e higiene a bordo.

Finalmente, serán los Estados quienes decidan qué recibirá fondos y qué no, pero aun así quisimos hacerles oír nuestra voz. Dado que Oceana lleva mucho tiempo combatiendo las subvenciones dañinas, hemos dado nuestro punto de vista a varios Estados Miembros, el último, Francia.

Creemos que los fondos deben encaminarse a la creación de Áreas Marinas Protegidas, así como la aplicación de medidas de control y recogida de datos. En Europa, la falta de datos científicos es un factor determinante en la parálisis del proceso de toma de decisiones sobre temas pesqueros. Solo hay información científica fehaciente sobre el 45% de los stocks pesqueros comerciales que son objetivo de la flota de la UE. Y sin conocimientos sólidos sobre el estado del stock, no puede haber sostenibilidad medioambiental, económica y social a largo plazo. Los Estados Miembros deberían invertir en medidas en favor de los servicios públicos y la restauración de los ecosistemas, lo cual no se ha hecho mucho en el pasado. Las Áreas Marinas Protegidas bien gestionadas son un buen ejemplo de acción beneficiosa no solo para el medio ambiente, sino también para la industria pesquera y las localidades pesqueras.

Es crucial que el futuro mecanismo de financiación de la Política Pesquera Común (PPC) no contribuya a aumentar o mantener la sobrecapacidad ni la sobrepesca. Queremos que los Estados Miembros dejen de invertir en medidas que dañan el medio ambiente e incrementan la capacidad de la flota europea. Durante décadas, se ha gastado el dinero público de manera ineficiente, mal enfocada y a veces incluso contraproducente, sin afrontar los problemas estructurales del sector pesquero. Por tanto, las inversiones directas en la flota, como motores nuevos o inversiones para modernizar o construir barcos nuevos, no deberían usarse en el periodo 2014-2020.

El nuevo FEMP –que se negocia en la actualidad- y los Programas Operativos de los Estados Miembros representan una oportunidad crucial para lograr mejoras mensurables en el sector pesquero europeo. El mecanismo de financiación que acompaña a la PPC debería contribuir a terminar con la sobrepesca restaurando los stocks pesqueros a niveles sostenibles y reducir los daños causados a los ecosistemas marinos. Es la única vía de asegurar un futuro tanto para los peces como para las localidades que dependen de ellos.