La platija

¡Bésanos! --- © OCEANA / Carlos Suárez

Autor: Peter Pierrou
Fecha: Julio 12, 2013



Durante nuestra última expedición al Báltico nos tropezamos con este individuo en la costa de las islas Åland, entre Suecia y Finlandia. Se trata de una platija (Platichthys flesus) o Skrubbskädda, como la llamamos en Suecia.

La platija es un pez plano de forma oval que prefiere pasar el tiempo en fondos fangosos, alimentándose de mejillones, estrellas y pequeños crustáceos. Para evitar a los depredadores, la platija confía en el camuflaje: enterrada en un fondo arenoso es muy difícil de ver debido al colorido del lomo. Puede incluso cambiar parcialmente de color según el entorno y fundirse en él sin que apenas se note.

Otro interesante detalle sobre este pez es que suele nacer con un ojo a cada lado de la cabeza, pero al crecer uno de ellos migra al otro lado del cuerpo. Esto hace que los ojos queden boca arriba y le ayuda a divisar a su presa. Pero la característica más visible es, por supuesto, su impresionante boca retorcida. Tiene una forma que nos sería muy útil a los humanos para besarnos sin tener que preocuparnos de esquivar las narices.

Las platijas se reproducen en primavera, de enero a junio, y una sola hembra puede poner hasta dos millones de huevos. En los últimos años este pez se ha convertido en una especie de importancia comercial en el Báltico. Con todo, debe pescarse con precaución para evitar una situación en la que el Báltico se vacíe de las platijas y sus bocas retorcidas.