Cada año se detectan cerca de 3.000 vertidos ilegales de petróleo en los mares europeos

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Se desconoce el destino de la mayoría de los más de 20 millones de metros cúbicos de residuos de petróleo y aceites que se producen en Europa.


Diciembre 3, 2003
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




Los vertidos ilegales y “rutinarios” de petróleo desde buques son tres veces superiores  a los originados por las mareas negras provocadas por accidentes de petroleros

Reino Unido es el país de la UE que más datos aporta a los organismos internacionales,  pero no ha transpuesto la Directiva Europea para luchar contra los vertidos ilegales

España carece de servicios de vigilancia eficaces para prevenir la contaminación marina.

Según un informe que acaba de hacer público Oceana, la organización internacional dedicada a la investigación, protección y recuperación de los océanos, millones de metros cúbicos de residuos de petróleo y otros hidrocarburos llegan cada año a los mares europeos como consecuencia de los vertidos ilegales y rutinarios desde buques.  

Esta contaminación crónica de los océanos puede llegar a alcanzar una magnitud entre 8 y 25 veces mayor que accidentes como el del “Prestige”, que vertió más de 70.000 toneladas de fuel en las costas españolas y francesas tras su hundimiento en noviembre de 2002. Es decir, tres veces superior al de todas las mareas negras anuales.

Según el informe de Oceana:

  • Reino Unido se ha convertido en el país europeo que más información aporta a la OMI (Organización Marítima Internacional) sobre el estado de instalaciones de recepción de residuos en puerto, pero sigue sin poder controlar lo que ocurre en Gibraltar.
  • Las costas españolas se encuentran en las principales vías de comercio de hidrocarburos del mundo, pero no existe un sistema de vigilancia que pueda controlar e identificar a los buques que vierten ilegalmente en sus aguas. La Comisión de Transportes y Energía de la UE, presidida por la española Loyola de Palacio, ha propuesto diversas medidas para subsanar estos problemas, pero el Gobierno español aún no las ha puesto en marcha y ni tan siquiera apoyado.
  • Mientras los europarlamentarios holandeses denuncian el incumplimiento de las medidas para el tratamiento de residuos desde buques, que eviten su vertido ilegal al mar, así como la pérdida de puestos de trabajo por el cierre de algunas instalaciones dedicadas a tal efecto, el Gobierno holandés figura en la lista de “morosos” por no transponer la Directiva que podría solucionar estos problemas.
  • La carencia de medios de los países del sur de Europa para el control de vertidos ilegales y la falta de instalaciones de recepción de residuos en el Mediterráneo hacen que el Golfo de León se convierta en uno de los lugares más afectados por los vertidos ilegales de hidrocarburos desde buques.
  • Pese a los graves problemas de contaminación por hidrocarburos que sufren los mares de Europa, la Unión Europea no consigue que se aprueben y se apliquen con celeridad las Directivas que podrían poner freno a los miles de vertidos ilegales que se producen cada año

Europa es el principal receptor mundial de hidrocarburos por mar, llegando a recibir cerca de 500 millones de toneladas anuales de crudo y otros 250-300 millones de productos refinados, como gasolina, gasóleo, fuel, etc. Además, las aguas europeas se encuentran en el camino de muchos otros petroleros que transportan su carga a distintos destinos, por lo que el monto total de crudo atravesando cada año las aguas de la UE sería superior a los 1.000 millones de toneladas.

Para dar respuesta a esta enorme demanda, unos 1.500-2.000 petroleros operan en las aguas europeas realizando alrededor de 6.000 viajes anuales para abastecer el mercado de crudo. El Estrecho de Gibraltar es uno de los puntos más congestionados por el tráfico marítimo, atravesándolo cada año unos 18.000 buques con mercancías peligrosas.

Anualmente se producen unos 300 accidentes en buques petroleros, lo que provoca el vertido de entre 240.000 y 960.000 toneladas de hidrocarburos, a los que habría que añadir los procedentes de los vertidos ilegales y las operaciones rutinarias de los buques, que suman cada año a la contaminación marina entre 666.000 y más de 2,5 millones de toneladas de hidrocarburos.

El Director de Oceana para Europa, Xavier Pastor, afirma que “en Europa se detectan cada año cerca de 3.000 vertidos ilegales de hidrocarburos, pero se cree que son sólo una pequeña parte de los que realmente se producen.  Pese a ello, apenas unos pocos buques terminan siendo detenidos por estas causas. En el caso de las detenciones tras las inspecciones portuarias que se realizan en todo el mundo, sólo el 1% corresponde a dichas causas”.

Muchos de estos residuos que terminan en los mares proceden del lavado de tanques, de las aguas de lastre contaminadas y de los residuos de combustible y aceites usados en los buques. Aunque no se sabe con certeza la cantidad de vertidos que llega al mar, las estimas sobre el volumen de residuos oleosos generados en buques en Europa coinciden en que la cantidad total es superior a los 20 millones de toneladas al año. Y, de ella, sólo una pequeña parte es tratada adecuadamente en las instalaciones de recepción que existen en los puertos.

En el principal puerto de Europa, Rótterdam, sólo el 7% de los buques que recala allí deposita en las instalaciones de recepción sus residuos oleosos. Y en España, donde el tráfico de hidrocarburos pesados puede generar más de 3,5 millones de toneladas de residuos, el puerto con mayor movimiento de mercancías, Algeciras, sólo recibe en el mejor de los casos el 25% de los residuos oleosos que le corresponderían por volumen de tráfico.

En el Mediterráneo, el mar más contaminado por hidrocarburos del planeta, existen 50 instalaciones de recepción de residuos de hidrocarburos. Pero de ellas, sólo 15 superan los mínimos requeridos. En el Golfo Pérsico, lugar de carga del 50% del crudo que se transporta por vía marítima en el mundo, no existen apenas instalaciones para el tratamiento de residuos de hidrocarburos y sólo Omán es firmante de MARPOL (convenio internacional para la prevención de la contaminación marina por hidrocarburos).

Pese al alto índice de vertidos ilegales de petróleo en las aguas europeas, sólo Alemania y Grecia han cumplido con la transposición de la Directiva de la UE que entraba en vigor en enero de 2003 para promocionar el tratamiento de residuos en puerto y evitar su vertido al mar.

OCEANA propone

  • El endurecimiento y aprobación de la nueva Directiva que establece criterios para ejercer acciones punitivas contra los infractores.
  • Un sistema de vigilancia paneuropeo para el seguimiento y detección de los vertidos ilegales de hidrocarburos en el mar.
  • Una “lista negra” de las empresas y navieras responsables de vertidos ilegales de hidrocarburos  que las inhabilite para trabajar en la UE o recibir subvenciones.
  • Sanciones económicas contra los países miembros que no dispongan de instalaciones de recepción de residuos relativos al Anexo I de MARPOL y que incumplan las Directivas.
  • La creación de un grupo de observadores dependiente de la OMI y a bordo de los buques petroleros para verificar el cumplimiento de las normas MARPOL para la prevención de la contaminación marina.

Referencia informativa

Esta misma semana la OMI permanece reunida en Londres, debatiendo las diferentes propuestas que los países firmantes de los convenios internacionales han realizado para mejorar la seguridad marítima y la lucha contra la contaminación.

Además, coincidiendo con el final de esta conferencia, los días 4 y 5 de diciembre se reúne el Consejo de Ministros de Transporte y Energía de la UE, con la paradoja de que muchos de los asistentes no han cumplido sus obligaciones con la OMI ni con la propia UE para prevenir los vertidos ilegales desde buques.