Consenso científico para conservar los hábitats mediterráneos de profundidad

Todos comunicados de Prensa…

Expertos de distintos organismos, incluido Oceana, han redactado un Plan de Acción para preservar los “hábitats oscuros” en el marco de Naciones Unidas.


Julio 4, 2013
Madrid
Contact:
Marta Madina ( [email protected] )




La UE y los países mediterráneos deben llegar ahora a un acuerdo para proteger cuevas, montañas y cañones submarinos.

Oceana ha participado en la redacción del Plan de Acción para la conservación de hábitats de profundidad mediterráneos consensuado por expertos de diferentes instituciones científicas. La organización internacional de conservación marina pedirá la adopción de esta hoja de ruta a los países mediterráneos y la Unión Europea, reunidos en Rabat esta semana. Esta aprobación es imprescindible para que el Convenio de Barcelona, organismo perteneciente a Naciones Unidas, decida conservar estos frágiles hábitats en su reunión a finales de año.

“Los hábitats de profundidad son claves en el ciclo vital de muchas especies, sin embargo apenas cuentan con medidas de conservación. Por ello, llevamos años documentando su estado a bordo del Oceana Ranger, declara Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana en Europa y participante en la redacción del documento. “La aprobación del Plan de Acción es un primer paso para que estos importantes hábitats figuren en las agendas políticas nacionales e internacionales. Dada la alarmante situación del mar Mediterráneo, es hora de que entre los países haya el mismo consenso que entre los científicos”.

Los hábitats marinos de profundidad y las cuevas submarinas, también conocidos como “hábitats oscuros”, son aquellos ambientes donde la luminosidad es extremadamente débil o incluso inexistente, impidiendo el desarrollo de plantas y algas. Este hecho los hace únicos desde el punto de vista biológico, ya que propician el desarrollo de especies tan características como los corales de aguas frías o las esponjas de profundidad. Dependen de factores como las corrientes, los levantamientos de nutrientes y, en algunos casos, la producción por quimiosíntesis y no directamente de la luz. A su vez,  son importantes zonas de puesta o criadero de otras especies, muchas de ellas de interés comercial. En el Mediterráneo podemos encontrar diferentes tipos de hábitats oscuros: cuevas, montañas, cañones submarinos, surgencias frías, volcanes de fango, etc.

El Plan de acción tiene tres objetivos principales: la conservación de la integridad y funcionalidad de estos hábitats profundos, facilitar su recuperación en zonas degradadas y mejorar su conocimiento científico. Para ello se proponen una serie de acciones, entre las que se encuentran el establecimiento de áreas marinas protegidas y programas de concienciación para hacer llegar al público la importancia biológica de estos hábitats y su extrema vulnerabilidad.

“Los hábitats de profundidad desempeñan un papel muy importante en el funcionamiento de ecosistemas profundos y coinciden en su mayoría con estructuras geológicas como montañas y cañones submarinos”,  declara Pilar Marín, científica marina de Oceana. “Por ello, desde hace varios años trabajamos con Oceana MedNet, una propuesta de red de áreas marinas protegidas para el Mediterráneo enfocada a la protección de este tipo de hábitats”.

El Convenio de Barcelona es la herramienta de las Naciones Unidas para la protección del mar Mediterráneo contra la contaminación. El Convenio, a través de sus protocolos, regula las áreas protegidas y la conservación de la diversidad biológica, los vertidos desde tierra, la contaminación desde buques, las prospecciones offshore y la gestión integrada de zonas costeras. La 11ª reunión sobre Áreas Protegidas y Biodiversidad se está celebrando entre el 2 y el 5 de julio en Rabat (Marruecos). Sus resultados, junto con las aportaciones de otros protocolos, se llevarán a la sesión plenaria de las Partes Contratantes (COP), que se reúne cada dos años y tendrá lugar a principios de diciembre.