El Parlamento Europeo se decanta por la pesca sostenible

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La votación sobre las subvenciones al sector pesquero permite vislumbrar el final de la reforma de la Política Pesquera Común.


Abril 16, 2014
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




El Parlamento Europeo ha aprobado hoy el dossier final sobre la reforma de la Política Pesquera Común (PPC). El Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP), que asciende a 6.500 millones de euros, permitirá aplicar la PPC durante el periodo 2014-2030. Aunque aún tiene que ser validado por el Consejo de ministros de pesca, el voto de la Eurocámara permite encarar ya la recta final.

Oceana valora como un enorme logro del Parlamento haberse asegurado durante el proceso de reforma de que la nueva PPC devolvería el mar a un estado saludable, pero se muestra crítica sobre los términos del mecanismo de financiación. Varios europarlamentarios, con la vista puesta en las elecciones y deseando impulsar las ayudas para ganarse el apoyo de los pescadores, trataron de introducir en el FEMP subvenciones perniciosas como la financiación de nuevos buques, prohibida en la Unión Europea desde 2004 por su relación directa con la sobrepesca.

“El Parlamento Europeo ha demostrado ser una fuerza a favor del medio ambiente durante las negociaciones de la PPC, pero en el caso del FEMP vimos diferencias de opinión extremas: tanto la propuesta más destructiva en términos medioambientales –las subvenciones para construir nuevos buques– como la más beneficiosa –duplicar los fondos para recogida de datos y medidas de control– provinieron del Parlamento. Afortunadamente, el plenario rechazó la propuesta de financiar nuevos buques”, explica Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana en Europa. 

La nueva PPC establece objetivos muy claros para recobrar los stocks pesqueros y reducir el impacto de la pesca sobre el ecosistema mediante una mayor selectividad de las prácticas pesqueras, además de introducir la prohibición de descartes. Las mejoras en el mecanismo de financiación condicionarán la ayuda financiera al cumplimiento de las normas de la PPC, tanto para beneficiarios como para Estados miembros, y la denegarán a operadores con antecedentes de pesca ilegal. Lamentablemente, en el FEMP se reintrodujeron subvenciones perniciosas para el medio ambiente, como los fondos para nuevos motores, pero estarán sujetas a claros límites presupuestarios.

“Los Estados miembros serán quienes tomen la decisión final sobre las inversiones del FEMP, de modo que podrían decidir excluir las subvenciones perniciosas de las posibilidades que ofrezcan a sus respectivos sectores pesqueros. Si de veras están comprometidos con la nueva PPC y sus principios, nada sería más sencillo que excluir estas subvenciones”, añade Vanya Vulperhorst, policy officer de Oceana.

La PPC ha estado en vigor desde 1983 y se renueva cada 10 años, pero esta ha sido la primera vez que el Parlamento ha estado en igualdad de condiciones con el Consejo de Ministros. El proceso de reforma comenzó en septiembre de 2008, cuando la Comisión anunció el fracaso de la política de 2002, subrayando el grave estado de los stocks pesqueros europeos y llamando la atención sobre el hábito de tomar decisiones estrechas de miras y a corto plazo, que perpetuaba el círculo vicioso de sobrepesca, falta de rentabilidad y sobrecapacidad. 

Más información: Subvenciones a la pesca