La Comisión Europea propone rectificar la prohibición del cercenamiento de aletas de tiburón por ineficaz

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Proposal to land sharks with fins attached will aid in detection, enforcement and data collection.


Noviembre 21, 2011
Madrid
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Marta Madina ( mmadina@oceana.org )




España, Francia, Portugal y el Reino Unido se encuentran entre los países más importantes del mundo en cuanto a pesca de tiburón.

La organización internacional de conservación marina Oceana aplaude la propuesta de la Comisión Europea difundida hoy para reformar la prohibición de la UE sobre el cercenamiento de aletas de tiburón (finning) y establecer que todos los ejemplares se desembarquen con las aletas adheridas. Aunque el finning está técnicamente prohibido en las aguas europeas y a los buques europeos, es necesario reforzar la legislación actual, ya que contiene vacíos legales que la hacen extremadamente difícil de aplicar.

“Al decidir que las aletas permanezcan adheridas, la Comisión Europea presta atención a las recomendaciones de expertos de todo el mundo: el único modo de garantizar que no se practica finning es desembarcar los tiburones con las aletas adheridas de forma natural”, explica Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa. “La actual ‘prohibición’ ha sido de poca utilidad para la gestión y conservación de los tiburones, ya que sus lagunas legales hacen que sea imposible detectar si se produce finning. Además, si todos los tiburones deben ser desembarcados con las aletas adheridas, será mucho más fácil identificar las especies capturadas y reunir datos clave sobre el estado de sus poblaciones”.

El finning, una práctica derrochadora consistente en cercenar las aletas del tiburón y tirar el cuerpo al mar, proviene del alto valor de las aletas en el mercado internacional y el relativamente bajo que tiene la carne de tiburón. Aunque teóricamente lleva prohibido en la UE desde 2003, algunos países conceden permisos especiales que permiten a los buques pesqueros cortar las aletas a bordo siempre que guarden aletas y cuerpo y que las aletas no superen el 5% del peso vivo de los tiburones capturados. Esta ratio es de las más benévolas de todo el mundo, y se suma a otro agujero legal que permite desembarcar de forma separada aletas y troncos, lo que dificulta mucho el seguimiento.

“Prohibir de forma más rigurosa el finning conllevará beneficios significativos para la gestión de las pesquerías de tiburón y su conservación, no solo en Europa sino en todos los mares donde faenen los barcos europeos”, añade Allison Perry, científica marina de Oceana Europa. “Confiamos en que el Parlamento Europeo y el Consejo apoyen la propuesta de la Comisión y este paso sea seguido por más avances en otras importantes medidas a las que Europa se ha comprometido en el Plan de Acción para la Conservación y Gestión de los Tiburones”.

La UE incluye algunos de los países más importantes del mundo en cuanto a pesca de tiburón: España, Francia, Portugal y el Reino Unido. Las mayores pesquerías de tiburón tienen lugar en alta mar, donde los palangreros pelágicos españoles y portugueses que antes se dirigían a atún y pez espada capturan cada vez más tiburones, en particular especies oceánicas como tintorera (Prionace glauca) y marrajo (Isurus oxyrinchus). Más de la mitad de las grandes especies oceánicas de tiburón se consideran amenazadas.

Hasta 73 millones de tiburones mueren en todo el mundo para satisfacer la demanda de aletas. Sumando los países de la UE, estos representan la segunda potencia en captura de tiburones, con el 14% de las capturas declaradas en todo el mundo.

Más información: Shark finning and the EU