La UE puede aprobar hoy la Directiva contra mareas negras y “sentinazos”

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Penas de cárcel, fuertes multas o retirada de subvenciones y ayudas económicas a las personas y empresas implicadas, entre las medidas que recoge la nueva legislación.


Julio 12, 2005
Madrid
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Marta Madina ( mmadina@oceana.org )




Oceana, la organización en defensa del mar, lleva trabajando dos años para conseguir que esta importante Directiva sea finalmente aprobada.

Los más de 90.000 vertidos ilegales de hidrocarburos que cada año se producen en aguas europeas, procedentes de los buques que navegan por ellas, han generado un intenso debate en el seno de las instituciones europeas, que ha durado dos años y que hoy podría alcanzar su punto final con la aprobación de la Directiva sobre contaminación y la introducción de penas, incluyendo sanciones criminales para los infractores.

Entre los temas a tratar hoy durante la reunión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la UE figura la aprobación de dicha Directiva, que ya fue discutida y aprobada por el Parlamento Europeo el pasado mes de febrero. Después tendrá que ser transpuesta a las legislaciones nacionales de los 25 países comunitarios antes de 12 meses para que pueda entrar en vigor.

En sendos informes preparados por Oceana para impulsar la mencionada Directiva, la organización internacional aportaba los datos sobre el elevado número de vertidos ilegales, los niveles de contaminación en los mares y la alta tasa de deficiencias detectadas en los buques que navegan en Europa.

Según los datos dados a conocer por Oceana, cada año se detecta sólo un 3 por 100 de los vertidos ilegales que se producen en aguas europeas a causa de los lavados de tanques, “sentinazos” y otros residuos procedentes del tráfico marítimo rutinario y muy pocos terminan siendo sancionados. Esta contaminación crónica es tres veces superior a la originada por grandes mareas negras como la del Prestige o la del Erika.

“La impunidad de la que gozan aquellos que realizan vertidos ilegales de petróleo, aguas oleosas y otros residuos contaminantes ha hecho que las aguas europeas se vean castigadas cada año con más de 400.000 toneladas de hidrocarburos. Sólo la aprobación definitiva de una legislación que persiga con dureza a los infractores puede desincentivar esta práctica, por desgracia, tan común y peligrosa para la salud y el medio ambiente”, declara Xavier Pastor, Director de Oceana.

Con la nueva Directiva, los estados miembros podrán aplicar sanciones que van desde fuertes multas, la prohibición temporal de llevar a cabo actividades comerciales, impedir el acceso a subsidios y ayudas públicas, o imponer penas de cárcel.

Las penas serán aplicables a cualquier persona física o jurídica implicada, incluyendo el armador, el dueño de la carga, la empresa clasificadora, la autoridad portuaria o cualquier otra.

Esta Directiva además reconoce la urgencia de aplicar la Directiva 2000/59 sobre instalaciones portuarias para recibir y tratar adecuadamente los residuos generados en buques.