Oceana apoya la exigencia de la Comisión Europea de que España proteja más áreas marinas

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La CE acaba de suspender a España en protección del medio marino y le exige aumentar la Red Natura 2000 para proteger tortugas bobas y delfines mulares


Junio 17, 2010
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




En 18 años, España ha sido incapaz de proteger las áreas marinas exigidas por la Directiva Hábitats, la legislación medioambiental europea más importante.

Oceana muestra su apoyo a la Comisión Europea en su exigencia de que España aumente la protección de arrecifes, cuevas submarinas, tortugas bobas y delfines mulares, aunque lamente que se queden fuera las praderas de Posidonia oceanica. Desde que entró en vigor la Directiva Hábitats, en 1992, España ha tenido 18 años para incluir áreas marinas protegidas en la red europea Natura 2000 y cumplir así con la normativa europea. Aun así, en el seminario de seguimiento que está teniendo lugar entre el 15 y el 17 de este mes en Brindisi (Italia), la red marina española ha sido evaluada como insuficiente.

La Directiva Hábitats fue redactada en la Unión Europea de acuerdo al objetivo internacional establecido por el Convenio de Diversidad Biológica de Naciones Unidas, según el cual debe protegerse al menos el 10% de la superficie marina para el año 2012. En la actualidad, España no llega al 1% y por ello es necesario impulsar la investigación marina e identificar áreas de interés ecológico. En este sentido, dentro del Proyecto LIFE+ Indemares, Oceana está documentando estos días con ayuda de un robot submarino (ROV) el Seco de los Olivos, en Almería, para reunir datos que avalen su inclusión en la Red Natura 2000.

La Directiva Hábitats tan solo obliga a los Estados Miembros de la Unión Europea a crear áreas protegidas para asegurar la conservación de 5 hábitats y 16 especies marinas. De todas ellas, en el caso español, tan sólo se han evaluado 6 especies, por ser consideradas las únicas presentes en aguas del Mediterráneo. Sin embargo, el retraso del Gobierno español en la declaración de estas zonas ha supuesto que la Comisión Europea reclame hoy que se amplíe con urgencia la Red Natura 2000 en sus aguas.

De los 5 hábitats que han sido evaluados, tan sólo las áreas marinas creadas para la protección de la Posidonia oceanica, planta esencial que forma praderas que sirven de refugio y zona de cría para numerosas especies de peces, han sido evaluadas como adecuadas y suficientes.

Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa, considera que “es lamentable que se considere que no hay necesidad de crear más zonas protegidas enfocadas en la conservación de Posidonia oceanica, sobre todo teniendo en cuenta la grave regresión que esta planta está sufriendo en el Mediterráneo y la existencia de algunas praderas en Andalucía que no gozan de ningún tipo de protección y son arrasadas periódicamente por la pesca de arrastre. Sin embargo, es una buena noticia que se vayan a crear nuevas zonas para proteger los arrecifes, ya que albergan comunidades interesantísimas de  gorgonias, corales, esponjas y gusanos poliquetos, tanto en zonas costeras como en montañas submarinas".

Existen actualmente 502 áreas marinas protegidas incluidas en la Red Natura 2000 en el Mediterráneo, aunque muchas de ellas de muy pequeño tamaño. Francia es el país del Mediterráneo que mayor porcentaje de su superficie marina ha incluido en la red europea, seguida de Grecia y de España y el mejor evaluado durante el seminario al ser la Red en este país la más completa.

La ampliación de la Red deberá ir enfocada a la  protección efectiva de especies como la tortuga boba o el delfín mular, gravemente amenazadas por actividades humanas como determinadas técnicas de pesca no respetuosas o la contaminación de las aguas. Otras especies que se verán favorecidas por la creación de nuevas áreas marinas protegidas serán algunos peces como la saboga y la lamprea marina.

Los seminarios de seguimiento, como éste de Brindisi, evalúan la Red Natura 2000 en los diferentes Estados Miembros de la Unión Europea. Representantes de la Comisión Europea, del European Topic Centre y de los gobiernos, así como ONG y científicos expertos independientes, participan en esta evaluación. En esta ocasión son la región mediterránea, la región macaronésica y el Mar Negro las zonas que están siendo evaluadas. Oceana ha sido invitada a aportar información científica que avale la necesidad de declarar nuevas áreas marinas protegidas y está facilitando datos relevantes obtenidos durante sus expediciones en el Mediterráneo, Cantábrico y Atlántico.

Ana de la Torriente, científica marina presente en el seminario, explica que “es ilógico que las normativas relacionadas con temas ambientales siempre sean las últimas en aplicarse. La grave degradación que están sufriendo los hábitats marinos en el Mediterráneo español, así como el retroceso de muchas poblaciones de especies, demuestran la necesidad de implementar medidas urgentes para frenar la pérdida de biodiversidad y favorecer la recuperación de especies que en muchos casos son de interés comercial. Oceana contribuye aportando información científica recogida sobre el terreno que permita evaluar las zonas que requieren protección”.

A bordo del catamarán Ranger y con ayuda tanto de buceadores como de un ROV, Oceana ha documentado fondos en los alrededores de Italia, Grecia, Portugal y Malta. En España, ha estudiado tanto el Mediterráneo como la zona galaico-cantábrica y las islas Canarias hasta profundidades de 700 metros. Parte de su trabajo se centra en la documentación de diversas montañas submarinas, áreas esenciales donde están presentes varias de las especies y hábitats que se están evaluando actualmente en el seminario en Brindisi.

Más información sobre la Red Natura 2000

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