Oceana envía a la Comisión Europea sus propuestas para gestionar las pesquerías mediterráneas

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La merluza y el pez espada necesitan un plan urgente de recuperación.


Noviembre 4, 2004
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos,  participará la próxima semana en una Conferencia de alto nivel organizada por la Presidencia holandesa de la UE.

La mala situación por la que atraviesan las pesquerías ha llevado a  la Presidencia holandesa de la UE a  organizar, la próxima semana, una Conferencia de Alto Nivel, para buscar soluciones. Bajo el título Pesquerías sostenibles en la UE: afrontando los retos medioambientales, en la que  más de un centenar de especialistas de todos los sectores se reunirán en Bruselas los días 8 y 9, incluyendo al Director de Investigación y Proyectos de Oceana, Ricardo Aguilar y la responsable del Area Política  de Oceana para Europa,, Julie Cator.

Una de las zonas que más preocupan por su escasa regulación es el Mediterráneo. La Unión Europea está inmersa en un debate para conseguir sistemas de gestión sostenible para las pesquerías de este mar. En 2003, la Comisión presentó una propuesta al Parlamento Europeo que no contó con el apoyo necesario y, en estos momentos, tras varias reuniones con los diferentes colectivos implicados (pescadores, administraciones públicas, colectivos costeros, ONG’s) está redactando un nuevo plan para su debate y aprobación.

Oceana ha querido participar activamente en este proceso, presentando a la Comisión Europea una lista de propuestas que podrían aliviar la presión que sufren algunos stocks pesqueros, reducir el impacto de los métodos de pesca más destructivos y proteger amplias zonas del Mediterráneo.

Entre las propuestas de Oceana figuran:

  • La prohibición del uso del tren de bolos y de artefactos similares en los buques de arrastre de fondo.
  • La protección de ecosistemas claves, como las praderas de fanerógamas marinas, fondos de coralígeno, algas calcáreas (maërls), arrecifes de moluscos (mejillones y vermétidos), bosques de algas laminarias y corales de profundidad.
  • Poner en marcha un plan para eliminar las capturas accidentales de especies amenazadas, como los cetáceos, las tortugas marinas, etc.
  • Aplicar en el Mediterráneo el Plan Internacional de Acción sobre Tiburones, aprobado por la FAO, incluyendo especies tan amenazadas como el tiburón blanco, el tiburón peregrino, los peces sierra, la raya común, el angelote, etc.
  • Incrementar paulatinamente la talla mínima permitida en las especies comerciales para permitir que, al menos, el 50% de los especimenes consiga reproducirse.
  • Aumentar la talla de la luz de malla de las redes (tanto fijas como de arrastre) para incrementar la selectividad y reducir los descartes.
  • No permitir la reducción de la talla de captura de la merluza ni del pez espada, pues podría poner en peligro a los stocks e impedir su recuperación.
  • Un plan específico para las pesquerías de aguas profundas, para evitar el colapso de las especies más longevas, como el pez reloj.

Asimismo, Oceana recuerda que las propuestas de la Comisión   adolecen de algunos sistemas de control y gestión que se aplican en otras zonas, como el Atlántico. Este es el caso de  las cuotas máximas de capturas admisibles  y el desarrollo de un programa de observadores a bordo de los buques pesqueros  con el fin de  recopilar información científica que sirva para una mejor gestión de las pesquerías.

Oceana anima a la Comisión a continuar con sus esfuerzos por conseguir una gestión pesquera eficaz en el Mediterráneo, a pesar de las reticencias de los países ribereños.