Oceana pide a las Naciones Unidas que protejan las montañas sumergidas de Baleares

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Oceana solicita una gestión pesquera adecuada, tras hallar más de 200 especies en la zona, incluyendo especies protegidas de peces, corales, esponjas, cetáceos, tiburones y tortugas.


Noviembre 30, 2010
Madrid
Contact:
Marta Madina ( mmadina@oceana.org )




La organización de conservación marina amplía la propuesta en un informe que recoge cuatro años de investigación submarina en el canal de Mallorca.

Oceana ha presentado esta mañana una propuesta de protección de las principales montañas sumergidas del canal de Mallorca (denominadas Ausias March, Ses Olives y Emile Baudot). El documento se ha dado a conocer en la 11ª reunión del Subcomité de Medio Marino y Ecosistemas de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (GFCM, por sus siglas en inglés), organismo regional de Naciones Unidas para la gestión de la pesca en el Mediterráneo. El subcomité se reúne en Malta hasta el próximo día 2 de diciembre y, si acepta la propuesta de Oceana, Baleares podría albergar la quinta área protegida por este organismo, que tendría una extensión aproximada de 2.800 km2 (unas cinco veces mayor que la superficie de la isla de Ibiza).

Las montañas sumergidas del canal de Mallorca, cuyos ecosistemas profundos han sido estudiados por Oceana durante los últimos cuatro años, presentan un gran número de especies y hábitats sensibles, como formaciones de coralígeno, campos de rodolitos o maërl y agregaciones de esponjas de profundidad. Destaca un campo de coral bambú Isidella elongata, formación esta considerada como hábitat esencial para numerosas especies marinas, muchas de ellas presentes en el área.

Oceana ha descrito más de 200 especies sobre estas elevaciones, entre las que se encuentran numerosas especies protegidas como la esponja carnívora Asbestopluma hypogea, el molusco Charonia lampas o las gorgonias Savalia savaglia y Eunicella verrucosa, entre otras muchas, así como especies de valor comercial. La columna de agua sobre estas elevaciones es además ambiente pelágico esencial para cetáceos como delfines y cachalotes, grandes predadores como túnidos y tiburones o tortugas marinas. Nuevos datos, correspondientes a la última expedición del Oceana Ranger el pasado verano, están ahora siendo analizados, por lo que se espera un incremento del número de especies y hábitats importantes descritos para esta área.

"La conservación de las montañas submarinas de Baleares no solamente beneficiará de forma muy importante a los ecosistemas marinos, sino que incrementará la percepción de las islas Baleares como una comunidad que intenta corregir errores del pasado y caminar hacia un nuevo modelo económico basado en la conservación medioambiental", señala Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa. "En conversaciones con nuestra organización, el president Antich ha mostrado su interés por esta iniciativa de Oceana, a pesar de que las aguas en las que se encuentran estas montañas submarinas, en el canal entre Mallorca e Ibiza, son competencia del Estado y de los organismos internacionales de las Naciones Unidas. El apoyo político del Govern Balear podría, sin embargo, ser muy importante para conseguir la aprobación de ésta propuesta".

En el área operan tanto pescadores recreativos como algunos barcos de arrastre, palangreros y cerqueros de túnidos. Todos ellos ejercen un impacto sobre la biodiversidad de la zona, que es muy sensible a estas actividades. La sobreexplotación de los recursos y las técnicas agresivas de pesca –como el arrastre de fondo– conllevan graves consecuencias para toda la cadena trófica y, por tanto, para el futuro de la pesca en el área. De hecho, algunos de los ecosistemas documentados por Oceana, como las formaciones de coralígeno y maërl, se encuentran protegidos por la legislación nacional y europea, que prohíben el arrastre sobre ellos por su importancia para otros organismos marinos.

Por ello, Oceana reclama una gestión adecuada que regule y controle qué actividades pueden realizarse y cuáles no, teniendo en cuenta todos los hábitats importantes hallados en el área y evitando la sobreexplotación y el incremento de basuras, redes y sedales, que ya se encuentran en grandes cantidades en estos fondos.

El cierre de esta zona a técnicas agresivas de pesca como el arrastre o cualquier otra actividad que amenace la riqueza y relevancia de esta área asegurará la permanencia en el Mediterráneo de hábitats de gran importancia para numerosas especies protegidas o de alto valor comercial y conllevará un beneficio ecológico y socioeconómico para la comunidad de las Islas Baleares  y para toda la región mediterránea.

Siguiendo las directrices marcadas por la FAO, la GFCM ya ha restringido a la pesca cuatro áreas marinas del Mediterráneo, con el objetivo de la conservación de los hábitats sensibles y en consecuencia, de los recursos marinos vivos. Estas áreas son la montaña sumergida Eratosthenes al sur de Chipre, las filtraciones frías de hidrocarburos frente al delta del Nilo, los arrecifes de coral blanco de Santa María di Leuca en el mar Jónico, al sur de Italia, y un área de cañones sumergidos en el golfo de León en aguas frente a Francia. En estas áreas se encuentran protegidos hábitats importantes como ecosistemas de profundidad o áreas de desove, altamente sensibles a las técnicas destructivas de pesca y a la sobreexplotación de sus recursos.

Informe “Montañas submarinas 2010”, propuesta remitida a la GFCM y mapa