Oceana pide medidas para reducir las capturas accidentales de especies amenazadas y protegidas

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Las capturas de cetáceos en el Mediterráneo aumentaron un 130% entre finales de los noventa y principio del sigo XXI.


Septiembre 17, 2008
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




Oceana pide una que se impulsen las medidas de mitigación en Europa y en las pesquerías operadas por buques europeos.

A lo largo de toda la semana se celebran en Roma dos talleres organizados por la Secretaria General de Pesca en el Mediterráneo, perteneciente a la FAO, y por el Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos del Mar Negro, el Mar Mediterráneo y la zona atlántica contigua (ACCOBAMS). El primer taller ha tratado fundamentalmente las capturas accidentales de especies amenazadas y protegidas, mientras que el segundo lo hace sobre las capturas accidentales de cetáceos en la zona ACCOBAMS.

La captura accidental de especies de mamíferos marinos, tiburones, tortugas y aves marinas constituye un problema que afecta a pesquerías de todo el mundo. Este tipo de capturas suceden en gran variedad de artes, desde las redes de arrastre hasta los palangreros, las redes de enmalle o las artes de cerco. Mientras algunas estrategias tienen éxito y consiguen reducir los porcentajes de captura accidental en zonas determinadas, en otras la ausencia de reglamentación o de control efectivo sobre la actividad pesquera permite que se sigan capturando especies vulnerables como la marsopa común, o en peligro critico de extinción como la tortuga laúd.

Según Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana Europa: “En la Unión Europea son pocas las medidas que se han tomado para evitar la captura de estas especies y, lo que es aún peor, las pocas reglamentaciones adoptadas no terminan de implantarse debido a la falta de esfuerzo en control y vigilancia de las normativas”.

En el caso del Mediterráneo, la prohibición desde el año 2002 de las redes de deriva, arte con altos porcentajes de capturas accidentales de especies amenazadas, ha sido continuamente vulnerada por varios países miembros. Se ha estimado que 10.000 cetáceos mueren cada año en el Mediterráneo debido a este arte. A pesar de la prohibición vigente, y aunque el numero de rederos ilegales de la flota comunitaria ha descendido en los últimos años, algunos países aun continúan albergando a estos barcos, permitiendo que las capturas accidentales se sigan sucediendo. Otros artes en esta zona, como los palangreros de superficie dirigidos a la captura de pez espada, siguen presentando unas capturas de tortugas marinas de entre 20.000 y 30.000 ejemplares al año, sin que la UE o los países miembros implicados asuman la adopción de medidas destinadas a disminuir este impacto.

A estos preocupantes datos se suman estadísticas como las aportadas por la Agencia Europea para el Medioambiente, en las que estima que las capturas accidentales de cetáceos en el Mediterráneo han aumentado casi un 130% entre finales de los noventa y principios del siglo XXI. Con el propósito de encontrar soluciones a esta importante problemática, Oceana asiste a las jornadas organizadas por la  Secretaria General de Pesca en el Mediterráneo y el ACCOBAMS.

Estos problemas, ampliados a otras artes, se dan también en las aguas del noreste atlántico europeo donde, por ejemplo, las pesquerías de rasco (redes de enmalle de fondo) han llegado a presentar unos índices de capturas accidentales de tiburones de profundidad tan altos que hicieron a la flota convertir a estos tiburones en sus especies objetivo, siendo algunas de estas especies catalogadas como agotadas en la zona en los informes científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES). Mientras, otras especies, como la mielga y el cailón, se empezaron a explotar bajo régimen de cuotas pero han acabado por ser catalogadas en “Peligro Critico” en el atlántico nordeste por la Unión Interna para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Recientemente estas especies han sido propuestas para ser incluidas en la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Salvajes (CMS) y aumentar su nivel de protección. Hasta la fecha, solo tres especies europeas de tiburones están protegidas por la CMS: el gran tiburón blanco, el tiburón ballena y el tiburón peregrino. En la foto inferior puede observarse como un ejemplar de tiburón peregrino va a ser lanzado al mar después de haber sido pescado por un buque español en aguas del atlántico noroeste.

Sin embargo, hay gran variedad de experiencias en todo el mundo en las que el uso de medidas técnicas de conservación está dando buenos resultados. Estas experiencias muestran que la colaboración del sector pesquero es muy importante pero debe ser acompañada de voluntad política y medidas legislativas oportunas.

Un informe del ICES señalaba este año que algunas regulaciones europeas en el campo de la reducción de capturas accidentales como el uso de dispositivos acústicos para evitar la captura de mamíferos marinos, no eran seguidas mas que de forma limitada, lo cual indica el poco grado de implicación de la administración a la hora de enfrentarse a estos problemas.

Según Xavier Pastor, Director de Oceana Europa: “Las medidas de mitigación de capturas accidentales de estas especies deben ser abordadas como una prioridad. Mientras debatimos sobre la calidad de los datos que tenemos, no se asume la puesta en marcha de medidas que ya están funcionando con éxito en otros lugares. Aunque todos los mecanismos puedan ser mejorados, algunos podrían estar ya funcionando y minimizando los problemas actuales. Hay que avanzar en la implementación de medidas.”