Oceana pide una mejora en la gestión de la pesca recreativa en Balears

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La lucha contra el furtivismo en las Reservas Marinas y el Parque Nacional de Cabrera y la venta ilegal, las asignaturas pendientes en Baleares.


Marzo 17, 2014
Madrid
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Marta Madina ( [email protected] )




Las actividades de mayor impacto, como la pesca submarina, el jigging y las competiciones deportivas, han de estar más limitadas.

Oceana ha contribuido al borrador del nuevo decreto que regulará la pesca recreativa en Baleares con la intención de mejorar la gestión de esta actividad en las islas. La organización internacional de conservación marina  considera que la pesca furtiva en las Reservas Marinas y el Parque Nacional de Cabrera, así como la venta ilegal por parte de los pescadores recreativos, son asignaturas pendientes del Govern balear que requieren un aumento de vigilancia.

“El decreto por el cual se regula la pesca recreativa incluye algunas medidas que dificultarán la venta ilegal, lo cual consideramos muy positivo por tratarse de una actividad que perjudica a los recursos pesqueros y a los pescadores profesionales”, comenta Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana en Europa. “Pero si estas medidas no van acompañadas de una mejora en la vigilancia para que sean efectivas, se quedarán en papel mojado”.

Oceana pide también que se prohíba la pesca submarina, el jigging y las competiciones de pesca deportiva en todas las Reservas Marinas. Estas actividades tienen un impacto elevado sobre los recursos pesqueros e impiden el correcto funcionamiento de las áreas protegidas.

Por otra parte, Oceana propone fomentar los concursos de fotografía submarina en estos espacios protegidos, una actividad de bajo impacto y que fomenta el conocimiento y el respeto de las especies y ecosistemas marinos.

“Las Reservas Marinas se crearon para regenerar los recursos pesqueros y hacer de exportadores de biomasa de peces a las áreas circundantes. Hay numerosos estudios que demuestran que la pesca submarina es una actividad de elevado impacto en los ecosistemas marinos e impide el buen funcionamiento estas Reservas”, añade Pastor.

Se estima que actualmente 70.000 personas practican la pesca recreativa en Baleares y estudios científicos indican que extrae al año unas 1.200 toneladas, lo que se puede igualar a las capturas de la pesca artesanal profesional balear.

Por ello, Oceana pide que se establezca un censo de embarcaciones de pesca recreativa y un registro de capturas más fiable para que se pueda llevar a cabo una correcta gestión de esta actividad y pueda representar una oportunidad de desarrollo, en lugar de una amenaza.

Comentaris d’Oceana al Decret

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