Un nuevo informe de Oceana revela que la protección del Báltico avanza despacio

Todos comunicados de Prensa…

Más del 30% de las áreas marinas protegidas en el Báltico lo son solo sobre el papel, lo que amenaza la recuperación de este mar.


Mayo 8, 2014
Madrid
Contact:
Marta Madina ( [email protected] )




Aunque sigue aumentando el número de áreas marinas protegidas (AMP) en el Báltico y el Kattegat, el número de zonas con medidas de protección reales no crece al mismo ritmo. Muchas AMP carecen por completo de planes que regulen las actividades dentro de ellas. El último informe de Oceana saca a la luz este problema y detalla las carencias de las AMP en el Báltico basándose en información de organismos gubernamentales e internacionales, la UE y la literatura existente.

“Es lamentable que lo único protegido de esas áreas sea el nombre. Los nueve países ribereños del Báltico se han comprometido a desarrollar una conservación marina adecuada para alcanzar una serie de objetivos medioambientales. Si de verdad quieren solucionar la preocupante situación del Báltico, tiene que haber un cambio de rumbo radical”, afirma Hanna Paulomäki, project manager de Oceana en el Báltico.

Datos clave del informe:

  • El informe detalla los dos grandes tipos de AMP del Báltico: las que pertenecen a la Red Natura 2000, que es la espina dorsal de la conservación marina en la UE, y las de la red de AMP de HELCOM (BSPA), una iniciativa báltica. Ambas redes se solapan a menudo: las BSPA cubren el 64% de las áreas Natura 2000.
  • Hay 388 áreas Natura 2000 con zonas costeras o marinas y el 31% carece de planes de gestión.
  • Hay 163 BSPA en la región y el 35% carece de planes de gestión.
  • No hay ninguna AMP en el Báltico donde la pesca esté totalmente prohibida.

Merece la pena destacar que muchos de los actuales planes de gestión son meras descripciones de las áreas con una lista de especies, hábitats y posibles amenazas, y no contienen ninguna medida de protección real. Por ejemplo, apenas se regula la pesca dentro de las AMP, a pesar de que algunas áreas son lugares de alimentación o puesta de peces. Además de afectar a las especies objetivo, algunas prácticas pesqueras, como el arrastre de fondo, representan una amenaza para el medio marino.

“No aporta mucho situar un área en el mapa, anotar las diferentes especies que viven en ella y luego decir que está protegida. Hay que centrarse en diseñar y ejecutar mejor”, añade Christina Abel, científica marina de Oceana. “Creo que cuando la gente escucha a los dirigentes hablar sobre proteger el Báltico, la mayoría se alegra de que se ocupen del medio ambiente. Lo que no se esperan es que se trate de un esfuerzo ilusorio”.

El Báltico se enfrenta a muchas amenazas que ejercen una intensa presión sobre él y han originado que sea uno de los mares más contaminados del mundo. Los países del Báltico acordaron establecer una red de AMP, una herramienta de eficacia reconocida para combatir estas amenazas. Hoy en día se ha declarado protegido en torno al 12% del Báltico.

Informe: Management Matters: Ridding the Baltic Sea of Paper Parks

Más información: Oceana’s proposals for marine protected areas