Diario de a bordo: 22 a 25 de Septiembre de 2008

Autor: Thierry Lannoy
Fecha: Septiembre 25, 2008



El día 21 de Septiembre, el equipo de buceo contactó al centro de buceo ZOEA, en Palma de Mallorca. Habíamos contado con los servicios profesionales de este centro de buceo en otras ocasiones, y se había destacado por la calidad de su atención y su interés en la educación y la protección de los arrecifes en las Islas Baleares.

Los centros de buceo responsables suelen ser una fuente de información muy valiosa acerca de la conservación de los mares y de la dinámica local entre los diferentes actores del mundo marítimo; el personal de ZOEA no falló en demostrarnos su dedicación en estos temas. No dejen de contactar su centro de buceo local para informarse de la situación de los mares, los centros de buceo viven del mar y de sus encantos y tienen la costumbre de querer proteger su lugar de trabajo para el beneficio de todos.

Organizamos las primeras inmersiones en la Reserva de Sa Dragonera, una isla al Sur Oeste de Mallorca: Entre otros objetivos, estábamos buscando un alga específica, la Cystoceira, para documentarla. Este punto de buceo no nos decepcionó, porque además de una grande cantidad de algas, encontramos un arrecife en buen estado de conservación….En la parte más profunda de la inmersión, encontramos un grupo impresionante de espetones, que parecían los verdaderos dueños del lugar, dominando apaciblemente su territorio….Había más de cien espetones agrupados en este punto, y verlos nadar en formación fue un espectáculo increíble. La presencia de estos animales en grandes cantidades es una señal positiva del estado de conservación de un arrecife.

En aguas menos profundas, encontramos las especies que hacen la fama del Mediterráneo entre los buceadores: Salpas, doncellas, brótolas, castañuelas, sin olvidar los elegantes nudibranquios Flabellina.

Los días siguientes, buceamos cerca de la Isla del Toro, que se encuentra también adentro de una zona protegida de las aguas de las Islas Baleares : Allí también, en varios puntos de la zona, observamos los espetones, en gran cantidad, cerca de los 30 metros de profundidad : Teníamos que planificar bien las inmersiones para aprovechar al máximo nuestros tiempos de buceo : Algunos de nosotros usaron mezclas especiales llamadas Nitrox para poder alargar los tiempos de buceo en profundidades y acercarse más tiempo a los espetones.

La parte sumergida de la Isla del Toro está formada por paredes verticales que caen a unos 50 metros : Usamos la técnica Multi nivel para organizar estas inmersiones, empezando en lo más profundo e ir subiendo poco a poco, haciendo paradas en diferentes profundidades : Esta técnica permite optimizar los tiempos en cada profundidad, y evitar los riesgos de descompresión.

Las aguas de Baleares invitan a las profundidades: La visibilidad es excelente (más de 40 metros) y el agua a una temperatura de 25 grados en este periodo del año nos llama a descubrirla.

Durante las últimas inmersiones, pudimos filmar el alga Cystoceira que buscábamos: fue un regalo muy apreciado; uno más que nos ofrecen las aguas claras y hospitalarias de las Islas Baleares.