Diario de a bordo: July 29, 2008

Autor: Ana de la Torriente
Fecha: Julio 29, 2008



Hoy fue un intenso día de trabajo con Rov. Durante la primera inmersión, en el cañón frente a Ondarroa, documentamos un fondo fangoso donde habitan gambas del género Pleisonika, pulpos (Eledone cirrhosa), pintarrojas (Sciliorhinus canicula), gallos (Lepidorhombus boscii), fanecas plateadas (Gadiculus argenteus) y ceriantos membranosos (Cerianthus membranaceus), estos últimos formando abundantes ramilletes.

Algo destacable de la inmersión es que documentamos por primera desde que comenzó la expedición el tiburón Galeus atlanticus, especie que no ha sido descrita en al Cantábrico. Este tiburón es una especie demersal, de aguas profundas, cuya distribución ha sido confirmada en aguas españolas del Mediterráneo- desde el Estrecho de Gibraltar hasta Cabo de Gata, siendo especialmente abundante en el Mar de Alborán-, en aguas españolas atlánticas – desde el Estrecho de Gibraltar hasta el Cabo de San Vicente- y en la costa noroeste de África – en cabo Spartel en Marruecos y en Mauritania-. Los problemas de identificación de este tiburón y su confusión con otras dos especies del mismo género, G. melastomus y G. polli, han sido probablemente una de las causas de que no se conozca su verdadera distribución.

El segundo trabajo con Rov también se realizó sobre fondo fangoso, en el cañón frente a la Ría de Orio. Además de fanecas plateadas, ceriantos, brótolas de fango (Phycis blennoides) y estrellas pie de oca (Anseropoda placenta), encontramos cigalas (Nephrops norvegicus), constituyendo la gran novedad de la inmersión y nuevamente, un nuevo registro dentro de la expedición.

A lo largo del transecto registramos tan sólo 10 individuos de esta especie. Algunos stocks de cigalas se encuentran en relativa buena situación, sin embargo, en la zona cantábrica, el stock se encuentra cercano al colapso y por lo tanto, el bajo número de individuos de cigalas que encontramos no fue una sorpresa.

Como siempre que nos acercamos a los cañones, no faltó la compañía de un grupo de delfines comunes (Delphinus delphis), que permaneció en los alrededores mostrando un comportamiento de alimentación.

Ya de regreso a puerto, llegando a Zumaia, encontramos un bonitero de Getaria capturando con redes cebo vivo. Lo sorprendente fue que, aunque sea una práctica permitida dentro de los márgenes legales, el barco estaba muy cerca de costa- a una distancia de 0,25 millas del espigón de Zumaia-. Confiamos en que poco a poco evolucionaremos hacia la restricción de este tipo de prácticas en posibles zonas de alevinaje de muchas especies de peces.