Diario de a bordo: Emile Baudot, día segundo. Estos montes no dejan de sorprendernos.

Autor: Silvia García
Fecha: Agosto 9, 2010



Siendo el último día que tenemos disponible en esta campaña para muestrear esta elevación, nos hemos esmerado en conseguir tantas horas de filmación como nos ha sido posible, tanto en zonas a más de 500m con fondos fangosos colonizados por interesantes especies, como en una parte más superficial, a tan sólo 150m, donde sabíamos que encontraríamos una enorme variedad de gorgonias.

Fondos fangosos a 500m: invertebrados como Grypus vitreus, Plesionika sp., Nephrops norvegicus, es decir, braquiópodos, gambas y cigalas, entre una larga lista de otras especies. Fondos rocosos a 150m: Muriceides lepida, Villogorgia bebrycoides, Callogorgia verticilata o Viminella flagellum, es decir, gorgonias y más gorgonias, entre otro sinfín de especies, innumerable hasta analizar despacio todas las horas de inmersión de hoy.  Pero la estrella indiscutible del día, entre tantas y tantas especies, ha sido sin duda un pequeño animalito que puede resultar hasta feo para algunos, pero que para nosotros, verlo en vivo y en directo, ha resultado de lo mejor del día: la holoturia nadadora. Este pequeño invertebrado nos ha deleitado con una gracia natural para el desplazamiento bastante poco habitual, al menos entre las holoturias. Lo que se espera de una holoturia, o de cualquier equinodermo, es que “repte” tranquilamente por el fondo, pero no, este animalito es un auténtico bailarín que, mediante movimientos rítmicos de su pequeño cuerpo, es capaz de elevarse del fondo y nadar ágilmente. Nunca imaginé que las holoturias tuvieran una vena cómica!