Diario de a bordo: Regresamos a Lagos. Jueves, 16 de Junio de 2005

Autor: Inés García
Fecha: Junio 16, 2005



No siempre se puede llevar a cabo lo que se ha planificado. Esta mañana ha amanecido con mal tiempo, 30 nudos de viento y unas olas de dos metros. Se ha decidido cancelar las últimas inmersiones en el monte Ormonde perteneciente al conjunto de montañas submarinas del Gorringe.

Aun así, el resultado de esta etapa de la expedición del Ranger, que comenzó en el mes de enero de 2005 en aguas del Pacífico, ha resultado satisfactorio. En el Banco Gorringe se han realizado un total de 12 inmersiones ( 6 cada pareja de buceadores ) con el fin de documentar la vida marina y el estado en que se encuentra este ecosistema tan singular ubicado a unas 150 millas de la costa más cercana. Y no sólo singular, sabemos que algunos de los paisajes submarinos que hemos visto aquí no habían sido vistos antes por ningún ojo humano. Nos sabemos haciendo historia. Los estudios sobre estos montes y sobre las montañas marinas de casi todo el mundo son muy escasos.

Tras subir la lancha a la popa del Ranger, con algunos esfuerzos porque las olas no han facilitado el trabajo, hemos emprendido el regreso a Lagos ( Portugal ). A pesar del mal tiempo, Ricardo Aguilar ha avistado un ejemplar de tortuga boba ( Caretta caretta ) de más de medio metro de caparazón.

A lo largo del día las condiciones climatológicas han ido mejorando. El capitán ha decidido izar todas las velas del Ranger. Una vez trimadas hemos alcanzado 8 nudos. Con esta velocidad, alguna que otra siesta, una buena cena y el concierto de gaita del capitán Nuño, la travesía se nos va a hacer muy corta.

Una vez en puerto, la tripulación dejará todo listo a bordo para emprender la travesía, cruzar el Estrecho de Gibraltar y el Mar de Alborán y dirigirse al destino final de la ruta, Palma de Mallorca. Entre la tripulación hay un sentimiento agridulce. Sabemos que el fin de la expedición está cercano. Hay ganas de llegar al destino, pero nuestras cabezas tienen muchas imágenes amontonadas de más de cinco meses de navegaciones difíciles de olvidar. Ahora queda el último esfuerzo.