Diario de a bordo: Banquete y Amanay, Fuerteventura. 3 de octubre de 2009

Autor: Josep María Rovirosa "Pitu"
Fecha: Octubre 3, 2009



Son las 7:15, esta amaneciendo despacio, como el despertar de la mayoría de los de abordo. Carlos Pérez está de guardia en el puente, y Nuño Ramos limpiando los  cristales al puro estilo de los que lo hacen en los semáforos de la gran ciudad.

Ricardo Aguilar empieza el día pinchándome y diciendo que soy muy malo, ya que ayer encontramos por primera vez Lophelia, pero estaba muerta. Es un coral que tiene un interés biológico muy grande, por los arrecifes que puede formar de hasta 6 metros de altura, y crear de esta manera un hábitat para muchos seres vivos. Pero por desgracia es raro que encontremos este tipo de corales vivos, ya que la mayoría, están muertos y de hace bastantes años, considerados subfósiles. Como piloto de Rov consideraré esto como un reto y entre mi navegante, Siscu y yo, nos dejaremos los ojos hasta encontrarla.

Hoy empezaremos con el Rov en el Banquete, frente a Fuerteventura, donde nos han dicho que podemos encontrar algunos conos volcánicos que nos pueden deparar innumerables sorpresas. Ojalá este por aquí la Lophelia, sería todo un hallazgo.

Tocamos fondo a las 09:04 a 406 metros ¡Qué pasada! nos encontramos con varios tiburones Galludos (Squalus megalops); son características sus espinas en las dorsales. Nos pasan a muy poca distancia del Rov y a gran velocidad, es una especie pequeña hasta 70 cm y los vemos de todos los tamaños. Entre ellos también divisamos hasta tres Bocadulce (Heptranchias perlo) otra especie de tiburón con una sola dorsal y la punta de la caudal negra; estos no crecen más de metro y medio. Llevamos 15 minutos en el fondo y no paramos de ver Galludos por todas partes, ¡Qué gozada! Entre tanto tiburón nos aparece otro elasmobranquio: una raya picuda (Rostroraja alba) de gran tamaño y nos llega a tocar varias veces el Rov. A veces creo que ellos son los que nos encuentran a nosotros y no nosotros a ellos. Estamos en un fondo blando donde no hay mucha vida, suerte de la cantidad de tiburones galludos que vemos, a las 10:31 encontramos la primera roca, seguramente será alguna parte del cono volcánico que buscábamos, allí encontramos una explosión de vida increíble esponjas, gorgonias, peces y demás. La esponja que más abunda es la cristal (Asconema setubalense). Son muy grandes, algunas de más de un metro y con forma de sombrero. Hay cdorales negros de color blanco y de color naranja (Leiophates sp.) y corales amarillos (Stichopates sp.). Nos ha impactado una gorgonia violácea de gran tamaño que no hemos podido identificar, otro reto para Riky. Entre esponjas y corales aparece algún pez óseo como un congrio (Conger conger) y una cefalópodo, una pequeña sepia con postura desafiante. Llevamos más de dos horas en el fondo y aún continuamos viendo algún tiburón Galludo, impresionante la cantidad que nos han pasado delante de la cámara, desde el inicio. A las 11:21 nos aparece una raya águila (Myliobatis aguila) muy curiosa en 372 metros. No me lo puedo creer otra vez Lophelia muerta, dos días encontrándola en este estado pero ni rastro de viva, me lo está poniendo difícil, aún crecen más mis ganas de encontrarla con los pólipos abiertos. Acabamos la inmersión con unos trompeteros (Macroromphosus scolopax), que ya son las doce y los buzos piden paso.

Concluimos la inmersión valorando la cantidad de tiburones, otra vez Lophelia muerta pero poco "bicherio" en general.

Hasta la próxima, TTT.