Diario de a bordo: Isla de las Palomas

Autor: Ricardo Aguilar
Fecha: Julio 28, 2006



Abandonamos La Manga del Mar Menor de madrugada para tener la oportunidad de llegar con las primeras luces a nuestro siguiente punto de inmersión: La Isla de Las Palomas. Un pequeño islote situado al suroeste de Cartagena y que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Pero como suele ocurrir en muchas de las zonas de protección, sólo es la parte emergida la que goza de esta categoría.

Nuevamente, vamos en busca de fondos detríticos con algas rojas calcáreas (lo que se llama maerl). A unos 30 metros aparecen los primeros rodolitos; están dispersos y realmente lo que encontramos en mayor cantidad son algas del género Peyssonellia y algunas concreciones de Lithophylllum expansum en las rocas. En esta zona se dan especies típicas del infralitoral y circalitoral (zona que esta normalmente por debajo de los 20-30 y hasta los 100 metros de profundidad) Es donde la entrada de la luz solar es ya débil para permitir que haya plantas fotosintéticas como las fanerógamas marinas.

Aquí también está el alga espárrago (Asparagopsis taxiformis), que es un alga roja tropical que se ha introducido en el Mediterráneo en las últimas décadas. Y encontramos algunas colonias de madrépora patagónica (Oculina patagonica) un coral colonial que fue descubierto en el Mediterráneo en los años sesenta y no se sabe a ciencia cierta si es otra especie invasora o ya existía en este mar y no había sido identificado antes.

Nos acompañan blenios, nudibranuios, pulpos, erizos y estrellas de mar. Algunos de ellos son especies en peligro, como la estrella suave (Hacelia attenuata) y el erizo de púas largas (Centrostephanus longispinus).

Tras subir a bordo, nos preparamos para ir al puerto de Cartagena, esta tarde queremos aprovecharla para hacer algunas compras antes de salir de madrugada hacia Almería.