Diario de a bordo: Pitiusas

Autor: Ricardo Aguilar
Fecha: Septiembre 22, 2006



Nos encontramos entre las islas Conejeras y Bledas. Queremos llevar a cabo un muestreo aquí mientras el tiempo mejora al este. Cuando vamos a empezar la inmersión con el ROV el viento cambia rápidamente y ahora sopla desde el Oeste, lo que hace que nuestro escondrijo no nos valga y tengamos que abandonar la zona. Volvemos a ponernos en marcha y nos dirigimos al este de Formentera, donde parece que las cosas están mejorando rápidamente.

Frente a Cap Sa Creu se dan las condiciones óptimas para intentar el trabajo. Empezamos a sumergir el robot a unos 35 metros de agua para ir cogiendo profundidad poco a poco. Caemos en una zona de arena con algunos rodolitos dispersos, donde encontramos diversos erizos de arena. Pronto nos encontramos con un fondo de maerl muy denso y bien conservado. Seguimos descendiendo y el maerl continúa pero al llegar a los 48 metros, empiezan a aparecer múltiples marcas de arrastre de fondo. La diferencia entre la zona intacta y la dañada por el arrastre es obvia, y la visibilidad que encontramos es tan grande que nos permite apreciar la extensión de la zona afectada. Llegando a los 80 metros nos encontramos una red de arrastre entera enganchada en una gran roca y, sorpresa, tras esta gran roca (y protegido por ella) un increíble campo de esponjas arborescentes de gran extensión y belleza.

Cuando creíamos que íbamos a perder el día, nos hemos encontrado con una de las mejores inmersiones que hayamos realizado.