Diario de a bordo: Montaña de Ausias March

Autor: Ricardo Aguilar
Fecha: Septiembre 25, 2007



Tras unos días en Formentera para preparar el ROV y poder filmar las montañas marinas del Canal de Mallorca, nos ponemos de nuevo manos a la obra. Ayer aprovechamos para realizar algunas inmersiones con submarinistas en los alrededores y conseguir imágenes de meros (Epinephelus marginatus), falsos abadejos, (Epinephelus costae), gitanos (Mycteroperca rubra), espetones (Sphyrna viridensis) y otros peces de tamaño medio y grande.

Hoy empezamos los trabajos con el robot en la montaña de Ausias March, entre 80 y 100 metros de profundidad. El fondo es principalmente de coralígeno y maërl alternándose, con algunas zonas más arenosas y escasas rocas de pequeño tamaño. Las especies de peces más comunes que encontramos son los triglidos (Aspitrigla cuculus, Trigloporus lastoviza), alguna pintarroja (Scyliorhinus canícula), cabrillas (Serranus cabrilla), etc. También hemos encontrado un armado (Peristedion cataphractum) sobre el maërl, cuando todos los que habíamos encontrado hasta ahora estaban sobre fondos de arena o fango.

La presencia de esponjas es muy alta y hemos tenido la suerte de encontrar otra esponja carnívora (Asbestopluma hypogea). En esta ocasión estaba también en un fondo de rodolitos y bastante expuesta, a unos 100 metros de profundidad. Es la segunda encontrada en aguas españolas, tras la que identificamos en el Seco de los Olivos (Almería).

Por la tarde la inmersión ha sido en Les Olives. En esta ocasión hemos ido a la zona sur donde las corrientes son menos fuertes. Hemos conseguido bajar hasta 274 metros de profundidad, donde hemos encontrado un fondo de arena muy fina sobre el que había sobre todo gallinetas (Helicolenus dactylopterus) y chavos (Capros aper), pero también hemos podido ver algún tríglido (Lepidotrigla cavillone) y un par de especies de peces gadiformes de profundidad. Tenemos que estudiarlos bien para identificarlos pero uno, el más pequeño de todos, era muy posiblemente Gadiculus argenteus, mientras el otro tenia aspecto de granadero o bacalao batial. Aunque lo que más abundaba aquí son las cientos de medusas muertas o moribundas de la especie Pelagia noctiluca que es la que ha protagonizado la “invasión” de medusas en las costas de muchas zonas del Mediterráneo.

Según nos íbamos acercando al borde de la cima de la montaña el fondo rocoso se hacia más patente. Aparecían algunas holoturias (Holothuria sanctori y H. tubulosa), cabrachos (Scorpaena scrofa) de gran tamaño y crustáceos (Portunus hastatus y Paramola cuvieri). De repente, frente a nosotros han aparecido unas extrañas formas retorcidas que han resultado ser corales negros de más de medio metro de altura. Se trataba de la especie Leiopathes glaberrima, con su brillante tronco negro y sus “ramas” de colores entre amarillo-parduzco y rojizo-anaranjado. Lo curioso es que sobre ellas crecían otros antozoos, como el falso coral negro (Gerardia savaglia) y una pequeña gorgonia blanca que aún no hemos identificado. En los alrededores, ejércitos de gambas narval (Plesionika narval) deambulaban de un lado para otro.

Al terminar la inmersión, ponemos rumbo al Delta del Ebro…