Diario de a bordo: Último día de campaña

Autor: Ricardo Aguilar
Fecha: Septiembre 30, 2007



Empezamos el último día con una mar tranquila y sin apenas viento. A las siete de la mañana estamos al este de Columbretes perfilando con la sonda el canon que se encuentra aquí. La superficie está sobre los 120 metros de profundidad, y desde ahí cae hasta los 600 - 700 metros, en algunas partes con paredes casi verticales.

Elegimos una zona donde el perfil tiene un poco de todo: paredes fuertes y algunas pendientes suaves. Bajamos el ROV y vamos viendo desparecer la luz según pasamos los 100, los 200, los 300, y 304 metros; el record de nuestras inmersiones. Frente a nosotros aparece una pared pronunciada totalmente cubierta de sedimentos, formando algunas formas caprichosas en forma de cresta. Como si estuvieran colgados encontramos gallos (Lepidorhombus boscii) cabeza abajo, también varias especies de gambas pandalidas.

Algunos lugares tienen como pequeños valles en los que se esconden langostas (Palinurus elephas), brótalas de fango (Phycis blenoides), molleras (Gazella maraldi), marucas azules (Molva dypterigia), y gallinetas (Helicolenus dactylopterus), etc.

La fuerte sedimentación hace casi imposible la existencia de especies fijadas al sustrato. No encontramos corales ni gorgonias, y sólo unas pocas esponjas.

Por la tarde, realizamos dos inmersiones, o mejor tendría que decir tres, pues la segunda tuvo que suspenderse al encontrarnos una red, y la tercera, aunque nos permitió durar un poco más, también fue suspendida por la misma causa. Mejor no arriesgar a terminar enredados el último día.

Al norte de Columbretes el fondo es de fango con una gran cantidad de sedimentos en suspensión que dificultan la visibilidad. A pesar de ello, las rocas que encontramos salpicando la zona se encuentran rebosantes de vida, con gorgonias amarillas (Eunicella cavolini), esponjas de distintas especies, briozoos, hidrozoos y gran diversidad de fauna. La flora es escasa por la profundidad, unos 90 metros, y por la falta de luz.

Las siguientes inmersiones las realizamos al oeste, sobre unos bajos a unos 50-60 metros de profundidad. Aquí la reina es la gorgonia roja (Paramuricea clavata) con algunas ejemplares espectaculares, en muchas ocasiones con ostras aladas (Pteria hirundo) y otros especies viviendo sobre ellas. Hay algunas gorgonias amarillas y verrugosas (Eunicella verrucosa), pero menos habituales. Entre los hidrozoos, las grandes memertesias (Nemertesia sp.) dominan los fondos arenosos con maërl.

Tras vernos rodeados de redes, al caer la noche decidimos dar por terminado el trabajo y ponemos rumbo a Sagunto, ahora toca preparar lo que se nos avecina en los próximos meses.

La campaña de este año ha terminado y el Ranger se ha vuelto a comportar estupendamente.