Diario de a bordo: Buceando en la oscuridad

Autor: Jesús Molino, Buceador y coordinador de cubierta
Fecha: Mayo 20, 2012



Jesús Molino - Diver and Deck coordinatorHemos despertado en Suecia en el paralelo 63º, aun tenemos que ir más al norte. Los primeros ROV han sido a 220m de profundidad en un agua color marrón que recuerda bastante a la que se encuentra en ríos y pantanos. También hemos tomado muestras con la draga y el CTD. Tras horas navegando algo más al norte y acercándonos a la costa nos esperaba el próximo destino. Unas islas no muy pobladas en las que se pueden alcanzar más de 100m de profundidad muy cerca de ellas. El ROV ha bajado allí y después de filmar la vida a esta profundidad hemos anclado entre las islas para acercarnos con las zodiacs a bucear.

A unos 10 metros de la isla, teníamos una profundidad de 5m, pero en seguida a unos 30m de distancia la profundidad bajaba muy rápido a los 25m. La visibilidad no era mayor de 3m y a medida que bajábamos la temperatura también descendía, de los 3,6º en 5m a 0,8º a 25m. Dolor de manos, sobre todo en los dedos y un intenso frío, es todo lo que hemos encontrado allí. Con el añadido de que a la mala visibilidad se le ha sumado la oscuridad producida por las algas en suspensión de los 10 primeros metros, con lo que abajo era igual que bucear por la noche, pero con 3 metros de visibilidad. A los 43minutos de inmersión hemos decidido subir por la ladera hasta los 5, donde solemos hacer la parada de seguridad para que la presión de los gases tenga la menor repercusión posible. Esta vez en lugar de hacerlo a mitad de agua la hemos podido hacer buscando más vida que filmar y documentar. Finalmente, y con la ayuda de José Manuel "el Pisha" (piloto del ROV), nos hemos sacado los equipos y subido a la zodiac para volver al Hanse y realizar un nuevo ROV.

Mientras escribo estas líneas, oigo cómo el motor ruge, y la cadena del ancla sube eslabón por eslabón para poner rumbo a nuestro nuevo punto de trabajo a unas 15 horas de navegación al norte, que haremos por la noche mientras dormimos, para poder estar trabajando mañana por la mañana.