Diario de a bordo: Haploops!

Autor: Carlos Minguell: Buceador y fotógrafo submarino
Fecha: Mayo 1, 2012



Carlos Minguell: Buceador y fotógrafo submarinoHoy amaneció otro día soleado y con el mar en calma, como han sido los últimos del recién terminado mes de abril. Esta es siempre una buena noticia, sobre todo para los que más horas deben pasar a la intemperie en cubierta, aunque para mí también lo es: el sol presta a las imágenes una vivacidad y un colorido que no aparecen en los habituales días nublados, los del “gris Báltico”. Lastima que hoy no buceáramos, porque debajo también el verde del agua es más vivo bajo el sol, pero hoy tocaba jornada de aguas profundas.

El ROV visitó varias fosas de pequeño tamaño entre 70 y 130m, de profundidad al este de la isla de Laesoe. La primera fosa fue complicada de alcanzar, ya que la corriente hacía difícil que el capitán pudiera mantener el Hanse Explorer en la posición correcta durante el descenso del ROV. Hicieron falta tres intentos, pero finalmente pudimos recorrer la zona prevista, que mostró el habitual fondo de fango, aunque con algunas rocas sueltas que servían de refugio a cangrejos galathea y otros crustáceos, además de sustrato para varias especies de esponjas. También en esta zona vimos un buen número de “camas” de mejillones Modiolus, un ecosistema de gran importancia ecológica en el Kattegat.

Sin embargo, Fue la tercera inmersión la que depararía la mayor sorpresa: un campo interminable de haploops, los minúsculos crustáceos tubícolas que habíamos intentado localizar en el área del Sound, estaban aquí tapizando el fondo con sus pequeños y característicos tubos. Nada más finalizar la inmersión, se lanzó la draga para obtener muestras del fango y especímenes del curioso crustáceo que lo habita.