Evolución y antecedentes de las Áreas Marinas Protegidas

Astropecten aranciacusLas áreas protegidas han tenido históricamente un fuerte componente terrestre. De hecho, la  Ley de Costas  española limita su ámbito a la línea de costa marcada por la bajamar viva equinoccial, es decir, sólo lo que es tierra; tampoco en la Ley española de Espacios Protegidos de 1989, la primera que reguló y definió las diferentes categorías, aparece ninguna mención al medio marino.

Actualmente, la Comisión Europea fomenta la protección de áreas marinas, siguiendo las Directivas de Hábitats (92/43/CEE) y la Directiva de Aves (79/409/CEE). La Directiva marco sobre la Estrategia Marina (9388/2/2007 – C6-0261/2007 – 2005/0211(COD) recoge la necesidad de crear nuevas áreas marinas protegidas desde un punto de vista ecosistémico. En este sentido, la Red Natura en el medio marino, constituida en función de criterios científicos, puede ser una oportunidad para obtener una representación aceptable y acelerar la adopción de medidas a escala global. Esta red debe gestionarse mediante el desarrollo y cumplimiento de programas de seguimiento del estado de los ecosistemas y en una mayor vigilancia y aplicación de sanciones ante las infracciones.

España ha adquirido el compromiso de proteger un 10% de sus aguas bajo alguna figura de protección antes de 2012, aunque al ritmo actual es imposible que se alcance esa cifra, ya que  menos del 0,5% de sus aguas marinas se encuentran protegidas hoy en día. De hecho, hasta el año 2008 únicamente existían áreas marinas protegidas asociadas a áreas terrestres como islas o la costa. “El Cachucho”, montaña submarina frente a la costa de Asturias, ha sido la primera área enteramente marina declarada en España (marzo de 2008). En el resto del mundo las cifras no son más alentadoras.

La situación en la que se encuentran las áreas marinas es producto del desconocimiento que existe sobre el medio. Por esta razón el primer paso que debe realizarse es la puesta en marcha de proyectos de investigación y estudio. En este sentido, Oceana trabaja desde hace años en la documentación  y estudio de los fondos marinos que rodean nuestras costas.