Las emisiones de mercurio pueden producir severos problemas en la salud de especies marinas y los seres humanos que las consumen. El mercurio es tóxico, persistente y puede viajar largas distancias, lo que transforma sus emisiones en un problema que afecta más allá de una realidad local.
¿Qué es el mercurio?
Este metal pesado es una conocida neurotoxina que puede alterar el normal desarrollo cerebral de los niños y la salud cardiopulmonar de los adultos, por lo que ha sido clasificado por la OMS dentro de los diez químicos más nocivos para la salud pública. Es por esto que en países como Estados Unidos, las agencias competentes han recomendado a la población limitar su consumo semanal de aquellos pescados con alta presencia de mercurio como el atún, entre otros. En Inglaterra, el Servicio Nacional de Salud advierte a las mujeres embarazadas no consumir algunas especies -como la albacora- por su alta acumulación de mercurio.
¿Cuáles son las fuentes de emisión del mercurio?
La principal fuente de emisión de mercurio es la combustión de carbón. De acuerdo a la OMS, prácticamente la mitad de las emisiones de mercurio a la atmósfera proviene de centrales termoeléctricas, calderas industriales y uso doméstico de carbón. Los procesos industriales, la minería y los incineradores de basura también son fuentes importantes. Además existe un porcentaje de emisión natural, producto de la erosión de rocas y la actividad volcánica.
¿Cómo llega el mercurio a los organismos marinos?
Los altos niveles de liberación antrópica de mercurio al ambiente han incrementado la cantidad de mercurio en distintas fuentes de agua, como estuarios, lagos y océanos. Bacterias presentes en los sedimentos de estas fuentes transforman el mercurio desde su forma elemental o metálica al compuesto orgánico metilmercurio, que es extremadamente peligroso para el ser humano y la fauna en general. Este compuesto se traspasa al plancton por filtración o consumo de bacterias, y luego asciende por la cadena trófica al ser consumido por animales pequeños que posteriormente son depredados por otros más grandes.
¿Todos los peces acumulan la misma cantidad de mercurio?
Dentro de una cadena trófica los niveles de acumulación no son iguales, obteniéndose valores mayores en los depredadores tope, los que consumen animales más grandes y por tanto con mayor contenido de metales en sus tejidos. Esta enorme cantidad de metilmercurio acumulado en grandes depredadores - como el atún, tiburón y pez espada - hace que el consumo de ellos sea muy peligroso para otras especies de vida silvestre.
¿Cómo llega el mercurio a los seres humanos?
El mercurio se traspasa a los seres humanos al consumir peces contaminados. Como la acumulación se magnifica al ascender en la cadena alimenticia, el consumo humano de especies de gran tamaño es altamente riesgoso, ya que pueden superar ampliamente el valor límite establecido de 1 milígramo por kilo.
¿Cómo se acumula el mercurio en el organismo?
El problema con el metilmercurio radica en sus propiedades fisicoquímicas, ya que tiene afinidad con los lípidos, lo que le permite traspasar fácilmente la barrera hemato-cefálica y la placenta, además de unirse fuertemente a los sulfuros del aminoácido cisteína. Por esto su eliminación del cuerpo es lenta, produciéndose un fenómeno de bioacumulación.
¿Qué riesgos conlleva el mercurio para la salud humana?
La bioacumulación de metilmercurio acarrea serios problemas especialmente en el desarrollo de bebés en gestación, neonatos y niños pequeños, causando, entre otros efectos, discapacidad mental y trastornos de la función motora gruesa (Harada, 1995; Eto et al 2002). De acuerdo a la OMS, el consumo de pescados y mariscos contaminados por parte de la madre puede afectar negativamente el desarrollo del cerebro y todo el sistema nervioso, habiéndose observado efectos en la memoria, atención, habla, función cognitiva, actividades visuoespaciales y motricidad.
¿Qué se puede hacer para reducir los riesgos asociados al mercurio?
La OMS ha subrayado la necesidad de utilizar fuentes de energía limpias, ya que la combustión a carbón conlleva serios riesgos para la salud. Asimismo, es necesario que las autoridades chilenas midan los niveles de mercurio presentes en pescados y mariscos y adviertan a la población de los riesgos asociados al consumo de aquellas especies que acumulan mayores cantidades de este metal.
