Islas Desventuradas: Descripción Expedición

Tecnología de punta: submarino con visión en 360°

La expedición a las Desventuradas contó con tecnología aún más excepcional que la expedición anterior, lo que permitió un profundo registro y estudio de su biodiversidad. El viaje se realizó a bordo de la embarcación Argo, especialmente equipada con el submarino DeepSee que fue usado por primera vez en Chile. El DeepSee es capaz de bajar a 450 metros de profundidad con tres pasajeros a bordo, manteniendo un campo de visión de 360 grados gracias a su cúpula de acrílico transparente.

Además se utilizaron “drop cameras” esféricas de cristal para filmar en profundidades de hasta 4000 metros. Estas esferas contienen unas mini cámaras y luces que se lanzan al mar, sin estar conectadas mediante cable a la embarcación. Luego de alrededor de 8 horas de grabación, sueltan el peso que las mantiene en la profundidad, salen a flote y son localizadas mediante señales de radio para finalmente ser rescatadas en la superficie.

Con la información obtenida se elaborará un completo informe científico del área explorada.

El equipo

En esta aventura participaron selectos investigadores de National Geographic, Oceana, las universidades de Hawaii, Barcelona, California y Católica del Norte. Asimismo, contará con un grupo de camarógrafos y fotógrafos submarinos de excelencia mundial.

La expedición estuvo co-liderada por el Dr. Enric Sala, ecólogo marino y explorador de National Geographic, y Alex Muñoz, director ejecutivo de Oceana en Chile. Durante años Enric Sala ha liderado la iniciativa Pristine Seas de National Geographic, que busca inspirar la creación de nuevas áreas marinas protegidas en los últimos lugares prístinos del océano, documentándolos a través de su exploración. Muñoz, en tanto, ha liderado la oficina de Oceana en Chile durante los últimos por 5 años,  logrando importantes avances para la conservación de ecosistemas marinos, como la aprobación de una ley que prohibió la pesca de arrastre de fondo en todos los montes submarinos de Chile, y la ley para prohibir el aleteo de tiburones. Ambas organizaciones, luego de hacer una primera expedición exploratoria a la isla Salas y Gómez en marzo del 2010, lograron que el Presidente Sebastián Piñera creara el Parque Marino Salas y Gómez o Motu Motiro Hiva, de 150.000 km2.