Salas y Gómez: expedición de alta tecnología

El equipo que participó en la expedición se embarcó en Isla de Pascua en el Buque OPV Comandante Toro, que es un tipo de embarcación OPV 80 de la Armada de Chile que se encuentra operativo desde el 2010.

La tecnología de punta que se usó en esta expedición fue uno de los aspectos más destacados.  Entre los equipos que se usarón se encuentran los siguientes:

• ROV o vehículo de operación remota (Remote Operated Vehicle) para poder realizar grabaciones de imágenes en alta definición a una profundidad de 300 metros.

• Cuatro “drop cams” esféricas de cristal para filmar remotamente en profundidades de hasta 4 mil metros.  Las “drop cams” contienen unas mini cámaras y luces que se lanzan al mar y que, a diferencia del ROV, no están conectadas mediante un cable. Luego de alrededor de 15 horas de grabación, sueltan un peso, flotan, son localizadas mediante señales de radio y finalmente son rescatadas en la superficie.

• Tres marcas PAT satelitales para marcar tiburones y estudiar sus movimientos migratorios. Los ejemplares que probablemente se marcarán corresponden a la especie de tiburón de Galápagos. 

• Los buzos no usarán aire sino nitrox, que es una mezcla enriquecida con  oxígeno que permite bucear por más tiempo. 

• Algunos buzos usaron rebreathers que son unas botellas de oxigeno especiales.  Con este sistema un buzo solo usa una pequeña fracción del oxígeno de cada inspiración.  Con el sistema convencional, cuando el buzo expira, la mayor parte del oxígeno abandona los pulmones sin ser usado. El oxígeno y otros gases son desechados en forma de burbujas. Un rebreather, en cambio, retiene la mayor parte o incluso todo el gas expirado, lo procesa, y lo devuelve al buzo. También es mucho más silencioso debido a que no expide burbujas.