Tiburones: Antecedentes

Los tiburones  son predadores topes en los ecosistemas marinos y por ello tienen una función primordial en la mantención del balance trófico y en la promoción de la biodiversidad. Han vivido durante más de 400 millones de años en los océanos del mundo, y su desaparición puede desestabilizar la cadena trófica y provocar muchos impactos ecológicos negativos en las estructuras y las funciones de las comunidades y ecosistemas marinos.

Bycatch de tiburones

Durante las faenas de pesca se capturan especies que no son el objetivo de la pesca y que, por tener bajo valor comercial, son devueltas al mar muertas o moribundas. A esa práctica se le denomina bycatch.  Miles de peces, tortugas, tiburones, ballenas y aves en todo el mundo, son víctimas del bycatch a gran escala.

En el caso de la pesquería del pez espada, el bycatch está conformado por tiburones -tiburón azulejo particularmente- que una vez capturados se descartan al mar, reteniendo sólo las aletas. La captura de tiburones en esta pesquería se produce por el tipo de palangre empleado: una línea principal o línea madre de monofilamento de nylon (Poliamida) que flota paralela a la superficie, desde la cual nacen líneas secundarias o reinales que llevan el anzuelo y la carnada. En la parte final de la línea secundaria, 30 cm antes del anzuelo, se ha icorporado un alambre que los tiburones son incapaces de cortar cuando muerden la carnada y tiran el anzuelo, quedando atrapados.

Aleteo de tiburones

Lamentablemente durante las últimas décadas se ha evidenciado un aumento en la sobreexplotación de tiburones debido, principalmente, al mercado de sus aletas que son exportadas a países asiáticos, donde son usadas con fines culinarios. Como resultado de esto, algunas poblaciones han sido agotadas y otras están en peligro de extinción, debido a su particular vulnerabilidad a la presión por pesca.

En Chile el aleteo o “finning”,  que es la práctica de cortar las aletas del tiburón y descartar o eliminar el cuerpo en el mar, fue prohibido en 2011 gracias a la campaña de Oceana. De las 30 especies de tiburones que se capturaban en pesquerías nacionales, al menos 15 especies de tiburones eran objeto de esa práctica, siendo el tiburón azulejo (Prionace glauca) y el tiburón marrajo (Isurus oxyrhinchus) las principales especies afectadas. Según datos solicitados por Oceana al Servicio Nacional de Aduanas, entre el año 2006 y 2009 se exportaron más de 71 toneladas de aletas de tiburón correspondientes a 8 especies distintas.