Ecosistemas Marinos Vulnerables: Corales de Aguas Frías en Chile

Corales de Aguas Frías en Chile

Los corales pétreos (Scleractinia) se encuentran en aguas frías y usualmente profundas. En condiciones de oscuridad casi total tienden a no ser simbióticos, es decir, a no asociarse con otro ser vivo para generar algún beneficio mutuo, como lo hacen los corales de las zonas tropicales. La mayoría de los corales pétreos viven en forma aislada, sin formar colonias, por lo que son llamados corales solitarios. Otros, un 26% (174 especies) son corales coloniales. Hay áreas donde las colonias de corales scleractínidos forman densas agregaciones que van desde pequeños parches de arrecifes de un metro de altura y metros o decenas de metros de ancho, hasta largos arrecifes de decenas de metros de alto y kilómetros de largo. Cabe destacar que se han encontrado corales pétreos de hasta 8 mil años de antigüedad.

A nivel internacional se ha identificado que los principales corales pétreos de aguas frías que forman arrecifes, son Madrepora oculata, Enallopsammia profunda, Solenosmilia variabilis, Lophelia pertusa, Goniocorella dumosa y Oculina varicosa. Las tres primeras especies se han registrado en aguas jurisdiccionales chilenas y en el alta mar adyacente. Cabe destacar el caso del coral pétreo Desmophyllum dianthus, que se encuentra a profundidades someras formando densas aglomeraciones en los fiordos del sur de Chile.

Los corales negros (Antipataria) son cnidarios con forma de árbol o palillo que tienen un esqueleto café oscuro, sólido, decorado con pequeñas espinas o protuberancias. Se conocen cerca de 250 especies de corales negros que, en su mayoría, están anclados fuertemente al sustrato duro, aún cuando muchos se han adaptado para vivir en sedimento suave. Las colonias de corales negros pueden crecer varios metros de altura y frecuentemente están habitadas por cangrejos y moluscos.

En aguas chilenas y mar adyacente se han identificado tres familias de corales negros (Antipathidae, Cladopathidae, Leiopathidae) presentes, principalmente, entre los 33 y 365 metros de profundidad.

 

Los corales Gorgonias dominan los ecosistemas de corales blandos de aguas frías, en términos de su cobertura espacial. El grupo de las gorgonias incluye corales preciosos, abanicos de mar y corales bamboo. Muchos de ellos construyen colonias que están sujetas a cualquier tipo de sustrato que descanse en el fondo marino.

Un grupo de gorgonias frecuentemente encontrado en aguas profundas y ambientes de aguas frías son los corales bamboo, dado que su peculiar esqueleto recuerda inevitablemente a las cañas de bamboo. Estos corales desarrollan frágiles colonias que miden varias decenas de centímetros.

 

Los hidrocorales (Stylasterina) son hidrozoos cuyo esqueleto calcificado forma una compleja trama. En arrecifes tropicales de coral los hidrocorales son ampliamente conocidos como corales de fuego, debido a la fuerte habilidad urticante de una de sus especies, la Millepora. Los hidrocorales a menudo son confundidos con los corales pétreos, pero su semejanza es superficial. Al igual que otros hidrozoos, los hidrocorales tienen dos tipos de pólipos con diferentes funciones: los pólipos largos usados para alimentarse removiendo el zooplancton del agua,  y los pequeños pólipos defensivos que contienen células urticantes.

Todos los hidrocorales que viven en aguas frías y profundas pertenecen a los grupos Stylasteridae.  En Chile la existencia de estos corales está asociada principalmente a la zona sur austral (42ºS a Magallanes), tanto en canales como en aguas exteriores, registrándose también en montes submarinos de la alta mar al Oeste de la Península de Taitao.