Cuotas de Pesca: Antecedentes

La excesiva asignación de cuotas de pesca ha sido uno de los factores que más ha incidido en la sobreexplotación de diversos recursos pesqueros.

Hasta antes de la aprobación de las modificaciones a la Ley de Pesca, en febrero de 2013, en Chile rigía un sistema de fijación de cuotas globales anuales que eran aprobadas por el Consejo Nacional de Pesca (CNP), según la votación de los miembros que la componen. Para llevar a cabo dicha votación, cada año el CNP recibía formalmente informes técnicos suscritos por la Subsecretaría de Pesca (SUBPESCA) quien, a su vez, se basaba en estudios encomendados al Instituto de Fomento Pesquero (IFOP).

Sin embargo, un informe elaborado por Oceana el año 2011 sobre la base de los informes técnicos del IFOP, informes técnicos de la SUBPESCA y las actas públicas de las sesiones del Consejo Nacional de Pesca, dejó en evidencia que la fijación de cuotas hechas por este organismo había sido hasta un 193% mayor que lo recomendado científicamente.

La excesiva fijación de cuotas de pesca ha llevado a varias pesquerías al colapso. Es el caso del jurel, el recurso pesquero más importante del país en términos de volumen de captura, alcance social y económico. Según los informes técnicos emanados del IFOP entre los años 2002 al 2010, este recurso está en condición de colapso.

Afortunadamente dentro de la Ley de Pesca aprobada en febrero de 2013, se incluyó la reforma planteada por Oceana el año 2010 al Gobierno, bajo la cual se obliga a determinar las cuotas globales de pesca (cuántas toneladas se pueden capturar entre todos los pescadores) de acuerdo a recomendaciones científicas y no a los criterios impuestos por los mismos actores pesqueros, como se hacía antes. Este cambio en el sistema de fijación de cuotas globales es fundamental, considerando que en los últimos diez años las cuotas de pesca fueron casi invariablemente superior a lo recomendado científicamente por el Instituto de Fomento Pesquero. Por ejemplo, en los casos de la merluza de cola, el jurel y la anchoveta, se superó la recomendación científica hasta en 193%, 87% y 78%, respectivamente.