Norma de emisiones de termoeléctricas

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Columna de Alex Mu√Īoz Wilson, Director Ejecutivo de Oceana.

Marzo 17, 2010

Justo el d√≠a en que el nuevo presidente de Chile asumi√≥ su cargo, se venci√≥ el plazo de 60 d√≠as h√°biles para que cualquier persona o grupo presente sus comentarios al anteproyecto de norma de emisiones para plantas termoel√©ctricas.  Junto con reconocer en este iniciativa una buena oportunidad para avanzar en una materia largamente postergada, el debate sobre el uso de carb√≥n y otros combustibles f√≥siles no puede agotarse en este modesto espacio que la ley concede a la participaci√≥n ciudadana. 

Como primer punto debemos preguntarnos si el carb√≥n, petr√≥leo o petcoke son alternativas energ√©ticas que Chile deba seguir usando o incluso promoviendo hacia el futuro. El mundo entero se esfuerza por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que Chile promueve fuentes de energ√≠a cuyas emisiones de CO2 son las m√°s altas comparadas con cualquier otra.  De aprobarse los 11 proyectos a carb√≥n que est√°n en tr√°mite, nuestro pa√≠s podr√≠a triplicar su aporte al calentamiento global y acidificaci√≥n de los oc√©anos. 

Segundo, debemos convenir que en ciertos lugares ‚Äď por su importancia ecol√≥gica, y/o la existencia de comunidades locales asentadas en ellos - la instalaci√≥n de termoel√©ctricas simplemente debe estar vedada.  Por ejemplo, en el √°rea de Punta de Choros e Isla Cha√Īaral se encuentran dos reservas marinas recientemente creadas, que albergan la m√°s importante zona de anidamiento de ping√ľinos de Humboldt y la poblaci√≥n residente de delfines nariz de botella m√°s austral del mundo. Tambi√©n es un lugar de paso de varias especies de ballenas.  Con un esfuerzo encomiable, los pueblos y caletas de la zona han sabido aprovechar esta excepcional concentraci√≥n de vida marina para potenciar las actividades tur√≠sticas y manejo de recursos bent√≥nicos, creando numerosas fuentes de empleo en base a actividades sustentables.  Parad√≥jicamente, en este mismo lugar dos proyectos de plantas termoel√©ctricas buscan su aprobaci√≥n en la COREMA.   En este y otros lugares de alta biodiversidad y presencia de comunidades costeras, la norma de emisiones propuesta no ser√° capaz de contener los graves impactos ambientales y sociales que numerosos estudios anticipan.

Tercero, los problemas ambientales asociados a las termoel√©ctricas no se reducen a sus emisiones.  Quiz√°s el da√Īo m√°s grave que producen est√° dado por el uso o toma de agua del mar para sus sistemas de enfriamiento.  Una planta de este tipo puede succionar 80 mil metros c√ļbicos de agua del mar por hora, causando la muerte de larvas, plancton y una serie de organismos marinos fundamentales para el funcionamiento del ecosistema.

Ahora bien, considerando que el carb√≥n ya es una fuente de energ√≠a significativa en Chile, tiene sentido definir una norma de emisi√≥n que, al menos, permita revertir progresivamente el da√Īo ya causado por estas plantas y limitarlo hacia el futuro. Es alentador ver que el anteproyecto en cuesti√≥n ha considerado la limitaci√≥n de las emisiones de mercurio, de material particulado y azufre. Sin embargo, la misma norma no propone un nuevo l√≠mite a la temperatura de devoluci√≥n del agua ni tampoco medidas que reduzcan o desincentiven las emisiones de CO2 a la atm√≥sfera. 

Como podemos ver, el uso del carb√≥n u otros combustibles f√≥siles para generar energ√≠a merece un profundo cuestionamiento.  No se trata solamente de establecer cu√°les son las emisiones permitidas (sin desmerecer el avance que eso significa frente a a√Īos de omisi√≥n del gobierno en esta materia), sino, m√°s bien, de reemplazar ‚Äďde manera efectiva y viable- una fuente de energ√≠a que es barata para los grandes consumidores (como el sector minero), pero demasiado cara para las comunidades locales y el medioambiente. 

Esperamos que el nuevo Presidente de Chile recoja estos aspectos que a√ļn no son abordados y que no autorice ‚Äď tal como lo escuchamos decir durante su campa√Īa ‚Äď la construcci√≥n de plantas termoel√©ctricas en lugares como Punta de Choros.