Próximo anuncio del Plan de Uso y Manejo de Antibióticos en Salmonicultura

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Columna de Alex Muñoz Wilson, Director Ejecutivo de Oceana.

Diciembre 12, 2008

En diciembre el Grupo de Trabajo del Salmón, convocado por el Ministerio de Economía para identificar los problemas que afectan a la salmonicultura chilena y proponer cambios a la actual regulación aplicable a este sector productivo, deberá presentar el Plan de Uso y Manejo de Antibióticos.  

Este plan surge como resultado de los graves problemas asociados al uso excesivo de antibióticos por parte la industria salmoacuícola chilena, que hemos denunciado reiteradamente. Un estudio realizado el año 2003 ya advertía que en la acuicultura del salmón en Chile fueron utilizadas más de 134 toneladas de antibióticos, 300 veces más que en Noruega que es el primer productor de salmones en el mundo. Se estima que después de esta fecha las cantidades usadas han aumentado considerablemente, aun cuando se desconozcan los datos oficiales exactos sobre la cantidad de antimicrobianos utilizados anualmente por esta actividad. Esta desinformación, a la vez, revela deficiencias en los sistemas y normas de control de estas substancias. 

Como hemos señalado tantas veces, el uso masivo y continuo de antibióticos puede generar graves riesgos, tanto para la salud humana como para el medioambiente, de los cuales el principal es la resistencia bacteriana a los antimicrobianos. La Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Alimentación y la Agriculturas (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), han calificado este problema como uno de los más graves en materia sanitaria a nivel mundial.  Por esa razón, han desarrollado una serie de principios y directrices tendientes a lograr un uso racional de los antibióticos, que prevengan o ayuden a contener sus efectos más perjudiciales.  

La decisión de la Mesa de Trabajo del Salmón de elaborar este Plan de Uso y Manejo de Antibióticos es importante y representa una gran oportunidad para enmendar el camino en una materia donde nuestro país ha mostrado un comportamiento muy deficiente.  Para aprovechar esta excepcional oportunidad, se deben adoptar aquellos criterios básicos que tanto las organizaciones internacionales ya mencionadas, las sociedades médicas y organizaciones de conservación, hemos recomendado insistentemente.

  A nuestro juicio, un plan que busque reducir el uso de antibióticos y permita un uso racional y controlado de estos debe, al menos: prohibir la utilización de aquellos antibióticos considerados críticos para la salud humana, como las quinolonas; autorizar sólo el uso terapéutico, no preventivo, de los antibióticos de uso veterinario; procurar que Chile cuente con un plan nacional de contención de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos y, por último, debe otorgar garantías efectivas para el acceso a  información sobre uso de antibióticos en esta industria, para controlar efectivamente los tipos y cantidades utilizadas. 

Considerando la necesidad de prevenir enfermedades que afectan comúnmente a los salmones de cultivo, nos parece recomendable, además, impulsar el desarrollo de vacunas que permitan prevenir dichas patologías infecciosas.  Asimismo, creemos conveniente que se implementen buenas prácticas de producción que contribuyan a reducir la aparición y transmisión de enfermedades.  En ese sentido es esencial que se fije un límite máximo a la densidad de salmones por jaula para evitar el hacinamiento actual que empeora considerablemente las condiciones sanitarias de cultivo.  

El momento es propicio para corregir este grave problema.  Esperemos que el Gobierno, a través de la “Mesa del Salmón” no lo desaproveche y responda satisfactoriamente a este desafío, incluyendo en la nueva regulación estas recomendaciones que el mundo científico y las organizaciones de conservación hemos sostenido responsablemente hace tanto tiempo.