OCEANA DESTACA LO BUENO, LO MALO Y LO FEO EN SU BALANCE AMBIENTAL 2006

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Enero 5, 2007
Santiago
Contacto:
Annelore Hoffens Wenzel ( [email protected] )




Con la sesión parlamentaria especial para analizar la industria salmonera como lo bueno, la sobreexplotación de la merluza como lo malo y el enfrentamiento entre la Armada y pescadores de Mehuín como lo feo, Oceana cerró  su balance ambiental marino del año que termina.

La organización definió el 2006 como un año “lleno de expectativas respecto a la conservación y el uso sustentable de los recursos marinos en nuestro país, en especial, por la llegada del nuevo Gobierno y de nuevas autoridades a los organismos ambientales y pesqueros como la Conama y la Subsecretaría de Pesca, Subpesca”.

No obstante, para Oceana los cambios de fondo siguen pendientes, y una serie de hechos y decisiones pusieron en evidencia la precariedad de nuestra institucionalidad ambiental y la falta de políticas eficientes para revertir la sobreexplotación y contaminación de los ecosistemas marinos.

De este modo, la sobreexplotación de la merluza, que forzó a una veda a mediados de año, representa para la organización un claro ejemplo del fracaso de la actual Ley de Pesca, que no asegura la continuidad de los recursos, situación que se repite en otras pesquerías semiagotadas como la de la anchoveta y el jurel. 

De lo bueno, la entidad destacó la firme posición de Chile en distintas instancias internacionales, donde destacaron el voto en contra para la caza de ballenas y la censura al gobierno Islandés por su decisión de reabrir la captura de cetáceos. “Además, Chile fue uno de los promotores de la idea de crear una ORAP (organización regional de administración pesquera) para evitar la sobreexplotación de recursos en las aguas internacional del Pacífico Sur” explica Cristián Gutiérrez, economista y uno de los autores del informe.

También entre lo positivo, Gutiérrez destacó la sesión especial realizada en la Cámara de Diputados, para analizar el impacto de la industria salmonera en el sur de Chile, situación que diversas organizaciones ambientales venían denunciando hace años. En la misma industria, además, se multaron 13 centros de cultivo, llegando incluso a decretar el cierre de uno de ellos. “Esto nos habla de una mejor fiscalización por parte de la autoridad marítima, situación que esperamos se mantenga el año próximo”, dijo.

La ingeniera ambiental Antonia Fortt, jefa de la campaña de Contaminación de Oceana, señaló que sin lugar a dudas, el punto más negro del año ambiental 2006 fue el enfrentamiento en el mar entre funcionarios de la Armada y pescadores de la caleta Mehuín, que rechazaban la instalación de un ducto industrial de la planta de Celulosa Celco Valdivia en el área donde habitualmente tienden sus redes. “La rapidez con que actuó la autoridad regional en este caso, para ir en socorro de la empresa, contrasta con la lentitud con que han avanzado los procesos que la ciudadanía de Valdivia interpuso contra Celco para que asuma su responsabilidad en la destrucción del Santuario Río Cruces”, dijo Fortt.

Finalmente, la ingeniera indicó que este hecho por si solo, sumado a otras decisiones políticas, como la aprobación de Pascua Lama, hacen que el nuevo gobierno cierre el año ambiental con una deuda que esperan sea saldada a partir del 2007.