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Travesía Chipiona- Gibraltar- Sagunto, Valencia. Fin de campaña 2009. 18-21 de octubre de 2009.

Ana de la Torriente

A primera hora de la mañana del domingo desembarcaron en Chipiona varias de las personas que han formado parte de la tripulación a lo largo de toda la expedición. Quedamos a bordo tan sólo 6 tripulantes listos para turnamos haciendo guardias durante la travesía que ponía fin a la campaña 2009. Puerto de destino: Sagunto, en Valencia.

Carlos que capitaneaba el Oceana Ranger desde el 10 de octubre decidió poner a prueba el buen funcionamiento de los motores durante el retorno a Sagunto. “Hay que someterlos a algo de trabajo duro, si tienen que dar algún problema mejor que lo hagan ahora en lugar de el año próximo al comenzar el trabajo”.

Así aprovechamos una “ventana” para pasar el Estrecho y nos dirigimos a Gibraltar con intención de hacer combustible y pasar la noche fondeados en La Línea de la Concepción. Vigilando “la meteo” decidimos arrumbar hacia Almería el 19 de octubre a media mañana. Alborán, Cabo de Gata, Cabo Palos, La Nao, … ruta ya de sobra conocida por el Oceana Ranger y su tripulación.

El miércoles a primera hora llegamos a Sagunto, dando entonces por finalizada la campaña de este año.

La verdad es que llegados a este punto muchos de nosotros tenemos sensaciones contradictorias, ya que por un lado el cansancio y la intensidad del trabajo y vida a bordo hacen que deseemos desembarcar mientras que por otro lado, la importancia de las actividades que se desarrollan y los logros que se consiguen con el trabajo directo en el mar generan las ganas de no querer parar nunca.

Este año estamos especialmente contentos. Todos sabemos que se han logrado los objetivos planteados al inicio de la expedición y la importancia que han tenido los hallazgos de especies no conocidas en las islas Canarias. El poder documentar y conocer algunos de los hábitats y especies que viven a profundidades hasta los 700 metros y las buenas relaciones y la colaboración de científicos y grupos ambientales locales (todos con el objetivo común de avanzar en la conservación de los fondos y recursos marinos canarios) han hecho de esta campaña 2009 algo un tanto especial. Sentimos que la campaña ha sido todo un éxito.

¡Eh, oigan! … no se me despisten. El año que viene……más!.

Chipiona. 16-17 de octubre 2009.

Ana de la Torriente

Ya estamos de regreso en Chipiona. Antes de poner rumbo a Sagunto y terminar la campaña tenemos planificado trabajar nuevamente durante estos dos días en los alrededores de Chipiona y así complementar el trabajo que hicimos en agosto.

Para ello, durante los dos días realizamos varias inmersiones con submarinistas, documentando los fondos tanto en la zona que desde Oceana consideramos que debe ser incluida en la zona protegida marina de Doñana como más alejados de costa, en una zona donde podría proponerse la instalación de aerogeneradores. Además, realizamos 12 muestreos con draga, recogiendo muestras de sedimento que fueron directamente analizadas en el barco.

A pesar de las dificultades en las inmersiones, debido a la mala visibilidad de la zona, encontramos algunas zonas rocosas donde se desarrollan extensos campos de gorgonias (Leptogorgia sarmentosa y Eunicella verrucosa) entre los que abundan grandes bancos de burritos listados (Parapristipoma octolineatum) y burros de ley (Plectorhinchus mediterraneus).

Excepto una muestra con la draga que vino vacía al caer sobre roca, el resto de las muestras de sedimentos fueron fango bastante compacto entre el que encontramos principalmente conchas de torrecillas (Turritela communis) muertas, además de algunos poliquetos, platelmintos y pinzas de crustáceos.

© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen

Travesía Islas Canarias- Chipiona. 10 -15 de octubre de 2009.

Carlos Pérez

El nueve de Octubre nos despertamos en Puerto Calero (Lanzarote). Hacemos combustible bien temprano y pasamos el día preparando el barco para la travesía de vuelta a la Península. Tenemos un parte meteorológico algo duro con vientos del Nordeste fuerza 5/6 pero ya vamos “apretados” con las fechas.

Hay que intentar “rovear” las montañas submarinas de Dacia y Concepción y aunque veo que el parte no es para ser optimista vamos a arrumbar a ellas en primer lugar por si suena la flauta y hay condiciones.

A las nueve de la noche, tras cenar tranquilamente amarrados, largamos cabos de Puerto Calero y ponemos proa al Nordeste fresco. El Oceana Ranger se porta bien.

Al día siguiente vamos con Mayor rizada en demanda de las montañas situadas al Noroeste de nuestra posición. La jugada es enfrentarse a la mar mientras ahorramos combustible para llegar a la Península.

Viento y motor, litros por hora y nudos, rumbo directo o bordos cortos, llegar al estrecho sobrado o con la soga al cuello … a comerse la cabeza veinticuatro horas al día, tictac las horas corren y hay que respetar el calendario.

A media tarde vemos que la mar no cambia, las condiciones se endurecen y ya no será posible operar el ROV sin riesgo para nuestros marineros que tienen que poner la panga en el agua y recuperarla sin romperla y sin romperse. Las montañas se nos están resistiendo más allá de lo que podemos esperar por calendario y decidimos poner rumbo a la Península antes de agotarnos en una espera que el parte meteo dice que será inútil.

El 11 de octubre con viento siempre de proa ponemos rumbo directo a Cádiz. Los más experimentados a bordo llevan la travesía con calma y se amoldan a las rutinas de guardias y a los brincos en las literas. Alguno menos experimentado en alta mar empieza a sentir los efectos de no ver tierra durante tres días ya y se repite el comportamiento habitual: miradas constantes a la carta electrónica, preguntas sobre la posición del barco, camino arriba camino abajo en seis metros cuadrados, media vuelta!!! … Ya lo hemos visto antes y pronto habrán pasado la lección “saber estar en la mar es poco pico, mucho plato y poco zapato” (de un viejo capitán de Torrevieja). Todo bajo control. Buenos compañeros de viaje.

Tres días más tarde estamos embocando la cara sur atlántica del Estrecho. La previsión de temporal de levante con rachas de fuerza 7/8. Allá vamos y lo cruzamos con olas de tres metros tomando la mar por la amura de estribor. El Oceana Ranger se porta como siempre y en unas cuatro horas estamos ya en el banco de Trafalgar poniendo rumbo directo a Chipiona con la mar de aleta y el oleaje disminuyendo a cada milla. Por fin a las 18:30 hrs estamos amarrados en Chipiona, limpiezas, baldeos, lavandería, duchas,… fin de travesía.

© OCEANA / Gorka Leclercq
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen

Puerto Calero. 9 de octubre de 2009.

Ana de la Torriente

Ayer se realizaron las últimas inmersiones en los alrededores de las Islas Canarias, así que ahora estamos organizando la travesía de vuelta y esperando que los vientos nos permitan trabajar unos días en las montañas submarinas de Dacia y Concepción.

El día en Puerto Calero, día de descanso, unos lo dedicaron para la preparación del viaje (últimas compras antes de zarpar ya que calculamos que estaremos como mínimo unos 5 días navegando), otros para descansar y conocer algunos pueblos de los alrededores y otros aprovecharon para hacer más inmersiones en Canarias antes de dejar las islas.

A bordo tuvimos la visita de Silvia González Ruiz, Coordinadora de la Reserva Marina de La Graciosa e islotes del Norte de Lanzarote y Beatriz Ayala representando a WWF/ Adena Canarias. Con ellas estuvimos conversando sobre las diferentes iniciativas de conservación en Canarias, sobre el importante papel que realizan las reservas marinas en la protección de los recursos y sobre el trabajo que hemos estado desarrollando en las islas durante estos dos últimos meses.

Por la noche zarpamos de Puerto Calero rumbo a las montañas submarinas.

© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen

Roque del Este, Lanzarote. 8 de octubre de 2009.

Ana de la Torriente

Hoy hemos comenzado el día trabajando al W de Isla Graciosa. A primera hora de la mañana los buceadores se han sumergido en la Burrera, Pta Gorda. Una vez más constatamos el importante efecto de conservación que producen las reservas marinas al escuchar a los buceadores describir las inmersiones en Chinijo: muchas algas, mayor diversidad de especies y grandes bancos de peces.

La inmersión con ROV se realizó en los Roques del Este. A pesar de ser una de las inmersiones más cortas que hemos hecho a lo largo de la campaña, en apenas una hora de tiempo de fondo pudimos documentar dos especies que hasta ahora no habíamos encontrado: el pez plano solleta (Citharus linguatula) y una especie del género Anthomasthus diferente a las registradas en inmersiones anteriores.

© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez

Montaña Clara, La Graciosa, Archipiélago Chinijo, Lanzarote. 7 de octubre de 2009.

Gorka Leclercq.

Hoy miércoles hemos zarpado a las siete de la mañana del puerto de Caleta del Sebo, en la isla de La Graciosa. Este enclave en sí mismo es de una belleza espectacular, pero si además coincide con un clima de calmas como el que hemos tenido estos días, lo hacen más bello aún si cabe.

Hemos puesto rumbo al Norte de la isla de Montaña Clara para realizar la primera inmersión del ROV, donde una vez más, hemos podido documentar una gran variedad de especies; entre ellas, granaderos (Caelorinchus caelorinchus), anémonas atrapamoscas (Actinoscyphia sp), un rape (Lophius piscatoris) de gran tamaño, y como no podía faltar, otro ejemplar de escualo, en este caso un Olayo (Galeus melastomus).

Finalizada la inmersión nos toca a los buceadores sumergirnos en “La Roncadera”, una baja que se encuentra frente a la playa de Las Conchas (como yo provengo de San Sebastián pero vivo aquí al lado, en la isla de Lanzarote, es como si me sintiera en casa por partida doble).

La inmersión no nos defrauda y conseguimos documentar gran variedad de especies, entre ellas el primer angelote (Squatina squatina) de la campaña. Como siempre, nos quedamos con ganas de alargar la inmersión, pero el nitrógeno manda y tenemos que ascender hacia la superficie para poner punto final al buceo de hoy.

La actividad en el Oceana Ranger no para, y nada más subir a bordo, el capitán Nuño Ramos pone rumbo al segundo punto del ROV al sur de la isla de La Graciosa.

Para mí personalmente ha sido una de las inmersiones ROV más bonitas de la campaña. Se trataba de un fondo de arena, que normalmente suelen ser bastante aburridos ya que la “vida” se suele concentrar en fondos rocosos, que es donde la mayoría de las especies buscan cobijo y alimento. Sin embargo, en esta ocasión la arena se encontraba repleta de grandes esponjas cristal (Asconema setubalense), gorgonias (Paramuricea sp), coral negro (Antipathes sp, Batipathes sp) y entre la fauna que encontramos a destacar otro rape bostezador (Chaunax sp) con su espectacular color anaranjado y otro Tiburón Olayo (Galeus melastomus).

Acabada la inmersión ponemos rumbo de nuevo a Caleta del Sebo en la Graciosa, donde haremos noche para mañana seguir trabajando en esta reserva marina del Norte de Lanzarote y los islotes del Archipiélago Chinijo.

© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA / Carlos Suárez
© OCEANA
© OCEANA
© OCEANA
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© OCEANA
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La Isleta, Fuerteventura. 6 de octubre de 2009.

Conchin de Pedro

De vuelta al Oceana Ranger…. Quien me lo iba a decir. Estoy muy feliz, todo

sigue en su sitio. Incluso he podido observar y disfrutar de algunas importantes mejoras en los equipamientos, que constantemente me veo en la necesidad de manipular, como por ejemplo un enorme sistema mecanizado para arriar y levar el dichoso lastre del ROV.

Son tan solo unas pocas inmersiones del ROV a mis espaldas (de momento) pero ya siento sus efectos… los brazos no forman parte de mi cuerpo y mis manos cada vez están más hinchadas y enrojecidas.

La tripulación actual no ha variado mucho a la que conocí ya en mi anterior experiencia como marinera del Oceana Ranger, así que ni decir tiene que estoy tan a gusto como pudiera estarlo en mi propia casa. Tan sólo hay algunas personas nuevas para mí aunque gracias a sus diarios no del todo desconocidas.

Ana, la única mujer a bordo desde que comenzó la campaña en Sagunto, se muestra satisfecha de tener una compañera, aunque con nuestras tan diferentes labores no hemos encontrado aún el momento de “marujear”; pero todo llegará. Siempre atenta, anotando todo tipo de avistamientos y sucesos en el “meeting-room”, viendo las imágenes que en tiempo real transmite el ROV y yo en la popa del Oceana Ranger con “Jus-Jus” tirando de umbilical para arriba y para abajo tostándonos al sol y deseando que llegue la orden “todo arriba”.

Nuño, nuestro capitán, sentado en su trono nos ayuda generosamente con paladitas haciendo que el umbilical caiga en picado y nos cueste menos esfuerzo recuperarlo a cubierta, al mismo tiempo que durante la inmersión maniobra una y otra vez con esfuerzo picaresco para evitar cualquier posible enganche del umbilical con nuestras hélices.

Carlos Pérez, en su rincón de la bañera, se desgasta los dedos accionando los botones para subir y bajar el lastre; para que se puedan hacer una idea arriar el lastre son aproximadamente 45 minutos manteniendo pulsado todo el tiempo el mismo botón; si por error se soltara, se desplomaría sin control acabando por completo en el fondo.

Hoy nada más han sido dos inmersiones de ROV. No ha habido buceo, ya que hemos alargado considerablemente la primera inmersión, hasta seis horas, al encontrar una zona muy interesante. En esta zona hemos podido observar dos Quelvachos que pasaron sin alterarse por delante del ROV. También una gorgonia Isidella elongata (vista por primera vez desde que comenzó la expedición en las Canarias), un erizo de púas larguísimas extrañísimo (Coelopleurus sp.) para nuestros experimentados científicos y como no, un campo de esponjas cristal (sombrero mejicano) Asconema Setubalense, de aproximadamente 70 cm de largo por unos 15 cm de diámetro.

Me encanta escribir el diario y me extendería hasta aburrirles pero como lo bueno si es breve dos veces bueno, me despido hasta el próximo agradeciendo estar a bordo de nuevo.

© OCEANA / Carlos Suárez
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© OCEANA
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Marina Rubicón, Lanzarote. 5 de octubre de 2009.

Ana de la Torriente

Antes de continuar con las inmersiones y de dirigirnos hacia el archipiélago Chinijo, -última zona de muestreo en los alrededores de Lanzarote-, hemos pasado el día en puerto; descansando algunos, conociendo la zona otros.

Estando en Marina Rubicón, nos cruzamos con Natacha Aguilar y el Grupo de Investigación de Cetáceos de la Universidad de la Laguna. Nos comentaron que venían del Banco de Concepción donde han tenido mar en calma y han podido disfrutar de numerosos avistamientos de cetáceos. Ahora su rumbo es justamente el contrario al nuestro: trabajar en Amanay y el Banquete.

Por la noche, estuvieron a bordo del Ranger donde les explicamos cómo trabajamos y les mostramos imágenes obtenidas con ROV de los fondos canarios.

La Herradura y La Pela, Fuerteventura. 4 de octubre de 2009.

Nuño Ramos

Un chuletón.

Un manjar que aún está a unas terribles treinta millas de aquí. Tendremos que esperar estoicamente unas horitas más. Estamos en la costa oeste de Fuerteventura y vamos a puerto gracias a la inconmensurable magnanimidad del director científico. Tocaremos tierra y descansaremos un día entero para volver al ataque de la última etapa de esta campaña que, por todos lados, está resultando de lo más exitosa. Pero de eso ya hablarán otros diarios más eruditos. Nosotros a lo nuestro.

Llevamos ya tres días arrastrándonos sobre las aguas sin tocar tierra: ROV abajo, ROV arriba, buzos al agua, vuelta a subir a bordo, más ROV, guardias de noche al tran-tran para llegar al amanecer al nuevo punto de inmersión... En fin, todo ese tipo de cosas que aquí se han narrado desde hace ya dos meses.

Pero el ánimo no decae porque ya tenemos en la mente “E l c h u l e t ó n”. Y no es que se coma mal a bordo, no, en absoluto, pero parrilla no hay. Y bueyes tampoco. Y son cosas que se acaban echando de menos…

¿O no?

En el anterior diario que escribí me quejaba de los fuertes alisios que no nos dejaban trabajar a gusto así que en este he de referirme, por elegancia, a su ausencia y consecuentemente a lo bien que se desenvuelve uno ahora. Aunque, eso sí, siempre tiene que haber alguna corriente traicionera que ponga en duda la maniobrabilidad del buque y/o su tripulación. Pero hasta ahora siempre hemos salido con bien de todas. Asi que: ¡Que dure! Por ahora el mar está en calma y tan solo se percibe el sube-baja sosegado de una mar de leva que vendrá a saber de qué remotos lugares donde, pobrecitos, deben estar los barcos fajándose con terribles huracanes. ¡Qué bien se está en Canarias!

Con un chuletón en el plato y cómo no, con unas buenas papas arrugás con mojo. ¡Salud!

© OCEANA
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Banquete y Amanay, Fuerteventura. 3 de octubre de 2009.

Josep María Rovirosa "Pitu"

Son las 7:15, esta amaneciendo despacio, como el despertar de la mayoría de los de abordo. Carlos Pérez está de guardia en el puente, y Nuño Ramos limpiando los  cristales al puro estilo de los que lo hacen en los semáforos de la gran ciudad.

Ricardo Aguilar empieza el día pinchándome y diciendo que soy muy malo, ya que ayer encontramos por primera vez Lophelia, pero estaba muerta. Es un coral que tiene un interés biológico muy grande, por los arrecifes que puede formar de hasta 6 metros de altura, y crear de esta manera un hábitat para muchos seres vivos. Pero por desgracia es raro que encontremos este tipo de corales vivos, ya que la mayoría, están muertos y de hace bastantes años, considerados subfósiles. Como piloto de Rov consideraré esto como un reto y entre mi navegante, Siscu y yo, nos dejaremos los ojos hasta encontrarla.

Hoy empezaremos con el Rov en el Banquete, frente a Fuerteventura, donde nos han dicho que podemos encontrar algunos conos volcánicos que nos pueden deparar innumerables sorpresas. Ojalá este por aquí la Lophelia, sería todo un hallazgo.

Tocamos fondo a las 09:04 a 406 metros ¡Qué pasada! nos encontramos con varios tiburones Galludos (Squalus megalops); son características sus espinas en las dorsales. Nos pasan a muy poca distancia del Rov y a gran velocidad, es una especie pequeña hasta 70 cm y los vemos de todos los tamaños. Entre ellos también divisamos hasta tres Bocadulce (Heptranchias perlo) otra especie de tiburón con una sola dorsal y la punta de la caudal negra; estos no crecen más de metro y medio. Llevamos 15 minutos en el fondo y no paramos de ver Galludos por todas partes, ¡Qué gozada! Entre tanto tiburón nos aparece otro elasmobranquio: una raya picuda (Rostroraja alba) de gran tamaño y nos llega a tocar varias veces el Rov. A veces creo que ellos son los que nos encuentran a nosotros y no nosotros a ellos. Estamos en un fondo blando donde no hay mucha vida, suerte de la cantidad de tiburones galludos que vemos, a las 10:31 encontramos la primera roca, seguramente será alguna parte del cono volcánico que buscábamos, allí encontramos una explosión de vida increíble esponjas, gorgonias, peces y demás. La esponja que más abunda es la cristal (Asconema setubalense). Son muy grandes, algunas de más de un metro y con forma de sombrero. Hay cdorales negros de color blanco y de color naranja (Leiophates sp.) y corales amarillos (Stichopates sp.). Nos ha impactado una gorgonia violácea de gran tamaño que no hemos podido identificar, otro reto para Riky. Entre esponjas y corales aparece algún pez óseo como un congrio (Conger conger) y una cefalópodo, una pequeña sepia con postura desafiante. Llevamos más de dos horas en el fondo y aún continuamos viendo algún tiburón Galludo, impresionante la cantidad que nos han pasado delante de la cámara, desde el inicio. A las 11:21 nos aparece una raya águila (Myliobatis aguila) muy curiosa en 372 metros. No me lo puedo creer otra vez Lophelia muerta, dos días encontrándola en este estado pero ni rastro de viva, me lo está poniendo difícil, aún crecen más mis ganas de encontrarla con los pólipos abiertos. Acabamos la inmersión con unos trompeteros (Macroromphosus scolopax), que ya son las doce y los buzos piden paso.

Concluimos la inmersión valorando la cantidad de tiburones, otra vez Lophelia muerta pero poco "bicherio" en general.

Hasta la próxima, TTT.

© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
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© OCEANA
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Gando y Arigana, Gran Canaria. 2 de octubre de 2009.

Carlos Minguell

Esta mañana hemos zarpado a las 06:15 del Puerto de Gran Canaria (Esto me lo ha contado la marinería, que yo a esas horas estoy en brazos de Morfeo dentro de mi cubículo). El plan del día comenzó con una inmersión del ROV a unos -450m en la Bahía de Gando, en la costa este de Gran Canaria. Me pareció entretenida, sobre todo al principio cuando vimos dos “Galludos” (son tiburones, pero de los que no dan miedo) y una pareja de anémonas Actinoscyphia, que a bordo llamamos “Atrapamoscas” por su asombroso parecido con las plantas terrestres del mismo nombre. La coincidencia no acaba aquí: Riki, el director de campaña, dice que también cazan a sus presas de un modo similar (y si lo dice Ricardo, va a misa). Más adelante el fondo fangoso fue ondulándose y atravesamos multitud de dunas paralelas que me recordaban a la Playa de Maspalomas, pero en pequeño. Bastante curioso.

A los buceadores nos ha tocado ir al agua unas horas más tarde: aprovechando que Riki y Ana (nuestra sapientísima científica marina) tenían una entrevista con la prensa y el alcalde de Arinaga, hemos hecho una bonita inmersión en el lugar conocido como “El Cabrón”. Aquí los peces están muy confiados y hay un gran grupo de roncadores al que acechan bicudas de buen tamaño, aunque lo que más me llamó la atención fue la gran abundancia de algas fotófilas que cubren las rocas. Buceé aquí hace años y recuerdo que había muchas menos algas y muchos más erizos. Supongo que esa diferencia será achacable a las campañas de erradicación del erizo de lima que se han realizado en los últimos años, pero lo cierto es que me dio la sensación de estar viendo “El Cabrón” como debió ser hace mucho tiempo, antes de que el erizo de lima sobrepoblara estas aguas.

Aún quedó tiempo para una inmersión crepuscular del ROV frente a las costas de Arinaga: las buenas noticias son que nada más llegar a los -500m apareció un campo de enormes esponjas “sombrero mexicano” (Asconema setubalense), algunas merluzas y unos restos de coral Lophelia que casi ponen histéricos de emoción al personal científico (ellos son así). La mala noticia fue encontrar un enorme bidón de los utilizados para transportar aceite industrial que algún desaprensivo decidió fondear aquí para ahorrarse el paseo hasta un centro de tratamiento de residuos. Mucho güarrete es lo que hay.

© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
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© OCEANA / Carlos Minguell
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© OCEANA
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Bañaderos y La Catedral, Gran Canaria. 1 de octubre de 2009.

Jose Peñalver, "Indi"

La noche ha sido tranquila. El barco se mecía en su justa medida, con el suave vaivén que procuran los fondeos y sin la calma estática e irreal de los puertos ni los violentos embates de las travesías sobre un mar enojado.

Tal vez debido a esa tranquilidad y a que la jornada sería más corta, me he despertado con la vitalidad que no me caracteriza. Incluso creo recordar que he llegado a peinarme.

La jornada iba a ser más corta porque, a la tarde, iba a producirse un nuevo relevo: los marineros Toni Pérez y Mario Conde iban a ser relevados por Nuño Ramos, que había abandonado el barco hacía unas semanas y que volvía a sus tareas como capitán del Ranger (Carlos Pérez había patroneado el barco hasta entonces), y Conchi de Pedro, una marinera que ya había colaborado con Oceana un par de años atrás.

Así pues, no había mucho tiempo que perder; nos levantamos algo más temprano de lo habitual y nos dirigimos a Bahía Bañaderos, en Gran Canaria, donde sumergimos el ROV a más de 600 metros y donde volvimos a ver un tiburón lija (Dalatias licha), un tiburón de profundidad que no suele rebasar el metro y medio de longitud y que tuvimos oportunidad de filmar por primera vez en la inmersión del día anterior.

Tras la inmersión del ROV llegaría el turno de los buceadores. A 37 metros de profundidad en los alrededores de La Catedral pudieron fotografiar y filmar, entre otras especies, un magnífico ejemplar de chucho (Taeniura gravta). Llegamos a Las Palmas a eso de las cuatro de la tarde e hicimos combustible antes de atracar. Una enorme mochila con Mario pegado delante salía del barco camino del aeropuerto. Toni, que reside en Las Palmas, no tenía ningún avión que perder, y su despedida fue menos estresante.

Después de que Ricardo Aguilar y Ana Torriente visitaran el Instituto Canario de Ciencias Marinas, donde se entrevistaron con José Antonio González, Doctor en Ciencias Biológicas y Coordinador del Grupo de Biología Pesquera, el Ranger, con ambos científicos de Oceana como anfitriones, recibía la visita de los representantes del Foro Las Canteras, un grupo ciudadano de Gran Canaria que lleva años solicitando la creación de una reserva marina en la zona de la Playa de Las Canteras. La biodiversidad de esta zona es espectacular bajo apenas siete metros de profundidad.

Y al final, para cenar, algo ligero. Lentejas.

© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA
© OCEANA
© OCEANA
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Sardina, Gran Canaria, 30 septiembre 2009.

Gorka Leclercq, videocámara del Ranger.

Hoy han tocado diana a las 04:00 AM. Hemos zarpado del puerto de Santa Cruz de Tenerife, a esa hora tan temprana, para poder arribar a primera hora de la mañana a Sardina del Norte en la isla de Gran Canaria.

Con una mar en calma, hemos cubierto las 40 millas en algo más de cuatro horas. Los buceadores hemos realizado la primera inmersión del día en el puerto de Sardina.

Una inmersión cómoda, sin corriente, buena visibilidad y una profundidad media de 12 metros. Con estas condiciones hemos realizado la inmersión más larga de la campaña sobrepasando los 100 minutos debajo del agua. Se nota que es una zona frecuentada por buceadores, ya que los peces se muestran muy confiados y se les puede grabar y fotografiar con facilidad: barracudas (Sphyraena viridensis), abades (Mycteroperca fusca), corvinas (Umbrina canariensis), pulpos (Octopus vulgaris), salmonetes (Mullus surmulletus), gran variedad de sargos (Diplodus spp.), viejas (Sparisoma cretense), pejerreyes (Pomatomus saltador), Catalinetas (Pagrus auriga), anguilas jardinera (Heteronconger longissimus)... han pasado por nuestros objetivos esta mañana.

Nada más salir del agua arrumbamos mar adentro 6 millas para realizar la inmersión del ROV. La inmersión se realiza a unos 500 metros de profundidad, en una zona sin  corriente. Sobre los 450 metros un calamar de gran tamaño se lanza a devorar el lastre, y al poco tiempo podemos observar un ejemplar de tiburón lija (Dalatias licha) y dos merluzas (Merluccius merluccius). Tras tres horas de inmersión volvemos a poner rumbo a Sardina del Norte para volver a realizar una inmersión en Caleta con la esperanza de poder documentar las mantas diablo que se suelen observar por la zona.Llegamos a la zona al atardecer, cuando se supone que es la mejor hora para avistarlas, pero nada más tirarnos al agua, nos damos cuenta de que no vamos a tener suerte, ya que el agua está muy revuelta y la visibilidad se ha reducido considerablemente si la comparamos con la de la mañana, así que optamos por quedarnos en un fondo de roca sobre unos 20 metros para poder documentar la zona. Tras la inmersión, fondeamos en una cala cercana para pasar la noche y madrugar mañana para otra inmersión ROV antes de entrar en el puerto de Las Palmas, para hacer un cambio en la tripulación y continuar la campaña hacia Fuerteventura y Lanzarote. Rnjjdygrrr

© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen

Radazul, Tenerife, 29 septiembre 2009.
Ana de la Torriente

A primera hora de la mañana embarcó Alberto Brito a bordo del Ranger. Alberto es catedrático de zoología y oceanografía biológica en la Universidad de La Laguna. Gran parte de su labor de investigación se ha enfocado en el estudio de la fauna marina canaria.

Desde que comenzó la expedición Alberto se puso en contacto con nosotros y nos ha estado ayudando de forma inestimable en la identificación de corales, gorgonias y peces. Ya prácticamente se ha convertido en costumbre: después de las inmersiones Ricardo le envía una serie de fotogramas de especies que entre los dos consiguen identificar.

Hoy tenemos la suerte de tenerlo a bordo con nosotros. Según comienza la navegación ya podemos ver que es otro tremendo entusiasta de estos temas.  Sentados en la sala pasamos horas mirando las imágenes y las capturas de rov de inmersiones previas. Tengo la sensación de que por él, podríamos pasar así horas y horas.

La inmersión con rov la hicimos en Radazul. Si bien encontramos gorgonias (Letogorgia ruberrima), látigos (Funiculina quadrangularis, Viminella flagellum), peces  (Chlorophthalmus agassizi, Cyttopsis rosea, Chaunax xp., Acantholabrus pailloni, Anthias antias), e incluso encontramos una especie que hasta ahora no habíamos documentado (los coralitos Deltocyahtus sp.), no ha sido una de las mejores inmersiones. Es una lástima que Alberto no haya podido disfrutar en directo de una mejor inmersión, pero con la cantidad de imágenes que ha visto de días anteriores, casi seguro que se ha llevado una completa visión de cómo funciona el trabajo que hacemos y la expedición.

Al llegar a Puerto, para finalizar el día, tuvimos a bordo la visita de Pablo Martín Sosa, Sebastián Jimenez Navarro y Francisco Abascal. Los tres trabajan en el Instituto Español de Oceanografía (IEO). Pablo y Sebastián son los encargados de desarrollar el proyecto INDEMARES en las islas. Estuvimos mostrándoles el trabajo que desarrollamos durante la expedición y conversando sobre la metodología y la utilización del ROV.

© OCEANA / Carlos Minguell
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Santa Cruz de Tenerife, 28 septiembre 2009.

Ana de la Torriente

Aprovechando que hay que hacer varios cambios de personal nos quedamos en Tenerife. Fleta y Pisha son sustituidos por Pitu y Siscu y Carlos Suárez por Carlos Minguell.

Por la tarde, Ricardo y yo nos reunimos con el grupo ASMESUB (Asociación Medioambiental Subacuática), asociación que trabaja para mejorar la situación de los fondos marinos del litoral en la isla de Tenerife. Nos comentaron el éxito que tiene unas de las acciones que periódicamente realizan: las campañas de erradicación y machaqueo del erizo de lima (Diadema antillarum). Conversamos además sobre el trabajo que realizan para impulsar la creación de una reserva marina de interés pesquero en Punta de Teno. En esta zona hemos realizado  4 inmersiones con rov entre los 250 y 680 metros de profundidad lo largo de la campaña y la elevada biodiversidad de la zona requiere claramente que se considere la creación de una reserva que incluya además zonas más profundas.

Roques de Anaga, Tenerife, 27 septiembre 2009.

Ana de la Torriente

La reserva integral de Los Roques de Anaga, en el norte de la isla de Tenerife, está formada por dos roques en el mar donde existen especies animales y vegetales muy singulares. Además de ser el lugar donde se encuentra la única población conocida de lagarto (Gallotia galloti insulanagae), es una zona importante para aves, ya que se ha contabilizado que nidifican 6 especies diferentes.

Mientras que los submarinistas hacían inmersión en la zona, Indi, Ricardo y Mónaco, se dedicaron a observar las aves, poniendo especial interés en encontrar algún petrel de Bulwer (Bulweria bulwerii) o algún paíño de Madeira (Oceanodroma castro), dos especies citadas para la zona. No tuvieron éxito, pero a cambio, pudieron avistar sobre la pared rocosa un halcón peregrino (Falco peregrinus).

En cuanto a la vida submarina, los buceadores estuvieron documentando una impresionante bajada rocosa  desde los 8 hasta los 40 metros. Nuevamente encontraron un blanquizal sobre un bonito fondo de rocas basálticas, en donde destacó la presencia de gorgonias rojas (Leptogorgia ruberrima) y amarillas (Leptogorgia viminalis), dos especies que, a pesar de que son fáciles de encontrar en Canarias, hasta el momento no habíamos apenas documentado.

En esta misma zona, pero más alejados de costa, hicimos una inmersión con ROV de unas 3 horas de duración. Una vez más documentamos coralitos (Coenosmilia fecunda, Dendrophyllia cornigera), látigos (Funiculina quadrangularis), gorgonias (Narella bellissima) y diversas especies de peces (Setarches guenteri, Grammicolepis brachiusculus, Helicolenus dactylopterus, Aulopus filamentosus).

© OCEANA / Carlos Suárez
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Punta del Viento, Tenerife, 26 septiembre 2009.

Ana de la Torriente

Hoy es uno de esos días en los que, casi mejor, no hacer nada.  

Tenemos 5 horas de navegación hasta el siguiente punto de muestreo, punta del Viento. Anoche se decidió, por lo tanto, fondear cerca de los Cristianos para descansar un rato y zarpar a la 1 de la madrugada.

Al despertar por la mañana ya estábamos en el lugar de trabajo. Lo primero, una inmersión de submarinistas. Según regresan al barco todos afirman lo mismo: "paisaje bonito con caídas rocosas verticales, pero poca vida. Un auténtico blanquizal".

Después, inmersión de rov. Al poco tiempo de comenzar la inmersión nos encontramos con unas boyas de pesca en la trayectoria que no nos dejaron seguir el rumbo deseado. Para evitar cualquier posibilidad de enredo del rov con los cabos, cambiamos de rumbo. Entonces fue la corriente la que nos impidió seguir el rumbo deseado, sacándonos continuamente a mayor profundidad. Finalmente, como no pudimos coordinar barco y rov, abortamos operaciones.

Mejor hacer puerto en Santa Cruz de Tenerife e intentar mañana tener más suerte.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Punta Teno, Tenerife, 25 septiembre de 2009.

Er Pisha, Piloto de ROV.

Partimos por la noche  donde estuvimos descansando fondeados cerca de Los Gigantes, donde algunos miembros de la tripulación estuvieron conversando en el CHILL OUT, que no es otra cosa que la bañera del RANGER.

Llegamos por la mañana a Tenerife, donde primero vamos a hacer una inmersión con R.O.V.

La meta de hoy, aparte por supuesto de identificar  "peces, esponjas, corales...", es llegar a la profundidad del diablo, el 666 metros.

Por supuesto también estuvimos divisando "páharos", para que Indi los pueda identificar.

Empezamos la inmersión, con algo de corriente en superficie, pero poco a poco va desapareciendo, encendemos las luces del R.O.V., en torno a los 200 metros, es increíble lo claras que están las aguas aquí. El sonar del R.O.V. empieza a detectar fondo a 25 metros  cuando todavía la profundidad es de 635 metros, empiezan las dudas de que podamos conseguirlo y cuando "CERVANTES", así llamamos al R.O.V., toca fondo, el profundímetro marca 665,9 metros, nos movemos para conseguir un poco más de fondo pero parece que las corrientes no quieren que consigamos llegar a las puertas de "LUCIFER", pero después de un rato llegamos a la profundidad deseada 666 metros.

Después de las fotos de rigor empezamos el transecto y es cuando hacemos el record de profundidad con el R.O.V., de esta y de todas las campañas de Oceana, 677,5 metros.

Después les toca el turno a los buceadores en punta Teno, donde filman y fotografían entre otras cosas coral negro, gerardias y al chucho.

© OCEANA / Carlos Suárez
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El Hierro, 24 septiembre de 2009.

Carlos Suárez

Es nuestro último día en El Hierro. Hoy salimos desde el puerto de La Estaca con Patricia Arranz, bióloga especializada en cetáceos y que reside en el bonito pueblo de El Pinar. A Patricia tuve la suerte de conocerla hace algunos años en una de mis visitas anuales a esta maravillosa isla.

Sé que en la actualidad está muy dedicada a la observación de zifios en colaboración con la Universidad de La Laguna. Los zifios son una especie poco conocida de odontocetos que son esquivos, pero en algunos lugares de las islas Canarias son frecuentes los avistamientos. Nada más saludarla le pregunto por su trabajo y nos contamos algunas anécdotas.

A pocas millas de navegación llegamos al punto donde pretendemos bajar a "Cervantes", el ROV. Nos encontramos frente a La Bonanza y comenzamos los preparativos de la inmersión. Patricia observa con avidez todo lo que hacemos y se sorprende por como cada uno de nosotros conoce cuál es su trabajo en cada momento. Pregunta por cada operación y se interesa por todos los detalles. Más adelante nos cuenta que para ella es un sueño el poder contemplar en directo las cotas donde se alimentan los animales de su estudio y está muy interesada en poder utilizar esta tecnología en un futuro. 

Se sabe que los zifios bajan a gran profundidad para alimentarse y esta es una oportunidad estupenda para conocer como son estos ecosistemas. Mucha de la información que Patricia y la universidad de la Laguna poseé sobre estos animales es obtenida por seguimiento directo en los avistamientos y con sistemas electrónicos de monitorización. Dichos sistemas permiten el marcaje de individuos con una diminuta caja negra que más adelante será recuperada al perder la fijación de las ventosas que la sujetan al animal. En estas cajas negras se toman datos como profundidad, temperatura, sonido, etc. Seguro que pronto se le podrán integrar diminutas cámaras de video al estilo de la crittercam y nos proporcionarán imágenes nunca vistas.

Al finalizar la inmersión de "Cervantes" procede realizar una con buceadores a cotas menos profundas. El lugar elegido es El Roque de Bonanza. Un bonito lugar donde se puede bajar por una pared vertical con coral negro y esponjas multicolores. Pero lo que hace muy agradable la inmersión es el finalizar a la sombra de de esta escultura natural de basalto. Aprovecho para obtener algunas imágenes y de regreso al Ranger solo pienso en una cosa: Regresar a El Hierro.

© OCEANA / Carlos Suárez
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El Hierro. Miércoles, 23 de septiembre de 2009.

Gorka Leclercq

Arribamos a la isla de El Hierro procedentes de Mogán al Sur de Gran Canaria. Hemos estado dos días en puerto que nos han servido para realizar unas cuantas reparaciones a bordo y cargar pilas para esta nueva etapa de la campaña.

La idea, si el tiempo nos lo permite, es hacer la ruta contraria, de Oeste a Este, por las caras Norte de las islas del archipiélago, las más expuestas al viento y a la mar.

Así que ayer pusimos rumbo a la isla del Hierro, donde hemos tardado unas quince horas en llegar y nos encontramos frente a Los Roques de Salmor, al NW de la isla.

Primera inmersión del ROV frente a Los Roques donde nos llama la atención las extensiones de crinoideos, manos de muerto (Paralcyonium spinulosum) y cnidarios (Nemertesia ramosa), si bien las habíamos documentado en anteriores inmersiones, pero en un número inferior al de esta zona.

Tras el ROV, nos toca a los buceadores sumergirnos junto al Roque, optamos por la cara Sur de uno de ellos y al empezar el descenso me doy cuenta de la caída a pico del mismo, se trata de una pared vertical que se pierde en el azul a gran profundidad; desciendo hasta los 35 metros y sigo sin ver el fondo, y eso que la visibilidad es casi de 40 metros, ya que veo la superficie con claridad desde esta profundidad; así que ni me planteo seguir bajando, dedico la inmersión a grabar la pared que se encuentra tapizada de algas y esponjas y otros invertebrados, acabamos la inmersión y como es habitual nos quedamos con ganas de conocer más puntos de buceo de las otras caras de Los Roques, pero las campañas son así y no hay un minuto que perder, así que nos dirigimos al siguiente punto de inmersión del ROV en la Bahía de Las Calcosas, más al Norte.

En la inmersión a destacar un nuevo ejemplar de cañabota (Hexanchus griseus) y podemos observar un cnidario (Anthomastus sp) que al principio de campaña no estaba descrito en el archipiélago y por el momento lo hemos documentado en cuatro ocasiones.

Acabada la inmersión del ROV ponemos rumbo al puerto de La Estaca, donde pasaremos nuestra última noche en el Hierro para iniciar el regreso hacia el Este por las caras de Barlovento de las islas, esperemos que el tiempo nos acompañe para poder realizar el trabajo en condiciones.

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Rumbo a El Hierro. Martes 22 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Por la mañana lo más urgente era arreglar el mando de radiofrecuencia que dejó de funcionar en las montañas del Sahara y construir un nuevo lastre. Mónaco contactó con Michel, electrónico que ha trabajado en submarinos franceses y que, tras ver la situación, decidió instalar un segundo mando conectado por cable al sistema. Ahora tenemos dos sistemas, lo que nos da mucha más seguridad y capacidad de respuesta en caso de avería.

Michel…..un tipo muy especial que cuenta que su “nanny” fue un tuareg de 1.80 m que sólo hablaba cuando era estrictamente necesario. Le enseñó que un pescozón a tiempo no era maltrato, sino un eficaz método de aprendizaje. Como él dice, le enseñó a respetar las cosas importantes de la vida.

Por la tarde, una vez todos los problemas solucionados, zarpamos rumbo a El Hierro.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Mogán, Gran Canaria. Lunes, 21 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Día libre.

Lavandería, compras, ferretería (por supuesto), búsqueda de un nuevo lastre y de cómo arreglar el winche, además de las cañas de rigor.

Aprovechando la tranquilidad del barco, invitamos a bordo a Suso Trujillo Rodríguez, Concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Agüimes. Desde este ayuntamiento han solicitado en tres ocasiones (años 1996, 2000 y 2006), por acuerdo plenario, la declaración de la Reserva Marina de Arinaga. Estuvimos conversando sobre la zona, nos entregó varios ejemplares de un libro editado ya hace unos años sobre la Reserva Marina de Arinaga y, por nuestra parte, le mostramos nuestro trabajo y lo que estamos encontrando durante la expedición. Toda la información que estamos documentando será muy útil para que, como solicita el concejal, cuanto antes y entre todos se consiga la declaración oficial de la reserva marina.

© OCEANA / Gorka Leclercq
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Rumbo a Mogán, Gran Canaria. Sábado 19 y Domingo 20 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Desgraciadamente no hemos podido hacer más inmersiones en las montañas del Sahara, así que nuevamente nos encontramos en travesía hasta Gran Canaria.

Como todos sabemos, el viaje hasta Mogán nos llevará dos días, así que rápidamente todos a sus puestos. Como en ocasiones anteriores, unos desaparecen, otros trabajan en sus videos y fotos y tanto en la bañera como en la sala principal -y única- se reúnen pequeños grupos que comparten algún cigarrito o alguna que otra conversación. Mientras, Indi y Ricardo, con binoculares en mano, vuelven a cubierta a la búsqueda de aves y cetáceos.

La verdad es que lo de los cetáceos nos está sorprendiendo muchísmo. Ni uno. Sin embargo, distintas especies de aves como rabijuncos (Phaethon aethereus), págalos cf. parásito (Stercorarius cf. parasiticus), cf. pardelas sombría (cf. Puffinus griseus) y cf. petreles de Bulwer (cf. Bulweria buswerii) les mantienen ocupados con las identificaciones. Otros, principiantes en el tema aves, aprendemos, de boca de Indi, alguna que otra lección sobre el tema. Hoy le tocó al rabijunco, que debe su nombre a que cuando es adulto desarrolla dos plumas largas (más de la mitad del cuerpo del bicho) y finas en el centro de la cola a modo de junco. Se sabe con seguridad que cría en Cabo Verde, pero en el caso de las Islas Canarias no está claro que hayan anidado y sólo existen vagas referencias (como en el caso de El Hierro).

A media mañana del día 20 llegamos a Mogán.

© OCEANA / Carlos Suárez
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© OCEANA / Gorka Leclercq
© OCEANA / Gorka Leclercq
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Montañas del Sahara. Montaña submarina Echo. Viernes, 18 de septiembre de 2009.

Gorka Leclercq.

Amanece en el Ranger durante mi guardia, por el este, antes de empezar a clarear, se asoma Venus en el horizonte, el lucero del alba. Preparo la cámara para intentar grabar el amanecer a pesar del “meneillo”, pero el nuevo día me trae la primera sorpresa; por el horizonte asoman dos “cuernos”: se trata de la luna, que por lo visto, esta noche se ha quedado dormida y ha tenido que salir a toda prisa para que no la alcance el sol.

Es la primera vez que veo un amanecer así (a estas horas procuro estar durmiendo a pierna suelta), no sé si será por la latitud en la que nos encontramos o por la fase de la luna, pero el caso es que a los dos astros, apenas les separa una hora desde su salida y el cielo parece el de una película de ciencia ficción.

Ricardo Aguilar y Ana Torriente se han pasado la noche entre cafés y “Olex” diseñando las batimetrías, para que a las nueve de la mañana ya esté el ROV en el agua para iniciar la primera de las inmersiones que tenemos previstas en la montaña submarina “Echo” del banco del Sahara.

Nos encontramos a unas 200 millas al Sur de las islas Canarias; según las cartas náuticas del lugar, estas montañas suben de un fondo de más de 3.000 metros, hasta unas cotas de 150 metros. En cualquier caso, en nuestras inmersiones no hemos encontrado elevaciones tan superficiales, y trabajamos en un fondo de 500 metros de profundidad aproximadamente.

El ROV tarda casi 45 minutos en alcanzar el fondo y mostrarnos los primeros habitantes del lugar, una raya (Raja maderensis) y un cherne (Polyprion americanus) de buen tamaño posan ante las cámaras del ROV.

La inmersión continúa, en cubierta, el cielo hace tiempo que se ha encapotado y empieza a llover con persistencia, nos apresuramos a cerrar portillos para evitar que se mojen los aparatos electrónicos, pero “Murphy” nos la juega fuera del barco; el mando con el que se opera el “winche” del lastre del ROV se niega a trabajar con lluvia, y nos deja “tirados” con el artilugio a casi 500 metros de profundidad.

Carlos “Mc Gyver” Pérez, se afana intentando encontrar la avería, pero tras más de dos horas comprobando todo, y no dar con el fallo, se toma la decisión de cortar el cable del lastre para subir el ROV a bordo y recuperar el cable de manera manual.

Es ahora cuando empieza la odisea de los técnicos del ROV para intentar ensartar el cable del lastre dentro de la cuchilla del brazo del ROV que apenas tiene cinco centímetros de apertura, para intentar cortarlo; todo esto con el lastre de 85 kgs de peso “bailando” a unos 500 metros de profundidad. Tras más de una hora de intentos, bandazos y algún que otro golpe entre el lastre y el ROV, la pericia de los pilotos logra al fin que se pueda cortar el cabo y se comience con la tarea de recuperar cable y ROV a superficie.

Otra hora y media de trabajo bajo una intensa lluvia (menos mal que estamos en el Banco del Sahara) hasta que todo queda “arranchado” a bordo a son de mar. Tras la “película”, se estudian las posibles soluciones y se opta por poner rumbo a la isla de Gran Canaria, para reparar el winche con garantías, ya que en esta isla encontraremos mejor infraestructura para realizar la reparación.

Nos esperan más de 200 millas para llegar a puerto (como siempre, el “aparatito” no se podía haber estropeado en cualquier otra inmersión, que estábamos pegaditos a costa, ha tenido que ocurrir en el punto más lejano de la expedición…), así que toca lectura, “pelís” en el ordenador e intentar aprender algo más de aves marinas al lado de nuestro experto de a bordo José Peñalver “Indi”, en los próximos dos días y medio.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Montañas del Sahara. Montaña submarina Echo. Jueves, 17 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Hemos llegado a las montañas del Sahara sobre las 12 de la mañana. Hasta esa hora, la mitad del personal a bordo andaba desaparecido. Mientras unos leían, veían películas, descargaban y clasificaban sus fotos o trabajaban en el montaje de pequeños videos, Ricardo no soltó los prismáticos esperando avistar aves o algún cetáceo, mientras que Indi corría de la cubierta a la cocina, entre identificación de rabijuncos (Phaeton aethereus) y preparaciones de comida.

De sus avistamientos nos cuentan, sorprendidos, que cetáceos ni uno. Sin embargo, el avistamiento del rabijunco ha merecido la pena. Además, pudieron constatar que la especie más avistada hasta ahora en los alrededrodes de las islas, la pardela cenicienta (Calonectris diomedea) es sustituída por pardelas capirotadas (Puffinus gravis) según nos acercamos a las montañas.

Una vez en la montaña Echo hacemos inmersión con ROV. Últimamente hacemos récord cada día que sumergimos el ROV. Hoy hemos llegado hasta fondos de 593 metros de profundidad. Las numerosas rocas sobre el fondo fangoso ofrecen un estupendo sustrato irregular para que numerosos organismo se fijen o se escodan. Entre la especies encontradas merecen ser destacadas varias cañabotas (Hexanchus griseus), abundantes molleras listadas (Laemonema yarrellii) escondidas en las rocas y un coral negro (Bathypathes sp.) no descrito en Canarias y que ya hemos encontrado anteriormente en la Reserva Marina de La Palma, frente a la Pta. del Mudo, también en la isla de La Palma o frente a la Pta. del Peligro, en La Gomera.

Por último hay que destacar una preciosa esponja que ya Ricardo ha bautizado como “cuerno de alce” por su similar parecido. Esta esponja crea unas construcciones similares a pequeños arrecifes que dan cobijo a numerosas pequeñas especies.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Hierro y montañas del Sahara. Miércoles 16 de septiembre de 2009.

Jose Peñalver, Indi.

Esta mañana hemos zarpado de La Restinga, en la isla de El Hierro, bastante más tarde de lo que solemos hacerlo cuando salimos de puerto. La razón es que teníamos que llenar de combustible tanto los tanques del Oceana Ranger como los bidones de 20 litros con los que abastecer los generadores del ROV y del winche oceanográfico.

Para quien no lo conozca, La Restinga es un pequeño conglomerado de casas dispuestas en cuadrícula, con una densidad de centros de buceo por habitante difícilmente superable por ningún otro sitio. Para quien lo conozca, también.

Llenar los tanques del barco con gasoil ha sido relativamente fácil; llenar los bidones con gasolina, ya es otro cantar. Junto a Carlos Suárez, y a bordo de una vieja furgoneta de un amigo suyo que amenazaba con dejarnos tirados en cualquier curva, he recorrido alrededor de quince tortuosos kilómetros para llegar a la gasolinera de El Pinar, una población en la que no hay centros de buceo, como tampoco una sola calle que no esté desalentadoramente empinada.

Tras cargar los bidones, abandonar la gasolinera, deshacer curvas como si no nos hubieran salido bien en el trayecto de ida y observar cómo Carlos pisaba el pedal del freno como si fuese el batería de Led Zeppelin, hemos llegado de nuevo a La Restinga para realizar una inmersión antes de zarpar rumbo al Banco Echo.

El Banco Echo - conocido anteriormente como Banco Endeavour - se sitúa a unas 160 millas al suroeste del archipiélago canario. Forma parte de un conjunto de montañas submarinas conocido como Montañas del Sahara, y llega, en su parte más alta, a situarse a unos 150 metros de la superficie. Un lugar básicamente inexplorado al que nos vamos acercando, milla a milla, con el entusiasmo que produce realizar un trabajo pionero.

Para empezar, y a modo de aperitivo, un grupo de unos seis u ocho delfines moteados (Stenella frontalis) se dejó ver en la proa del barco durante un buen rato. Poco después - exactamente cuando a ellos les dio la gana - dijeron “¡hala, ahí os quedáis!”, y se fueron con viento fresco del noreste.

Mañana temprano, después de preparar el desayuno, tengo intención de colgarme los prismáticos y no parar hasta encontrar algún ave interesante. Rescatar el peine y el champú puede esperar.

© OCEANA / Carlos Suárez
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El Hierro. Martes, 15 de septiembre de 2009.

Carlos Pérez

Hoy hemos amanecido frente a “La Restinga” en el extremo sur de la Isla de Hierro. Nada más llegar nos concentramos en hacer una primera batimetría para localizar los puntos en los que Ricardo querrá inmersión ROV. Tras localizarlos dejo el barco al Pairo para estudiar el abatimiento y decidir cual será la mejor estrategia del transecto que interesa a campañas.

La inmersión ROV de hoy ha sido la más interesante desde el punto de vista del gobierno del Oceana Ranger.

Las condiciones cambiantes de viento y corriente han obligado al uso de cuatro procedimientos de maniobra distintos para llevar la embarcación hacia las profundidades de estudio. Lo he pasado bien porque la cosa ha estado variada pero no tan complicada como a veces que “no hay manera”. Como en todos los cabos sur de las islas los vientos se aceleran y maniobrar se vuelve, cuando menos, complicado. Pero hoy vamos a puerto con sensación de reto cumplido. Parece mentira pero los 500 metros ya nos suenan a profundidad normal de trabajo. El Oceana Ranger es “una máquina”, el ROV va muy bien y la gente es incansable.

A la tarde y una vez amarrados en La Restinga preparamos buceo desde puerto con la panga pues el punto está “a tiro de fuera borda”.

Godos invasores, Guanches sin federar, Iberos que quieren ser de otro sitio, descendientes de Bereberes con el RH “liao”, Americanos originarios de Laponia o por ahí y el Francés de guardia, que no podía faltar, terminamos el día en el pueblitosub probando tascas y tapas en latitudes saharianas como si cualquier cosa…. pues eso, expedición Oceana Ranger “yes we can”.

© OCEANA / Carlos Suárez
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La Palma. Lunes, 14 de septiembre de 2009.

Eduardo Sorensen

En este día tuvimos la oportunidad de bucear dentro de la Reserva Marina de La Palma. Luego de gestionar los permisos correspondientes hemos obtenido la autorización para realizar una inmersión. Una vez en el lugar, lo primero fue contactar con Tamia Brito, técnico y coordinadora de la Reserva marina. Mientras los buceadores realizamos una inmersión entre Punta del Hombre y Punta Resbaladera, Tamia estuvo a bordo del Oceana Ranger, conociendo nuestro trabajo y aconsejándonos sobre las mejores zonas dentro de la reserva y las diferencias entre ellas.

Las condiciones son ideales: mar calmo y sol. En cuanto comenzamos nuestro buceo podemos apreciar una muy buena visibilidad. Comenzamos a los 10 metros de profundidad donde ya podemos ver viejas, morenas y peces trompeta. La roca volcánica del fondo forma estructuras muy irregulares como cavernas, pasadizos, lenguas rocosas, etc… que nos invitan a descender y ver qué hay más allá. La buena visibilidad del sitio nos muestra como el paisaje submarino cambia dramáticamente alrededor de los 30 metros. A esta profundidad las especies que nos acompañan son principalmente peces ballesta, gallitos azules, roncadores, jureles y a lo lejos y más profundo aún, un grupo de medregales.

Una vez más constatamos los beneficios de la creación de áreas o reservas marinas protegidas. En cuanto uno se sumerge en la reserva nota a primera vista un ecosistema sano y esto se refleja, entre otras cosas, en la actitud confiada de los peces ante los buzos.

© OCEANA
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La Palma. Domingo, 13 de septiembre de 2009.

Gorka Leclercq

Hoy hemos zarpado al alba del puerto de Santa Cruz de La Palma, hacia el Sur de la isla. El plan del día es realizar dos inmersiones con buceadores y una con ROV frente al faro de Fuencaliente.

Navegamos con viento fresco de popa; al doblar el cabo nos quedamos a resguardo de la punta de Fuencaliente. Realizamos la primera inmersión en la torre de Malpique, un pináculo que se eleva desde los cincuenta metros de profundidad hasta los veintitrés y está tapizado casi en su totalidad de coral negro (Antipathella wollastoni), solo disponemos de unos pocos minutos para documentar el lugar debido a la profundidad. A pesar de no llevar la lente adecuada, hay muy buena visibilidad y tenemos el sol a nuestra espalda, así que aprovecho para realizar varias tomas generales de la torre, antes de acercarme para grabar el coral. Los ordenadores de buceo nos empiezan a advertir de la profundidad en la que estamos y comenzamos el ascenso a cotas más someras.

Sobre un fondo de arena puedo advertir la silueta triangular característica de una mantelina (Gymnura altavela), que despega majestuosamente al notar nuestra presencia, la intento seguir en vano, aunque logro captar algún plano “decente”, casi al final de la inmersión, tenemos la posibilidad de grabar varios bocinegros (Pagrus pagrus) y una morena picopato (Enchelycore anatina).

De regreso al barco les toca el turno a los “ROVeros”, comienzan la inmersión muy cerca de donde nosotros hemos buceado, pero a una profundidad de 500 metros, pero tienen que abortar la misma debido a una fuerte corriente que hace imposible gobernar el ROV, así que los buceadores nos equipamos para una nueva inmersión en el mismo lugar.

Esta vez monto el gran angular, pero al entrar al agua me doy cuenta que las condiciones han variado por completo y la visibilidad se ha reducido considerablemente, a pesar de ello, volvemos a bajar hasta la torre a realizar algunas tomas, sin conseguir el resultado que me hubiera gustado, así que me tengo que conformar con grabar a varios peces trompeta (Aulostomus strigosus) en una cueva que encontramos cuando regresábamos a la embarcación.

Ya de vuelta al Ranger, ponemos rumbo de nuevo al puerto de Santa Cruz de la Palma, donde pasaremos la última noche en La Palma, para dirigirnos a la isla de El Hierro, la isla del meridiano cero.

© OCEANA / Carlos Suárez
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La Palma. Sábado, 12 de septiembre de 2009.

Carlos Suárez

Hoy es un día especial a bordo del Ranger. Es nuestro primer contacto con La Palma y además tenemos invitados. Nos visitan Marta Madina, directora de comunicaciones de Oceana Europa, y Carlos un periodista de la revista XL Semanal que realizará un artículo sobre la campaña. Recibimos a nuestros invitados y después de las obligadas presentaciones en un ambiente de cordialidad partimos rumbo norte a Punta Cumplida.

Las inmersiones hoy se realizarán solo con el ROV y la rutina es siempre la misma. Los operarios del vehículo remoto realizan una serie de chequeos para prevenir fallos y averías. Un hipotético fallo en cotas de más de 500 metros se podría complicar con un enganche en las escarpadas paredes submarinas. Todo el mundo se sorprende cuando aprecian las profundidades que se alcanza tan cerca de la costa. Nada que ver con otros lugares donde hemos realizado campañas en años anteriores. Las Islas Canarias tienen poca plataforma y eso se nota especialmente en La Palma.

El mar empeora un poco y el viento hace más difícil el control del barco y a su vez el del ROV. Todo lleva su ritmo rutinario y las horas de inmersión van sucediéndose. Ana de la Torriente y Ricardo Aguilar disfrutan mucho. El punto culminante del día es cuando localizamos un coral negro (Bathypathes sp.) junto a un alcionáceo (Anthomastus sp.) sobre el fondo rocoso. Disfruto mucho al verles tan excitados por esta identificación de dos especies no descritas para el archipiélago canario.

De regreso a la marina en Santa Cruz de la Palma para pasar la noche miro las caras de nuestros invitados y reflejan el cansancio de tantas horas en el mar. Una jornada de trabajo puede ser agotadora en un barco y en el Ranger aprovechamos bien el tiempo.

Hoy nos toca cenar fuera y mañana habrá doble inmersión para los buceadores. Aunque me apetece trasnochar un poco, decido irme a dormir temprano para estar fresco para la jornada siguiente. El buceo es mi pasión pero soy consciente que las condiciones cambiantes del mar pueden hacer que el más sencillo de los buceos se convierta en una situación peligrosa. Mejor descansar porque en un barco nunca se sabe cuando podrás hacerlo.

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Los Órganos, La Gomera. Viernes 11 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Aprovechando las calmas nos lanzamos a documentar los fondos del norte de la Gomera. Los días siguen siendo soleados, y el poco viento hace que en el interior del Ranger el calor sea, a veces, demasiado intenso. Es un buen día para salir fuera durante la travesía hasta las estaciones de muestreo y disfrutar del paisaje de la costa. Navegamos paralelos a unos preciosos acantilados hasta llegar a los Órganos, una estructura geológica impresionante formada por columnas basálticas con una forma similar a los tubos de un órgano; de ahí su nombre.

En la zona costera, cerca de los Órganos, se sumergieron los buceadores. La idea inicial fue hacer inmersión justo debajo de los Órganos y poder documentar esta estructura geológica bajo el agua. Sin embargo, el fuerte oleaje nos hizo desistir de esta primera idea. En los alrededores la fauna que encontraron los buceadores fue mucho menor de lo que esperaban. Volvieron al barco describiendo la zona como un auténtico blanquizal, con erizos de lima (Diadema antillarum), pocas algas y baja diversidad de organismos.

La inmersión con ROV la realizamos algo más distanciados de costa, frente a la punta Peligro. Es impresionante ver cómo poco a poco todos van cogiendo práctica y mucho control en la técnica en las inmersiones con ROV. Tanto es así, que consiguen que cada vez, tanto el pilotaje del ROV, como la coordinación del ROV con el barco, como la laboriosa tarea de controlar el umbilical y el winche, parezcan más fáciles. De esta forma, hoy nos hemos atrevido un poco más y hemos hecho nuevo récord de profundidad en las Islas Canarias. Hemos llegado hasta los 558 metros.

Durante la inmersión lo más impresionante ha sido el extenso campo de esponjas cristal (Asconema setubalense) que hemos encontrado. Ya nos sorprendió la primera vez que encontramos esta especie en el estrecho de la Bocayna, especie no descrita en aguas del archipiélago. Pero en este caso lo más destacable ha sido la extensa longitud de superficie que ocupaba, generando todo un hábitat que, sin duda, será fundamental para muchas otras especies.

© OCEANA / Carlos Suárez
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La Gomera. Jueves 10 de septiembre de 2009

Thierry Lannoy

Esta mañana, zarpamos del puerto de San Sebastián de la Gomera para trabajar en los alrededores de la isla.

Los buceadores nos acordaremos de este puerto por el encuentro que hicimos el día anterior y que hoy, volvimos a repetir. Al final de la inmersión, empezábamos a subir hacia la superficie cuando vimos una tortuga boba (Caretta caretta) a unos 10 metros de profundidad… la reacción de la tortuga fue inmediata: En cuanto nos vio, se precipitó hacia nosotros, y se acercó tanto a las cámaras de fotografía que no tuvimos otro remedio que escapar!! Creo que hubiera sido una buena imagen ver los buceadores de Oceana perseguidos por una tortuga hambrienta!! La carrera duró unos minutos y logramos documentar la actitud peculiar de este animal. Luego, nos enteramos que buceadores locales suelen llevarle de comer a esta tortuga, y que el animal asocia ahora buceadores con comida… Esto nos recuerda una vez más que modificar los hábitos de los animales silvestres es una práctica lamentable: crea trastornos en su comportamiento y nos da una impresión equivocada de su naturaleza.

Navegamos hacia el siguiente punto de buceo con el ROV, y pasamos cerca de la costa de la isla de La Gomera. Los acantilados y montañas nos ofrecieron un espectáculo impresionante, con los pueblos colgados en las montañas, a lo largo de la costa.

Después de las inmersiones del ROV, volvimos al mismo puerto en la isla de La Gomera.

Mientras que realizábamos la inmersión con el ROV se nos acercó un rorcual boreal (Balaenoptera borealis).

© OCEANA / Carlos Suárez
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La Gomera. Miércoles 9 de septiembre de 2009

Ana de la Torriente

Esta vez la inmersión con Rov se realizó en la Punta del Jurado, al N de la Gomera. Sobre el fondo fangoso fue sorprendente la gran cantidad de peces ojiverde (Chlorophthalmus agassizi) que había, todos mirando en la dirección de donde venía la corriente. En otras ocasiones hemos documentado esta misma especie en el Mediterráneo, pero siempre se trató de individuos solitarios y no en estas altas concentraciones.

Sin embargo, el gran hallazgo del día ha sido el elevado número de coral abanico (Flabellum chunii) que hemos ido encontrando sobre el fondo fangoso-arenoso. Esta especie ha sido hasta ahora encontrada exclusivamente en Gran Canaria. Las muestras que se han obtenido anteriormente son muy escasas por lo que siempre se ha considerado que no es una especie muy abundante en el archipiélago. Los registros que estamos realizando con el ROV suponen una nueva información científica que permitirá conocer más sobre la distribución de esta especie en el archipiélago canario.

En cuanto a tiburones también ha sido un buen día. Durante la inmersión con ROV se nos cruzó ante la cámara un cazón dientuso o de altura (Galeorhinus galeus) y justo antes de la inmersión con submarinistas, frente a la Pta. San Cristobal, vimos en superficie un tiburón martillo (Sphyrna sp.).

Antes de volver a puerto los buceadores realizaron una inmersión en Playa de la Cueva, cerca de la Pta. San Cristobal. En esta inmersión la protagonista fue una tortuga boba (Caretta caretta) que se acerca todas las tardes a este mismo lugar, desde hace unos 6 ó 7 años. Según cuentan por la zona posiblemente vivía en un centro de recuperación de animales marinos, razón por la que todas las tardes vuelve a esta zona costera.

© OCEANA / Carlos Suárez
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La Gomera. Martes, 8 de septiembre de 2009

Gorka Leclercq

El Cielo azul, un sol esplendido, nieve polvo recién caída y toda la ladera sin pisar enterita para mí. Cojo impulso sobre los bastones y me tiro ladera abajo, me hundo en la nieve hasta las rodillas y cuando voy a dar el primer giro, un pensamiento pasa por mi cabeza: ¿Coño, que hora será, que estoy tan a gusto?

Me incorporo súbitamente, tan rápido que me doy un cabezazo con la esquina de un mueble que está en la parte alta de mi camarote, ¿Qué hora es?

Entraba de guardia a las seis de la mañana, cojo el reloj a tientas, las tres y cuarto…la madre que me parió…

Cuanto envidio a Carlos Pérez que es capaz de dormir sus seis horas de sueño en los tramos que hagan falta: de dos horas, de una, de media, de quince minutos… y siempre parece más fresco que una lechuga, yo en cambio si me despierto, ya no cojo el sueño ni a tiros, así que me pongo a editar unos videos que tengo pendientes, bajo una luna casi llena y al cobijo de los acantilados de Los Gigantes al sur de Tenerife, el caso es que en esa atmósfera tan especial, me concentro enseguida y me dan las seis de la mañana en un visto y no visto, será cuestión de montar un estudio de grabación por estos lares…

Subo a cubierta y sustituyo a Carlos Suárez, el fotógrafo del Ranger durante el próximo mes, que estaba haciendo la guardia anterior a la mía. Estamos fondeados cercanos al puerto de Los Gigantes, donde no había sitio para atracar, así que nos hemos quedado a resguardo de estos espectaculares acantilados, que llegan hasta la punta de Teno en el Sur de la isla chicharrera. Cuando no estamos en puerto, realizamos guardias nocturnas para prevenir cualquier cambio de viento u otras contingencias que pongan en peligro la seguridad del Ranger.

A las siete y media empieza la actividad a bordo y tras desayunar ponemos rumbo a la isla de La Gomera, ya que hay previsión de calmas para los próximos días y queremos aprovechar el buen tiempo para realizar inmersiones en las caras más expuestas de las islas.

Ponemos rumbo a la punta de la nariz (no es coña, el cabo tiene ese nombre), al SW de la isla de la Gomera, unas 25 millas que cubrimos en cuatro horas de una navegación placentera, sin apenas olas. A lo lejos divisamos un rorcual, posiblemente tropical (Balaenoptera cf. edeni), que se sumerge y nos deja con las ganas de poder filmarlo. El canal que separa las islas de Tenerife y La Gomera es uno de los lugares más importantes de las islas para el avistamiento de cetáceos, una de mis pasiones, pero esta vez tenemos otro objetivo, así que otra vez será.

Llegamos a la punta de la nariz y una vez allí, nos toca a los buceadores la primera inmersión. La realizamos en la propia punta, en un fondo de rocas que cae desde superficie hasta los 35 metros con una primera plataforma en los 20 metros. Me dejo caer hasta el fondo, y puedo observar el casco del Ranger en la superficie, ¡vaya visibilidad! A esta profundidad (35 metros) y a pesar de que hay una pequeña termoclina, la temperatura del agua debe rondar los 24º C.

Me separo un tanto de las rocas y navego por el fondo de arena entre un “campo” de anguilas jardineras (Heteroconger longissimus) por si hubiera algo de fauna en este fondo arenoso. No veo nada que me atraiga, inicio el ascenso y oigo que me llaman a mi espalda, es mi buceador de seguridad Eduardo Sorensen, que me avisa de que en el azul hay un banco de unos cincuenta atunes, probablemente sierras (Sarda sarda), puedo “tirarles un plano”, aunque ya cuando se encuentran lejanos.

Seguimos ascendiendo por un típico fondo rocoso canario, que en las islas se denomina “blanquizal”, estos fondos se han formado debido a la proliferación del erizo de lima o erizo diadema (Diadema antillarum). Se trata de un herbívoro muy voraz, que literalmente “arrasa” con la cubierta algal de este tipo de fondos, dejándolos completamente “pelados”. La sobrepesca de sus principales predadores como samas (Pagrus auriga), sargos (Diplodus sp), pejeperros (Bodianus scrofa) y tamboriles (Chilomycterus atringa) ha hecho que esta especie se convierta en una plaga en la práctica totalidad del archipiélago.

Acabamos la inmersión cerca de la superficie y Carlos Suárez me avisa para que mire debajo de una grieta con una sonrisa “picarona”…Pongo la lente de macro de mi cámara esperando encontrar alguna pequeña gamba o nudibranquio y ¡sorpresa! Me topo de bruces con un tamboril (Chilomycterus atringa) de casi medio metro de tamaño encajado en la grieta y mirando inquieto a esta nueva especie de “peces” con luces que rara vez se habrán visto por la zona.

Terminada la inmersión, subimos a bordo para poner rumbo hacia una nueva inmersión del ROV, que se hará cerca de este punto pero a una profundidad mucho mayor.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Tenerife. Lunes 7 de septiembre de 2009

Nuño Ramos

"Ricardo... ¿A dónde vamos hoy?"

Pregunta habitual que le hago al gurú científico que llevamos a bordo a eso de las 8 todas las mañanas. Los motores ronronean mientras cogen temperatura a la vez que el café humea en nuestras tazas para que cojamos ese calorcito que nos ponga en marcha. Indi, el cocinero, agazapado bajo los mandos del motor, aún está en su limbo onírico a la espera del último sorbito para entrar en este mundo…

"Vamos a ver cómo está en Punta Teno, a ver si la cosa pinta bien. Porque pinta bien... ¿No?" responde Ricardo. Yo pongo pose de avezado marino y mirando al horizonte con los ojos entornados susurro: "Pues no te digo lo que pienso porque te mentiría". Ya me salió la vena gallega. Al final decidiremos que habrá que asomar el morro a ver qué ocurre allá por las afueras del cabo.

Dicho y hecho. Una hora después asomamos el morro: PLAF! Toma castaña. Ahí están, sí. Los sempiternos alisios. Esos de los que, como Pedro y el Lobo, llevan anunciando desde hace quince días que en dos días ya calman. Soplan de lo lindo por lo que optamos por esconder la nariz y largarnos a sumergir el ROV en otro sitio.

Localizamos un punto interesante en un lugar tranquilo y botamos el ROV. Hay una corriente importante y al cabo del rato el viento y las olas llegan, alegres y curiosos, a ver qué nos traemos entre manos. Total, entre una que va para allá, los otros para otro lado y nosotros empeñados en llevar nuestro propio rumbo con un bicho colgando de 500 m de cable umbilical no puedo evitar el recordar las clases en la escuela sobre espacios vectoriales n-dimensionales. Ahora entiendo para qué me sirven esos conocimientos: ¡Tan sólo tengo que hacer ‘n=3’!

Al final el esfuerzo valió la pena: densos jardines de gorgonias, extensos campos de esponjas, y abundantes corales duros esperan nuestra vuelta para, en condiciones mejores, estudiarlo todo detenidamente.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Tenerife. Domingo, 6 de septiembre de 2009.

Carlos Pérez

Hoy hemos zarpado de la Marina Puerto Amarillo. Ha sido un buen madrugón para llegar temprano a los lugares de inspección ROV y Buceo cerca de la zona de “Los Gigantes”. El tiempo parece que va calmando y los vientos son muy tolerables en esta cara Este-Sur-Oeste de Tenerife. Hoy las máquinas estaban por “tocar las narices” y hemos tenido que cambiar un manómetro del compresor de buceo principal pasando el buceo de la mañana a la tarde. También hemos tenido que izar de nuevo el ROV a bordo tras haberlo puesto en el agua. A bordo todos los test correctos, en el agua el “tilt” no funciona correctamente, ROV arriba y a retocar todo. Al final ROV de nuevo al agua e inmersión en unos 450 metros. La corriente un poco difícil y nos hace enganchar el lastre un par de veces en rocas. El ROV se aproxima y examina el enganchón. Dirige la operación y liberamos el lastre en las dos ocasiones. A la tarde buceo. Al terminar el buceo nos situamos bajo los acantilados donde encontramos una granja de doradas y delfines merodeando a los peces enjaulados. Tras documentarlo todo nos dirigimos a fondear bajo las rocas de cientos de metros de altura y hacemos noche con guardias de fondeo y mar bastante calmado.

© OCEANA / Carlos Suárez
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Puerto de San Miguel, Tenerife. Sábado, 5 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Día libre. Hoy toca olvidarse de la navegación, de los alisios, del robot y de los buceos y aprovechar para conocer la isla o descansar.

Los únicos que trabajaron fueron los técnicos del ROV, dado que llegó la tituladora y tuvieron que dedicarse a su instalación.

Aprovechando el abandono del barco tuvimos la visita de Olaya Garcia Pérez, vulcanóloga que trabaja en el Centro Geofísico de Canarias del IGN. Con ella estuvimos compartiendo la información que estamos obteniendo y viendo algunas imágenes, en especial, de estructura geológicas submarinas encontradas a lo largo de las diferentes campañas realizadas con el ROV.

Gran Canaria. Viernes, 4 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Anoche zarpamos de Gran Canaria rumbo a Tenerife. El viento entre las islas se encañona, acelerándose para darnos una bonita noche de bamboleos. Del NE, de fuerza 6 y acompañado de un mar de través, me imagino que a Indi no fue esta vez la banda sonora la que le golpeó durante toda la travesía.

La tripulación se alternó para hacer guardias y llegar al sur de Tenerife, donde hicimos una inmersión con ROV, concretamente frente a Punta Rasca. El buceo fue en Las Galletas.

Frente a Los Cristianos, a unas 2 mn de costa, nos acercamos a documentar los calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus). Esta especie se puede avistar en diferentes islas pero justo en aguas costeras al SW de Tenerife hay una población estable donde se han identificado hasta 340 individuos residentes, además de otros transeúntes.

Al terminar pusimos rumbo a la marina San Miguel, donde permaneceremos durante el día de mañana, que será día de descanso.

© OCEANA / Carlos Suárez
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© OCEANA / Eduardo Sorensen
© OCEANA / Eduardo Sorensen
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Gran Canaria. Jueves, 3 de septiembre de 2009.

Ana de la Torriente

Seguimos en el sur de las islas. Hoy hemos vuelto a trabajar frente a Mogan, protegidos de los Alisios.

Hoy Pitu ha tenido un intenso día de trabajo pilotando el rov; hemos realizado 3 inmersiones al sur de Gran Canaria. ¡Por primera vez hemos bajado hasta los 540 metros de profundidad!

Para comenzar con las sorpresas, mientras el rov descendía, a una profundidad de unos 410 metros se nos ha cruzado un tiburón zorro (Alopias superciliosus) frente a la cámara. Y en cuanto hemos alcanzado fondo a 540 metros…. la gran sorpresa ha sido el cambio de comunidades encontradas. Sobre fondo rocoso han aparecido innumerables esponjas de varios colores, destacando el elevado número de esponjas con forma de chupa-chups. En otras ocasiones, Oceana ha documentado esponjas similares en Alborán y en zonas profundas de Galicia, posiblemente del género Stylocordila. Pero en este caso, chupa- chups blancos se mezclan con ejemplares de color azul, que no hemos podido identificar de momento. Es sorprendente esos colores a esas profundidades.

Y para finalizar con las sorpresas, ahí estaba, solitaria sobre fango, una anémona atrapamoscas (Actinoscyphia aurelia), que debe su nombre a su parecido aspecto con las plantas carnívoras de tierra. Pareciera que Ricardo tiene algún tipo de acuerdo con las comunidades del archipiélago. La mayoría de los días, a primera hora de la mañana surge desde su camarote con una frase del estilo “y hoy…. sería perfecto si encontráramos una… “ y ¡zas! ¡Suelta un nombre en latín!. Así comenzó el día, deseando encontrar una anémona atrapamoscas.

Cristina Fernández, de Oceanográfica, vino embarcada. Lleva varios años trabajando en temas de conservación, ciencia y divulgación marina en las islas. Es buceadora, así que las zonas costeras le son conocidas. Pero, mirando la pantalla, se le abrían los ojos al poder observar los fondos a 500 metros de profundidad en directo. Ya no tiene que seguir imaginándolos.

© OCEANA /Carlos Suárez
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Arguineguin, Sur de Gran Canaria. Miércoles, 2 de septiembre de 2009

José Peñalver - "Indi"

Siete horas, veinticinco minutos. Lo sé porque la alarma diaria de mi teléfono móvil ha empezado a escupir la melodía de la banda sonora de la película El Golpe, tal vez tratando de que me despierte así, de golpe. Pero ni por esas. A veces es el barco el que te zarandea para que te levantes. Lo malo es que suele hacerlo desde el momento en que te acostaste la noche anterior. Acciono torpemente la tecla de “posponer 5 minutos” tratando de que mi cerebro vuelva lo antes posible a la posición off, arañando así un trozo más a la noche.

Siete horas, treinta minutos. Lo mismo de antes. Varias veces. Hasta que ya no puedo apurar más y me arrastro penosamente hasta la cocina para cargar las cafeteras, calentar la leche, sacar zumos, miel, bollería… Bueno, supongo que es eso lo que hago hasta que me tomo un café bien cargado, me fumo un cigarrillo y, ahora sí, me despierto. Buenos días.

Hoy prepararé algo sencillo: hamburguesas (Bos taurus domesticus) con patatas (Solanum tuberosum). Estas especies suelen hallarse a profundidades de entre 20 y 30 centímetros en el interior de la nevera. Como podéis imaginar, es una zona protegida.

Después del desayuno comienza la frenética actividad de cada día. Es un trabajo realmente interesante y absolutamente coherente. Aunque a veces, visto desde fuera, no es muy diferente de cualquier escena de los hermanos Marx: Siscu grita “lastre cinco arriba” mientras Charlie responde “lastre cinco arriba”. Los marineros y los buzos manejan una especie de manguera amarilla como un pequeño escuadrón de bomberos perezosos, a la vez que Pitu y Nuño hablan de rumbos, derivas, corrientes y de que “me tiras mucho, cambio”. Una cacofonía presumiblemente orquestada toda vez que a Riki y a Ana se les agrandan los ojos mientras hablan en latín. Gorka y Carlos Minguell lo documentan todo con el único fin de que no penséis que me lo invento.

Doce horas, treinta minutos. Debería empezar a hacer la comida.

Mientras selecciono los ingredientes, los lavo, los troceo (sí, ya sé, hoy son hamburguesas y eso no da mucho trabajo), coloco los cacharros limpios en los armarios, friego o preparo un tentempié de media mañana, me gusta pensar en los pequeños placeres que el final de la jornada puede depararme, como una buena ducha al llegar a puerto: esa gran sala oscura donde poder ver el último estreno mientras comes palomitas… ¿o eso era el cine? En fin…

Trece horas. Debería empezar a hacer la comida.

Pero hoy me ha dado por escribir, ya ven. Como suele ser habitual cuando me embarco, he traído mis prismáticos y cuatro guías de campo sobre aves. Los avistamientos de aves están siendo realmente pobres: pardelas, gaviotas y poco más, con lo que mis pertrechos de ornitólogo están sufriendo el mismo uso que el champú o el peine. Igual hay más suerte mañana.

Debo hacer la comida.

© OCEANA / Eduardo Sorensen
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Mogán, Gran Canaria. Martes, 1 de septiembre de 2009

Gorka Leclercq

Hoy es día 1 de Septiembre, la vuelta al “tajo” para muchos de vosotros, así que dejad el trabajo atrasado un momento y os propongo desconectar un ratito leyendo el diario de a bordo.

Ayer por la noche partimos de la Punta de Jandía, al Sur de Fuerteventura, hacia Mogán, al Sur de Gran Canaria, casi setenta millas de navegación que pensábamos cubrir en unas once horas, pero al entrar en el canal entre las dos islas nuestro amigo “Ali” (el Alisio), tenía ganas de parranda y nos tuvo bailando toda la noche Isas, Folías y Malagueñas.

Me puse a ver una “peli” en el portátil en el camarote (soy el único privilegiado que tengo camarote para mí solo en el Ranger, para poder estibar todos los cachivaches que conllevan las grabaciones de video a bordo, otro día hablaremos de eso y de mis penurias por los aeropuertos para facturar los casi 100 kgs que llevo de material…).

Una vez acoplado el portátil encima de la litera de modo que no se cayera, y yo en una posición similar en el lado opuesto, me puse a ver “El fuego de la venganza” con Denzel Washington como protagonista, con el sello típico de Tony Scott, de montaje trepidante.

El caso es que al acabar la película, tras dos horas y media en una postura mitad “pilates” y mitad “Kama sutra” en la litera, en lugar de tener sueño, estaba de lo más despejado, así que me subí a cubierta, a hacerle compañía a “Jus”, uno de los puntales del Ranger, que junto con Mario, el otro marinero, se pegaron ayer tres horitas de guardia cada uno durante la navegación nocturna, después de más de ocho horas de inmersión de ROV, durante la cual, los dos permanecen en cubierta controlando el umbilical para que no haya ningún “estropicio” durante la inmersión.

Como os decía, estuve con Justino un par de horas de la guardia entre colacaos, galletas y los bailes canarios con “Ali” que seguía con ganas de juerga.

La parte buena es que solo con el Génova arriba hacíamos más de nueve nudos, así que finalmente cubrimos la distancia en unas ocho horas.

A la mañana caritas de sueño para desayunar y cada uno en su puesto para una nueva inmersión del ROV a cuatro millas al Sur de Mogán.

Comienza la inmersión y al poco de tocar fondo, Pitu y Siscu, los navegantes del ROV hacen diana y nos muestran debajo de un pequeño veril a 270 metros de profundidad a los primeros peces reloj de Darwin (Gephyroberyx darwini) y del Mediterráneo (Hoplostethus mediterraneus). Tras la inmersión y navegar un rato por los imponentes acantilados de Güi güi, atracamos en el puerto de Mogán, donde toca reabastecimiento general y una buena ducha antes de la cena.

Recibimos la visita a bordo de Arturo Boyra y Cristina Fernández, dos buenos amigos que como nosotros son unos apasionados del mar y fruto de ello, dirigen desde hace siete años Oceanográfica, empresa dedicada a la divulgación del medio marino Canario y autores de numerosas publicaciones, entre ellas varias guías que aprovechamos a bordo para nuestras consultas. Mañana Arturo embarcará con nosotros para ver in situ una inmersión del ROV. A ver si con suerte encontramos algún “bixo raro” para que lo incluyan en su próximo libro.

© OCEANA / Carlos Minguell
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© OCEANA
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Punta de Jandía, Fuerteventura. Lunes, 31 de agosto de 2009.

Gorka Leclercq

Hoy, Ana de la Torriente, la bióloga del Ranger, me ha pedido que escriba el diario de a bordo, ya que la tenemos esclavizada entre informes de campaña, minutados de las inmersiones del ROV, identificación de especies y más temas de documentación que la tienen pegada al ordenador mañana, tarde y noche.

Esta mañana me he levantado tempranito con el mejor despertador que existe en el mercado (las gaviotas del puerto) y a las siete de la mañana estaba grabando el Ranger atracado en el puerto de Morro Jable al amanecer. La verdad que me encantan esas primeras horas del día en los puertos, casi sin gente y solamente con unos pocos pescadores reparando las artes o saliendo a faenar, apenas se oyen ruidos y la suave brisa que corre a esas horas de la mañana me hace concentrarme en mi cámara y es cuando mejores planos suelo conseguir.

De regreso al Ranger para tomar el pertinente café que nos espabila para el comienzo de la jornada, me encuentro a la tripulación desperezándose y a algún valiente como Carlos Minguell afeitándose en cubierta a base de brocha y agua en el balde, como si tras un mes de campaña, ya fuera un viejo lobo de mar.

Zarpamos hacia la punta de Jandía para realizar la primera inmersión del ROV a menos de una milla de la costa. La tripulación ya se va acostumbrando a estas caídas a pico del fondo en las islas; en anteriores campañas los sondeos submarinos del ROV se han realizado en el Mediterráneo y en el Cantábrico y para coger fondo había que navegar bastantes millas hasta llegar al límite de la plataforma, aquí en Canarias casi echamos el ROV a la salida del puerto…

Tres horas de inmersión, más de 300 metros de profundidad máxima y unos fondos caracterizados por corales (Stichopathes sp, Dendrophyllia ramea y Dendrophyllia conigera) y gran variedad de peces: tres colas (Anthias anthias), papagayos (Callanthias ruber), bogas (Boops boops) y espáridos como la sama roquera (Pagrus auriga) o la sama de pluma (Dentex gibosus) que se mostraban en las dos cámaras del ROV sobre fondos arenosos con concentraciones rocosas, que es donde se encontraba la mayor parte de la fauna marina.

De vuelta a superficie la tripulación recupera el ROV con maestría a pesar del viento de fuerza 5 que sopla del NE, los primeros días se notaba cierta tensión en cubierta a la hora de arriar y cobrar el ROV, pero en pocos días la tripulación le ha cogido el truquillo a trabajar cuando hay “fumeque”, que es como se le denomina al viento fresco aquí en las islas.

Tras la inmersión, la persona más importante a bordo del barco, el cocinero, en nuestro caso “Indi”, ya bautizado como el Ferrán Adriá de la Macaronesia, se lo “curra” de nuevo y a pesar del “meneillo” nos ha preparado un revuelto de champiñones y unos espárragos que “vuelan” de la cazuela. Tras las bofetadas pertinentes por rapiñar los últimos restos de los “champis”, un cafecito y ponemos rumbo al segundo punto de ROV del día.

Lo intentamos al SW del faro, pero el viento ha subido, y unido a las condiciones de la mar, Ricardo Aguilar toma la decisión de cambiar de punto y elegir uno más cercano a Morro Jable, donde estaremos a resguardo del Alisio, que domina estos días las islas orientales.

Tras más de tres horas de inmersión y habiendo observado diversas especies como el pulpo blanco (Eledore cirrosa), medregales (Seriola sp), un angelote (Squatina squatina) y diferentes corales y esponjas que habrá que identificar con paciencia más adelante, ponemos rumbo al Sur de Gran Canaria, al puerto de Mogán. Si todo va bien, pasaremos la noche navegando y estaremos allí mañana por la mañana.

Durante la travesía aprovechamos para poner al día todos los minutados y diferentes trabajos de documentación que cuando estamos “de faena” no tenemos tiempo para realizarlos.

¡¡¡¡¡¡¡¡Indiiiiiiiiii!!!!!! ¿¿¿¿Qué hay para cenaaaaaaaarrrrrrrr??????

© OCEANA / Carlos Minguell
© OCEANA / Carlos Minguell
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Gran Tarajal, Fuerteventura. Domingo 30 de agosto de 2009

Carlos Minguell

Esta mañana el ROV nos ha mostrado unos abruptos barrancos sumergidos por debajo de los 300m frente a la Punta del Morrete, en el sureste de Fuerteventura. A pesar del persistente viento Alisio y el oleaje que este conlleva, la inmersión se desarrolla con precisión y recorremos una amplia zona en la que volvemos a ver la fauna sésil típica de estos fondos, a la que esta vez añadimos una mayor abundancia de peces: carángidos, samas e incluso un rape. Por la tarde el Ranger llega al enclave turístico de Morro Jable y aquí los buceadores visitan una inmersión conocida como “El Veril”, una pendiente cercana a la playa que cae desde los 15m hasta casi 40m.

En este lugar hay una inusual abundancia de meros, abades, morenas y otras especies comerciales, que además muestran un comportamiento confiado hacia los submarinistas. Este es un efecto que hemos visto otras veces en zonas donde se practica masivamente el buceo deportivo: por un lado son lugares en los que los peces abundan gracias a una menor presión pesquera, pero que al mismo tiempo adoptan una actitud poco natural hacia los buceadores, ya que estos en muchos casos los suelen alimentar.

© OCEANA / Carlos Minguell
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© OCEANA / Carlos Minguell
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Isla de Lobos, Fuerteventura. Sábado 29 de agosto 2009

Ana de la Torriente

Hoy, a las 9 de la mañana, ya estábamos en el lugar de muestreo. Ya que la inmersión de ayer tenía buena pinta, volvimos a la misma zona, al SE de isla de Lobos.

En general, teniendo en cuenta ya las diferentes inmersiones que hemos realizado en las costas orientales, hemos visto un patrón que más o menos se repite:

En la zona más profunda, entre los 350 y 200 metros de profundidad encontramos, sobre fondo de fango, corales negros (Antipathes dichotoma, Leiopathes glaberrima, Parantipathes larix, Stichopathes sp.), esponjas cristal y algunos peces obispos (Pontinus kuhlii) y fulas coloradas o de hondura (Beryx decadactylus).

A partir de entonces y hasta los 90- 100 metros de profundidad, sobre el fondo de fango aparecen algunas rocas y lajas a modo de oasis, donde se concentra una gran riqueza de especies. Las rocas están colonizadas por numerosos coralitos de pequeño tamaño (Coenosmilia fecunda), gorgonias (Elisella parapleuxauroides) y corales negros (Stichopathes sp.). Sobre las rocas se mezclan fulas amarillas (Anthias anthias), papagayos (Callanthias ruber) y cabrillas negras (Serranus atricauda).

A partir de los 80 metros aparecen extensos campos de anguilas jardineras

(Heteroconger longissimus). En esta zona los peces papagayos desaparecen, mientras que permanecen las fulas amarillas y las cabrillas negras, que se mezclan con bogas (Boops boops), pejeperros (Bodianus scrofa), y chuchos (Dasyatis pastinaca). A esta profundidad, los corales negros que cubren pequeñas rocas dispersas dan paso a otra especie distinta, Antipathella wollastoni.

© OCEANA / Carlos Minguell
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Estrecho de la Bocayna. Viernes 28 de agosto 2009

Ana de la Torriente

Hoy hemos tenido menos suerte con las inmersiones de ROV. A primera hora intentamos hacer un muestreo en la zona SW del estrecho de la Bocayna, en una zona donde el talud desciende rápidamente desde los 100 m hasta los 600 metros en tan sólo media milla. Al llegar al lugar, un viento del NE soplaba con fuerza 4, así que decidimos mejor cambiar de zona. Ya tenemos experiencia en que estas condiciones dificultan en gran medida la coordinación entre el ROV y el barco.

El segundo intento fue en una zona más resguardada, al SE de isla lobos (NE de Fuerteventura). Esta isla debe su nombre a que antiguamente es donde existía la mayor colonia de focas monje (Monachus monachus) de las islas Canarias, a las que los lugareños conocían como lobos. Fue uno de los lugares dentro de su distribución de donde antes desaparecieron, debido fundamentalmente a su caza para la obtención de cuero, grasa y carne.

Nada más descender el ROV hasta los 400 metros, encontramos una especie de coral negro que no habíamos encontrado hasta el momento, Paranthipates larix. Pero, lamentablemente, pocos minutos después de comenzar la inmersión el ROV se quedó bloqueado y tuvimos que abortar la inmersión.

Dado que no estábamos teniendo mucha suerte con el robot, fondeamos al sur de la isla y los buceadores realizaron una inmersión en una zona conocida localmente como el bajón del río. Este fondo se caracteriza por una formaciones geológicas en forma de seta donde se encuentran gran cantidad de especies diferentes de peces, como fulas blancas (Chromis limbata) y negras (Abudefduf luridus), alfonsitos o cardenales (Apogon imberbis), espetones o picudas (Sphyraena viridensis), jureles (Pseudocaranx dentex), medregales (Seriola rivoliana), herreras (Lithognathus mormyrus), mojarras o seifías (Diplodus vulgaris) y sargos breados (D. cervinus), obladas (Oblada melanura), salemas (Sarpa salpa), meros (Epinephelus marginatus), cabrillas pintadas (Serranus scriba), pejeverdes (Thalassoma pavo), gallitos verdes (Stephanolepis hispidus) y catalufas (Heteropriacanthus cruentatus).

© OCEANA / Carlos Minguell
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Estrecho de la Bocayna. Jueves 27 de agosto 2009

Ana de la Torriente

Anoche cambiamos de puerto y estuvimos atracados en Marina Rubicón, al sur de Lanzarote. Desde este puerto hemos zarpado esta mañana para continuar con los trabajos de documentación e identificación de los fondos marinos en el estrecho de la Bocayna.

De momento las condiciones meteorológicas nos acompañan y podemos seguir haciendo las inmersiones, tanto con ROV como con buceadores, al sur de Lanzarote. El sur del archipiélago está más protegido de la fuerza de los vientos Alisios que soplan durante el verano, así que de momento, son estos lugares los que estamos muestreando. Sin embargo, seguimos esperando que lleguen las calmas para poder acercarnos a zonas más expuestas en el norte de las islas.

La inmersión con ROV se realizó en el lado este del estrecho, al SE de la Pta Papagayo (en Lanzarote) y las inmersiones con buceadores en la Isla de Lobos, al NE de Fuerteventura y frente a la playa Mujeres, al SE de Lanzarote.

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Estrecho de la Bocayna. Miércoles 26 de agosto 2009

Ana de la Torriente

Hoy hemos cambiado de zona y hemos viajado al sur, al estrecho de la Bocayna, para realizar dos inmersiones con rov, una a cada lado del estrecho.

Además de haber documentado corales negros, manos de muerto, corales amarillos, brecas y tamboriles, en este caso, lo más impresionante ha sido un campo de esponjas cristal (Asconema setubalense) a 376 metros de profundidad.

Los principales hallazgos de estas esponjas, que pueden medir más de 1 metro de altura, se realizaron en la costa de Portugal, de ahí su nombre (de Setúbal, ciudad portuguesa). Recientemente esta especie ha sido citada en el Cachucho, montaña submarina frente a la costa asturiana. Existen además algunos textos antiguos, de 1933, que la citan en las costas africanas (Marruecos) y en el banco de Concepción, pero posteriormente no ha habido nuevas referencias de estos registros.

Esta constituye, por lo tanto, la primera vez que se encuentra esta esponja en aguas del archipiélago canario. Oceana, además, ha documentado esta especie anteriormente en el Seco de los Olivos.

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Pta. La Tiñosa, SE Lanzarote. Martes 25 de agosto 2009

Ana de la Torriente

Anoche hicimos puerto en Puerto Calero, para así hoy poder continuar con el trabajo en los alrededores del LIC Cagafrecho o Punta La Tiñosa.

A primera hora de la mañana realizamos una inmersión con ROV que duró unas 3 horas. Hicimos una transecto perpendicular a la costa, desde los 356 m hasta los 55,4 m de profundidad, recorriendo una distancia de tan sólo unas 0.4 millas náuticas aproximadamente. La plataforma del archipiélago es tan estrecha en algunas zonas que los fondos caen rápidamente a grandes profundidades. Eso nos permite ver, en una misma inmersión, las diferentes profundidades que ocupan las distintas especies.

Por la tarde salió un viento NE, de fuerza 6, que nos obligó a olvidar la idea de realizar una segunda inmersión con ROV, así que fuimos a puerto y aprovechamos para hacer las compras necesarias.

Por su parte los buceadores hicieron una inmersión en el Veril de playa grande y gracias a la colaboración desinteresada de Jose, del centro de buceo Squalo, por la noche bucearon en el Muellito de playa chica.

Una vez en puerto invitamos a Vidal Martín Martel, Director del Museo de Cetáceos del Canarias y presidente de la Sociedad para el estudio de los cetáceos en el archipiélago canario (SECAC) - ONG científica cuyo objetivo es la conservación y divulgación de los cetáceos y el medio marino de las Islas Canarias- a bordo del Ranger, así que estuvimos con él y con su equipo conversando sobre la importancia de la protección de los fondos marinos en el archipiélago canario.

© OCEANA / Carlos Minguell
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Cagafrecho, Pta. La Tiñosa. SE Lanzarote. Lunes 24 de agosto 2009

Ana de la Torriente

A primera hora de la mañana llegamos a Lanzarote. Para poder trabajar con el ROV buscamos una zona protegida del viento, al SE de la isla. Nos enfocamos en muestrear los alrededores de la punta la Tiñosa, donde hay una propuesta de LIC (Lugar de Importancia Comunitaria- zona propuesta para ser protegida e incluida, dentro del marco europeo, en la red Natura 2000).

Esta zona, localizada entre punta Gaviota y puerto del Carmen, es conocida por la existencia de cuevas sumergidas en la zona costera. Las inmersiones con ROV las realizamos a 60- 80 m y 220-370 m de profundidad, con la idea de conocer y documentar los fondos más alejados de costa como continuación de la propuesta de LIC, conocida como LIG Cagafrecho.

Encontramos en esta zona corales negros (Antipathes furcata, Antipathella wollastoni, Stichophates sp.), látigos (Viminella flagellum) y manos de muerto (Alcyonium glomeratum), además de otros cnidarios y esponjas que aún no hemos podido identificar.

La inmersión con buceadores se realizó en la misma zona, en concreto en un lugar conocido como “El agujero azul” donde los buceadores atraviesan un pequeño túnel rocoso a unos 20-27 metros de profundidad. También en este lugar grabaron y fotografiaron una zona de anguilas jardineras (Heteroconger longissimus).

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© OCEANA/ Carlos Minguell
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Travesía hasta las Islas Canarias. 20-23 de agosto de 2009

Ana de la Torriente

La travesía a bordo del Ranger ha sido estupenda. Realizamos todo el trayecto utilizando las velas y aprovechando los vientos NW y NE de fuerza 5 o 6. Pasamos por las montañas submarinas de Dacia y Concepción con la idea de realizar algunas inmersiones con ROV, sin embargo, a pesar de que la mar y las condiciones meteorológicas han sido buenas para la navegación, el viento y unas olas de hasta 3 metros no nos permitieron trabajar con el ROV.

Así que…. seguimos ruta. No nos ha quedado más remedio que dejar esto bancos para otro momento a lo largo de la campaña.

Eso sí, aunque no pudimos documentar la fauna de estos fondos, alrededor de las montañas vimos un grupo de cachalotes (Physeter macrocephalus), otro de delfines listado (Stenella coeruleoalba) y otro de delfines moteados (Stenella frontalis), aparte de una tortuga, muchas pardelas cenicienta (Calonectris diomedea), algún paiño europeo (Hydrobates palegicus) y un tiburón. Este último no lo pudimos identificar, pero parecía del género Carcharhinus.

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Chipiona (Cádiz). Cuarto día de investigación de los fondos de Chipiona. Miércoles 19 de agosto de 2009

Ana de la Torriente

Hoy es mi primer día a bordo del Ranger. Desde primera hora ya he podido ver cómo todo ya está organizado y coordinado y cada uno centrado en su tarea.

Ha sido un día muy caluroso, pero el poco viento y la mar rizada nos han dejado trabajar sin problemas.

Hemos comenzado a primera hora de la mañana con una inmersión de ROV algo más al norte que los días anteriores, frente a la desembocadura del Guadalquivir. Al estar próximos a la desembocadura la visibilidad era mínima, pero hemos podido documentar un fondo de fango a unos 20 metros de profundidad. También en esta zona hemos recogido un par de muestras de sedimento con la draga, encontrándonos con algunos cangrejos, poliquetos y muchos caracoles o “torrecillas” (Turritella comunis) enterradas en el fango.

Para terminar el día, los buceadores han hecho una inmersión al sur del bajo Salmedina, dentro del área que desde Oceana proponemos para que sea incluida en la zona marina protegida del Parque de Doñana. En esta zona ya cercana a Chipiona, a tan sólo 1.5 millas de costa, nos ha sorprendido el enorme bosque de gorgonias blancas (Eunicella verrucosa) que hemos encontrado.

Además, aunque en menor medida, los buceadores han grabado gorgonias rosas (Leptogorgia sarmentosa), pequeños corales (Polycyahtus muellerae) y corales árbol (Dendrophyllia ramea).

Los peces más numerosos en la zona han sido raspallones (Diplodus annularis).

© OCEANA/ Eduardo Sorensen
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Chipiona (Cádiz), Tercer día de investigación de los fondos de Chipiona, Martes, 18 Agosto 2009

Ricardo Aguilar

Otro día que la mar nos respeta y se presenta con calma chicha. Hoy nos dirigimos a una zona un poco más al norte de la que analizamos ayer. Muestreamos fondos de entre 25 y 35 metros de profundidad a diferentes distancias de costa, de 5 a 8 millas. Primero hacemos algunos transectos con el ROV y luego tomamos muestras con una draga van Veen.

Todos los lugares que hemos analizado son de un fango compacto en el que hay diferentes tipos de gusanos, cangrejos angulares (Goneplax rhomboides) y restos de moluscos: berberechos (Acanthocardia sp.), almejitas (Thracia cf. villosiuscula), torrecillas (Turritella comunis), etc. Hemos podido observar con detenimiento a uno de estos cangrejos, ya que ha salido en una de las dragas. Viven desde fondos muy poco profundos hasta lugares por debajo de los 500 metros, realizando galerías en el fango.

Por otra parte, con los submarinistas hemos cambiado de fondo y, acercándonos hasta poco más de una milla de costa, la inmersión se ha realizado en un fondo rocoso cubierto de sedimentos. La visibilidad también es baja, no obstante pueden observarse distintas gorgonias, hidrozoos, ascidias, etc., además de algunos peces como hurtas (Sparus auriga) o mojarras (Diplodus vulgaris).

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Chipiona (Cádiz). Segundo día de investigación de los fondos de Chipiona. Lunes, 17 Agosto 2009

Silvia García

Sol abrasador, calma durante la mañana y viento fuerza 3 durante la tarde.

En el día de hoy, además de sumergir a los submarinistas en la zona donde ayer encontramos el bosque de corales, en un punto en la mitad sur de la zona a investigar, hemos tomado 3 muestras de fondo fangoso mediante una pequeña draga que llevamos a bordo. Algunas especies de gusanos se encontraban entre este fango, muy rico en nutrientes.

Los submarinistas han documentado la riqueza de corales y gorgonias de este punto, resultando imágenes bastante espectaculares. Normalmente estos animales se encuentran a mayor profundidad, pero en la columna de agua hay muchísima materia orgánica en suspensión, con lo que la luz que llega al fondo es menor, permitiendo el desarrollo de estas especies.

 

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Chipiona (Cádiz). Primeras inmersiones con ROV. Domingo, 16 Agosto de 2009

Silvia García

Soleado, brisa y mar rizada, pero buena para trabajar.

A 16 mn de la costa de Chipiona hemos comenzado con las primeras inmersiones del robot submarino, a casi 100m de profundidad. Mañana iniciaremos los transectos para documentar los fondos del área propuesta para la instalación del parque marino de aerogeneradores "Cruces del Mar". El objetivo de esta investigación es minimizar el impacto que este tipo de proyectos podrían causar al medio marino, para lo que debe analizarse cuidadosamente . localizar la zona más idónea para su instalación.

Durante las inmersiones de hoy, en la parte más al sur del área a estudiar, hacia Rota, hemos documentado tanto zonas de fango como rocas con corales y gorgonias.

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Travesía Almerimar - Chipiona (Cádiz). Sábado, 15 Agosto de 2009

Silvia García

Soleado, en calma durante la mañana y fuertes ráfagas de viento en El Estrecho.

Anoche partimos de Almerimar rumbo Chipiona, lo que nos llevará unas 30 horas de navegación. Pasar por El Estrecho ha supuesto una buena navegación a vela, por las ráfagas de viento que hemos encontrado, viniendo de un Mar de Alborán en calma total.

Como no, en El Estrecho han sido numerosos los cetáceos avistados, normalmente grupos familiares, tanto de calderones comunes (Globicephala melas) como delfines comunes (Delphinus delphis) y delfines listados (Stenella coeruleoalba), un grupo mixto de comunes y listados ha navegado en la proa durante un buen rato. En varias ocasiones en estos grupos había algunas crías y juveniles.

Además, nos hemos cruzado con un enorme pez luna (Mola mola) tomando el sol y una buena mancha de sargazo (Sargassum vulgare) a la deriva, arrancado del fondo marino por algún temporal o arte de pesca agresivo.

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Puerto de Almerimar (Almería), llegada del ROV a bordo. Viernes, 14 Agosto de 2009

Silvia García

A las 9:00 de la mañana han llegado los técnicos de INSTALSUB para comenzar la carga y montaje de un nuevo ROV (Remote Operated Vehicle). Ahora son las 20:00 y aún no han terminado de acondicionar todo el equipo. Está previsto que a las 22:00 zarpemos hacia Chipiona, así que no hay descanso hasta dejar todo bien preparado para la navegación.

En estas últimas horas el catamarán ha pasado de ser suficientemente espacioso aún con 11 personas a bordo, a completar una tripulación de 13 personas y un elenco infinito de equipos de grabación submarina y una enorme compra de víveres para unos cuantos días, mas los ordenadores, montones de libros y guías de fauna y flora, equipos de buceo, etc. que ya había a bordo.

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Paraje Natural Punta Entinas-El Sabinar (Almería), Jueves, 13 de agosto de 2009

Silvia García

Día soleado, mañana en calma y algunas olas a partir de medio día algo molestas para trabajar.

Durante el día de hoy se han revisado las cuatro estaciones de restauración Cymodocea nodosa, proyecto de recuperación experimental de praderas marinas degradadas de los fondos frente al Paraje Natural Punta Entinas-El Sabinar, mediante siembra de semillas de esta planta marina recogidas de praderas sanas cercanas.

Destacar el acercamiento a nuestros buceadores durante la tercera de las cuatro inmersiones del día, de cuatro delfines mulares adultos en tan sólo 14 metros de agua. Sus cámaras los han podido documentar nadando en estos fondos poblados por Cymodocea nodosa.

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Almerimar (Almería), Miércoles, 12 de agosto de 2009.

Silvia García

Viento fuerza 3, marejadilla y cielo soleado.

Todo un día de navegación rumbo Almería, a una media de 5-7 millas náuticas de la costa. El día ha transcurrido a bordo a base de preparativos para las inmersiones del día siguiente, pues estaba previsto que no daría tiempo a realizar ninguna inmersión durante esta jornada. Han sido unas 30 horas de navegación para cubrir el tramo Valencia-Almería.

Destaca el avistamiento, antes de medio día, de al menos tres calderones comunes (Globicephala melas), navegando rumbo N, frente a la costa de Carboneras en Almería. Estos cetáceos suelen congregarse en grupos familiares de buen número, así que es posible que el grupo fuese mayor pero en esta ocasión no se dejaron ver.

Entramos al puerto de Almerimar a las 20:30, sin tiempo ya, como estaba previsto, de realizar ninguna inmersión.

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Puerto de Sagunto (Valencia) camino de Almería, Martes, 11 de agosto de 2009.

Silvia García

Viento fuerza 3-4, marejada, 100% cobertura nubosa. Rolando a viento fuerza 5 y fuerte marejada a la tarde.

El objetivo de esta jornada ha sido zarpar por fin rumbo a Almería, lo que nos llevará algo menos de dos días de travesía. A las 9:30 zarpamos de Sagunto rumbo a Valencia para repostar combustible y a las 13:00 por fin, partimos de Valencia rumbo a Almería, donde haremos el seguimiento de la siembra piloto de semillas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, proyecto que Oceana realizó hace un año para comprobar las posibilidades de restauración de estas praderas en la zona.

A la tarde, el viento ha permitido izar las velas y apagar los motores, alcanzando hasta 8 nudos de silenciosa navegación. Lamentamos no poder comunicar avistamiento alguno de cetáceo, ave o tortuga marina.

© OCEANA/ Carlos Minguell
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Puerto de Sagunto (Valencia), lunes 10 de agosto de 2009.

Silvia García

Viento NE fuerza 3 y 100% cobertura nubosa, tras un fin de semana de lluvias torrenciales y tormentas eléctricas.

Debido a un fallo en uno de los motores del catamarán Oceana Ranger, el inicio de la expedición se pospone 1 día, quedando prevista la salida para mañana por la mañana a primera hora. Por el momento, tras la espectacular botadura del barco unos días atrás mediante una gigantesca grúa, la actividad diaria desde entonces se resume en la puesta apunto para el inicio de la campaña 2009.

Tras una prueba de navegación, se ha comprobado que ha disminuido la vibración del motor de babor después de los arreglos de esta mañana. Parece que el desarreglo es mínimo y el Ranger podrá navegar sin problemas.

© OCEANA/ Nuño Ramos
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Curso monográfico: Gestión de acuarios. Ofrecido por el Acuario de Almuñécar.

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